Seguinos

Destacada A

Caso Facundo: piden procesar a la médica Creimer por ser cómplice de las truchadas de Herrero

El fiscal Martínez considera que existen pruebas suficientes para avanzar contra la profesional por su actuación durante un procedimiento en Teniente Origone.

La situación judicial de la médica forense Virginia Creimer se complicó en las últimas horas, luego de que el fiscal federal Santiago Ulpiano Martínez solicitara su procesamiento por su presunta colaboración con el peritrucho Marcos Herrero, condenado a siete años de prisión por haber introducido pruebas falsas en la investigación por la muerte de Facundo Astudillo Castro.

El representante del Ministerio Público Fiscal considera que existen elementos suficientes para imputarle a la profesional una participación necesaria en el delito de falso testimonio agravado, a partir de su intervención en un procedimiento del 18 de febrero de 2021 en el puesto policial de Teniente Origone.

Dicha novedad representa un nuevo avance en una investigación que La Brújula 24 viene siguiendo desde hace años, particularmente en relación con las irregularidades detectadas durante los operativos encabezados por Herrero.

El episodio que concentra la acusación ocurrió cuando el falso adiestrador y Creimer participaron de una inspección en la dependencia policial, donde supuestamente se encontraron elementos relacionados con el joven desaparecido.

En aquella oportunidad, Herrero aseguró que sus perros habían detectado rastros vinculados con Facundo. Luego, la médica encontró una pequeña piedra negra que fue presentada como una turmalina perteneciente al joven.

Sin embargo, el lugar ya había sido inspeccionado anteriormente sin que se detectara ese elemento: los estudios posteriores no pudieron establecer que la piedra tuviera relación con Astudillo Castro.

Para la Fiscalía, el hallazgo no fue casual, sino que habría formado parte de una maniobra destinada a darle credibilidad a las falsas afirmaciones del instructor de perros. Entre las circunstancias valoradas por el fiscal aparece el relato de una integrante de Gendarmería, quien declaró que Creimer había preguntado si estaban buscando una turmalina antes de encontrar el objeto.

También se tuvo en cuenta que fue la propia médica quien localizó la pequeña piedra, pese a que la intervención de Herrero se había justificado por las supuestas capacidades de rastreo de sus animales.

Otro aspecto cuestionado es que, después del hallazgo, la profesional solicitó agua para limpiar el elemento, una práctica que podía comprometer la conservación de eventuales rastros de interés pericial.

La acusación considera que la intervención de Creimer habría resultado fundamental para otorgar apariencia de legitimidad a un procedimiento que terminó incorporando información falsa a la investigación judicial.

Una investigación que anticipó La Brújula 24

El pedido de procesamiento constituye un nuevo capítulo de una historia que este medio comenzó a reconstruir a partir del juicio oral contra Marcos Herrero.

En agosto de 2025, esta redacción publicó una investigación sobre las actuaciones de Creimer en el expediente, sus diferencias con las conclusiones del Equipo Argentino de Antropología Forense y su participación en los controvertidos hallazgos de Teniente Origone.

Posteriormente, nuevos informes periodísticos pusieron el foco en las actuaciones de la profesional y sus intervenciones en otras investigaciones judiciales.

El 1 de abril de este año, Creimer fue indagada por la Justicia Federal y quedó formalmente imputada. Previamente había intentado apartar del expediente al fiscal Martínez mediante un planteo de recusación.

La médica volvió a declarar en mayo, cuando su defensa buscó despegarla de las maniobras por las que Herrero ya había sido condenado. Su abogado, Oscar Rodríguez, sostuvo que la profesional desconocía que la turmalina había sido introducida de manera irregular y negó que existieran pruebas de un acuerdo previo entre ambos.

La estrategia defensiva consistió en reconocer que el supuesto hallazgo había formado parte de una maniobra falsa, pero atribuirle toda la responsabilidad al instructor de perros. En esa presentación, la defensa también argumentó que no existían comunicaciones ni otros elementos que permitieran acreditar una coordinación previa y cuestionó que el episodio hubiera ocasionado un perjuicio concreto a los policías investigados.

Ahora, el fiscal Martínez considera que los testimonios, los registros audiovisuales y la documentación incorporada al expediente permiten sostener una hipótesis diferente.

Herrero ya fue condenado a siete años de prisión

El antecedente más importante de esta investigación es la sentencia dictada el 22 de abril de 2025 por el Tribunal Oral Federal bahiense, que condenó a Marcos Darío Herrero a siete años de prisión por falso testimonio agravado.

Durante aquel juicio se examinaron diferentes procedimientos en los que el instructor aseguró haber encontrado rastros vinculados con Facundo Astudillo Castro. Las pruebas científicas y los testimonios de especialistas permitieron desacreditar varios de esos supuestos hallazgos, que habían sido utilizados para alimentar la hipótesis de una desaparición forzada.

Entre ellos figuraban "rastros de sangre" que no eran sangre y varios objetos que quiso hacer aparecer como vinculados al joven y que el ADN dio negativo; además de encontrar huesos de vaca y atribuírselos a Astudillo Castro.

Precisamente, durante el debate oral surgieron elementos que llevaron a profundizar la investigación sobre la actuación de Creimer. El fiscal González Da Silva, que intervino en aquel juicio, impulsó la revisión de su conducta al considerar que podían existir responsabilidades adicionales a las del instructor condenado.

La investigación posterior quedó en manos de Martínez.

Por otra parte, la Justicia Federal sobreseyó al abogado Luciano Peretto, representante de la familia de Facundo, al entender que no había pruebas suficientes para atribuirle conocimiento o participación en las maniobras de Herrero.

La decisión queda en manos del juez

Con el requerimiento presentado por el Ministerio Público Fiscal, será el juez federal López Da Silva quien deberá resolver si corresponde dictar el procesamiento de Virginia Creimer.

La médica está investigada como presunta partícipe necesaria de falso testimonio agravado, figura que contempla penas de prisión de entre uno y diez años.

El pedido fiscal no constituye una condena ni implica que la profesional haya sido declarada culpable. Se trata de una solicitud que deberá ser evaluada por el magistrado a partir de las pruebas incorporadas al expediente y los argumentos de la defensa.

La resolución tendrá especial relevancia porque permitirá determinar si existen fundamentos judiciales suficientes para continuar el proceso penal contra otra de las personas que participaron en los controvertidos procedimientos del caso Facundo, más allá de la responsabilidad que ya fue establecida en la condena contra Marcos Herrero.

Más Leídas