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El penal que el VAR le otorgó a Belgrano y desató la bronca de River

A diez minutos del final, Yael Falcón Pérez revisó una mano de Lautaro Rivero y sancionó la falta.

La final del Torneo Apertura 2026 entre River y Belgrano tuvo de todo, pero hubo una jugada que partió la tarde en dos y dejó mucha tela para cortar. A falta de diez minutos para el final, el VAR intervino por una mano de Lautaro Rivero en el área y Yael Falcón Pérez terminó sancionando un penal que desató la furia de todo River.

La acción nació con un envío al área del equipo de Núñez. En medio del forcejeo y los movimientos dentro de la zona caliente, la pelota impactó en la mano de Rivero, justo sobre el límite del área grande. En la primera impresión, la jugada pareció un roce accidental, sin una intención clara del defensor de ampliar el volumen corporal.

Sin embargo, desde la cabina llamaron al árbitro para revisar la secuencia. Falcón Pérez caminó hacia el monitor y observó la jugada desde distintos ángulos durante varios minutos, mientras en el campo se mezclaban la expectativa de los jugadores de Belgrano y la preocupación creciente de los futbolistas de River.


Después de la revisión, el juez principal volvió al terreno de juego y cambió su decisión inicial: penal para Belgrano. Ahí, claro, estalló la bronca del banco millonario. Los jugadores y el cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet reclamaron con fuerza, convencidos de que la mano no había sido voluntaria y que la jugada no justificaba la sanción.

En medio del clima caliente, Nicolás “Uvita” Fernández tomó la pelota con una enorme responsabilidad sobre los hombros. El delantero de Belgrano se plantó frente a Santiago Beltrán y, sin dejarse llevar por el ruido del estadio ni por las protestas, ejecutó con precisión para marcar el 2 a 2.

El gol le devolvió el aire al Pirata y cambió por completo el pulso de la final. Hasta ese momento, River parecía tener el partido controlado, pero el penal abrió otro escenario: más tensión, más nervios y una definición cargada de dramatismo.

Para Belgrano fue una oportunidad aprovechada al máximo. Para River, en cambio, la jugada quedó como una herida abierta, sobre todo por la interpretación arbitral y por el momento del partido en el que llegó la sanción.

Con información de Minuto Uno

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