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cuarta luna

Cosquín 2022: Abel Pintos, y una entrega total ante un público que se cantó todo

No había que ser ningún experto para saber qué iba a ocurrir cuando el Festival de Cosquín 2022 anunció su programación: la cuarta luna era la gran noche de Abel Pintos, ante una plaza que luciría repleta y embelesada.

Y así comenzó a suceder desde horas antes del grito “Aquí Cosquín”, cuando el público más fiel del cantante bonaerense radicado desde hace un tiempo en Chaco iba colmando de a poco la Próspero Molina.

“Como ya lo dijeron varios de mis colegas, esta es una edición muy especial por el reencuentro”, fueron las primeras palabras de Abel apenas pasadas las 2 tras comenzar con Como te extraño, un tema que calzó justo para alimentar ese idilio con su gente o su familia, como le gusta nombrarla, tras el largo parate de los festivales.

“Vamos a calentar un poco la garganta porque vamos a cantar muchas canciones”, completó luego, anticipando lo que sería un show bien extenso, con todos los matices y una entrega absoluta del cantante que hace unos días en Jesús María reconoció no estar bien de sus cuerdas vocales. En Cosquín, sonó absolutamente recuperado.

Bloque folklórico, con invitada

Después de un primer bloque en plan melódico con la plaza cantando y disfrutando como si fuera la última vez, llegó un esperado segmento folklórico que Pintos siempre brinda en su paso por el festival.

El viaje a la raíz comenzó con su lograda versión de Cactus de Gustavo Cerati, sentado desde una banqueta y moviendo sus brazos para acompañar la letra, mientras aparecían los primeros relámpagos de una tormenta que se acercaba y le daba un marco más épico a la presentación.

Llegaron algunas zambas, secundado solo por guitarra, bombo y piano, en un guiño al folklore despojado que Cosquín siempre agradece: varios artistas o grupos cada vez más preocupados por sonar más fuerte podrían seguirle los pasos.

“Me voy a dar el gusto de invitar a una cantante que conocí hace unos meses y quiero la reciban como se merece”, dijo antes de dar paso a Milena Salamanca, desconocida para gran parte de su público, pero con un interesante recorrido que incluye algunos pasos por el festival y una de las voces más conmovedoras de las nuevas generaciones.

Juntos realizaron una versión intimista de Milagro en cruz, un aire de zamba incluido en su disco Reevolución (2010). El público devolvió el gesto con silencio y un aplauso cerrado.

Nuevas voces y recta final

A continuación, Abel presentó a Antonela Giunta y Mery Granados, las dos coristas que lo acompañan en esta nueva etapa musical y que se lucen en los temas de su disco más reciente, El amor en mi vida.

Mientras caían algunas gotas de una lluvia tan necesaria para estos tiempos de crisis hídrica, el bloque cumbiero puso a bailar a toda la plaza, especialmente con Suave, el hit que grabó con Los Palmeras.

El clima fue subiendo con la versión bien arriba de El alcatraz, que dio paso a los últimos temas de un show que terminó cerca de las 4 de la madrugada.

En el medio, Pintos regaló una versión de Motivos solo con la guitarra, para dibujar así uno de los momentos más celebrados de la noche.

Conexión con Nahuel Pennisi

El otro gran momento de la cuarta luna se vivió un rato antes cuando el propio Pintos estuvo como invitado de Nahuel Pennisi, en otro gesto que lo enaltece: no tantas grandes figuras llegan antes a un festival para subir a cantar antes de su propia actuación.

“¿Hace falta presentación?”, tiró un Pennisi mucho más afianzado en el escenario tras finalizar una gran interpretación a dúo de Fuego en Animaná, el clásico con letra de Armando Tejada Gómez y música de César Isella.

Claro, la plaza había estallado con el silencioso ingreso de Abel que luego se quedó para cantar Mundo, el tema que grabaron juntos en el último disco de Nahuel.

Una lástima que un fuerte acople de sonido haya opacado por un momento esta celebrada juntada. Esos desperfectos no tendrían que ocurrir en tamaño festival.

En el resto de su actuación, Pennisi alternó zambas y chacareras clásicas con temas de su repertorio más reciente, respaldado por una banda notable. El público lo ovacionó de pie antes de un bis con una coreada versión de Ojalá de Silvio Rodríguez. Una vez más se anota como candidato al premio consagración.

Fuente: La Voz.

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