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"No es una mala persona", dijo el hermano del hombre que mató a un presunto ladrón

Sergio Salazar habló sobre la situación de José, detenido desde hace casi un mes por el crimen de Gonzalo Bustos. Destacó el apoyo de los vecinos y confirmó una nueva movilización para el martes.

La familia de José Luis Salazar, el hombre de 37 años detenido por matar de dos disparos a un presunto ladrón que ingresó a robar a su propiedad, continúa reclamando su liberación. Su hermano Sergio aseguró que el acusado se encuentra muy afectado por el encierro y expresó su preocupación por las consecuencias que la situación está provocando en su entorno.

En diálogo con el programa "Modo Sábado", emitido por La Brújula 24, Sergio relató cómo encontró a José durante una visita al penal de Villa Floresta y sostuvo que la familia espera que la Justicia contemple las circunstancias en las que ocurrió el episodio. "Eestuve con él, charlé un rato y lo vi. Está triste, flaco, ha bajado mucho de peso y psicológicamente no sé si está bien", manifestó.

El hecho ocurrió durante la madrugada del 21 de septiembre, alrededor de las 3, en Juana Azurduy al 800, cuando Gonzalo Nicolás Bustos, de 23 años, recibió al menos dos disparos por la espalda que le provocaron la muerte. Salazar se quedó en las inmediaciones y, según la información policial difundida en ese entonces, reconoció haber efectuado los disparos. En el procedimiento se secuestró un arma calibre .22. Desde aquel momento permanece privado de su libertad y el jueves pasado prestó declaración ante la Justicia.

Durante la entrevista, su hermano aseguró que los reiterados episodios de inseguridad sufridos por José influyeron en lo ocurrido. "Esto termina así porque, como todo vecino, se cansa de laburar, laburar, laburar, ¿para qué? Si después viene uno y te roba. En la misma noche entró dos veces", sostuvo.

En ese sentido, reconoció la gravedad de la reacción, aunque pidió que se considere el contexto previo. "Él hizo algo que no tenía que haber hecho, pero bueno, el momento de calentura, de adrenalina, ya está harto de que le entren a robar", expresó.

También cuestionó el funcionamiento de un dispositivo policial cercano a la vivienda de su hermano y consideró que una mayor presencia preventiva podría haber evitado el desenlace. "No tengo nada contra la policía, no tengo nada contra nadie, pero a la vuelta de la casa de mi hermano tenemos una casa que supuestamente es para que los patrulleros salgan a patrullar y lamentablemente no salen", afirmó.

Se trata de cuestionamientos formulados por el entrevistado, mientras la investigación judicial sigue intentando determinar las circunstancias del homicidio y establecer responsabilidades correspondientes.

Sergio también explicó que la detención provocó dificultades económicas en todo el entorno familiar. José se dedicaba a la venta y distribución de arena, una actividad que desarrollaba prácticamente todos los días de la semana. "Sale con su camioncito todos los días, a las 7, 8 de la mañana. Después los sábados y domingos trabaja, no tiene feriado. Es un laburante como somos todos", señaló.

Además, contó que los hermanos colaboran mensualmente para pagar el alquiler de sus padres, que viven en Tornquist, y decidieron mantener en funcionamiento el emprendimiento de José mientras continúa detenido.

Consultado sobre la posibilidad de que su hermano permanezca privado de su libertad bajo una modalidad domiciliaria, Sergio se mostró favorable a esa alternativa. "Si le van a dar, que le den en la casa. Por más que tenga que ponerse la pulsera, no se va a ir de Bahía porque no es una mala persona", aseguró.

Como argumento, recordó que José se puso a disposición de los efectivos después del episodio. "Se entregó a la policía, él le entregó el arma. En ningún momento se resistió a nada", afirmó.

Otro de los aspectos destacados durante la entrevista fue el acompañamiento de los vecinos, amigos y familiares que se concentraron el jueves frente a Fiscalía mientras Salazar prestaba declaración.

Sergio recordó que su hermano colaboró durante la inundación del 7 de marzo, utilizando su camión para asistir a damnificados en Ingeniero White y General Cerri. "Estuvo con el camión, nadie le pagó nada. Ayudó a todo White, ayudó a Cerri que estaba bajo agua", expresó.

También aseguró que preparaba alimentos para repartir entre familias afectadas. "Hacía de comer en la casa, le llevaba un plato de comida a cada vecino que realmente la pasó muy mal. Tortas fritas hacía para llevarle a la gente", recordó.

En otro tramo de la nota, manifestó su preocupación por las consecuencias emocionales del caso sobre sus padres, la esposa de José y sus hijos, y dijo que la familia recibió mensajes molestos a través de Facebook.

Finalmente, confirmó que el próximo martes 20 de octubre, entre las 18 y las 20, realizarán una nueva movilización en la Plaza Rivadavia para volver a reclamar por la situación judicial del detenido. "Va a ir muchísima gente porque hay muchísima gente que lo quiere. Vinieron de Sierra de la Ventana, de Tornquist, de Punta Alta y de Cerri", indicó sobre el respaldo recibido durante la concentración anterior.

La convocatoria se producirá mientras continúa la investigación por la muerte de Bustos, cuya familia también enfrenta las consecuencias del episodio. Por el momento, no se informó una nueva resolución judicial sobre la situación de Salazar, mientras sus allegados mantienen el pedido de que pueda regresar a su hogar.

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