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Marengo, en La Brújula 24 tras peregrinar a Luján: "Fui a agradecer por mi bebé"

La conductora bahiense relató cómo vivió una nueva caminata hacia la Basílica y destacó la carga emocional que tuvo esta edición.

Rocío Marengo volvió a participar de la peregrinación a Luján y compartió las sensaciones que le dejó una experiencia que definió como profundamente movilizante.

“Estoy muy bien, como a un 97%. Cuando llegué a Luján estaba entumecida, no podés caminar hasta el auto. Ahora estoy feliz, como nueva”, contó en LA BRÚJULA 24 entre risas al describir cómo quedó físicamente después del recorrido.

La mediática reconoció que, como sucede cada vez que termina una peregrinación, la exigencia física lleva a pensar que será la última. Sin embargo, aseguró que la emoción termina imponiéndose. “Una siempre dice nunca más, pero después te das cuenta de que es muy hermoso”, señaló emocionada y al borde del llanto.

Esta edición tuvo para ella un significado especial. Marengo explicó que en otras oportunidades había recorrido el camino con pedidos personales, mientras que esta vez el motivo principal fue el agradecimiento. “Siempre le pedí mucho por mi bebé y sentía que ahora tenía que ir a agradecer”, afirmó.

También resaltó el vínculo que se genera entre quienes caminan. Según contó, durante horas se producen charlas espontáneas con desconocidos y aparece una sensación de igualdad que, para ella, es una de las grandes enseñanzas de la peregrinación.

“Te das cuenta de que en la vida hay un punto que nos iguala a todos. Cuando tocás fondo y decís ‘¿en quién confío?, ¿a quién le puedo pedir?’, a veces no alcanza nada, solo la fe”, reflexionó.

El recorrido, además, tuvo una dificultad adicional por las condiciones climáticas. Marengo comenzó a caminar cerca de las 8 de la mañana bajo una lluvia intensa, algo que volvió especialmente exigentes las primeras horas.

“Fue muy duro de entrada. Después salió el sol y nos secamos”, recordó. Explicó que realizó la peregrinación junto a una parroquia y que durante el trayecto reciben asistencia periódica para cambiarse las medias, el calzado y continuar en mejores condiciones.

Pese al cansancio y a la lluvia, Marengo aseguró que terminó la experiencia con una sensación de felicidad y gratitud. “Estoy recontenta de haberlo hecho”, resumió.

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