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Tiene más de 500 álbumes y una pasión intacta por las figuritas: "Los guardo desde chico"

Conocé la historia del mendocino que tiene reliquias que tienen casi un siglo de antigüedad.

Fotos Diario Época

Rodrigo López Lapira, reconocido como el mayor coleccionista argentino de álbumes de mundiales, pasó por el aire de Hora Pico, por La Brújula 24, y abrió las puertas de una colección que combina fútbol, nostalgia e historia popular. Desde Mendoza, mostró parte de un archivo que incluye piezas únicas, álbumes de distintas épocas y recuerdos que atraviesan varias generaciones.

Aunque aclaró que no es “el mayor coleccionista de figuritas del país”, sí remarcó que su especialidad está en los álbumes mundialistas. “Soy el mayor coleccionista de álbumes de mundiales”, precisó al inicio de la charla, mientras detrás suyo podían verse carteles, objetos vinculados a Panini y una réplica de la Copa del Mundo.

Su vínculo con el coleccionismo comenzó desde muy chico. “Algo que vino medio innato en mí. La verdad que sinceramente no sé en qué momento fue, pero de chico, con 8 o 7 años, ya tenía mis álbumes, los guardaba, los coleccionaba. Era algo como que ya había estado inherente a mi personalidad”, contó.

En su colección hay más de 500 álbumes y distintos materiales vinculados al fútbol, la Copa América, la Champions League, el fútbol argentino y otras temáticas ajenas al deporte, como dibujos animados, tazos, stickers de chicles y colecciones de golosinas. También conserva piezas históricas muy difíciles de conseguir, entre ellas un libro del Mundial de 1930 y un álbum Chocolito de 1929, dos verdaderas reliquias del coleccionismo.

Durante la entrevista, López Lapira mostró algunos de esos tesoros ante la sorpresa de los conductores. Entre las piezas más antiguas apareció material de 1930 y figuritas de equipos argentinos de las décadas del 60 y 70. También exhibió colecciones vinculadas a Racing, Boca, Brasil 1962 y clubes mendocinos, con un nivel de conservación y orden que llamó la atención en el estudio.

El mendocino contó que el primer álbum mundialista que completó fue el de Francia 1998, aunque también conserva los de Italia 1990 y Estados Unidos 1994, vinculados a sus primeros años como coleccionista. “El del 98, porque junté el del 94 y el del 90 no me acuerdo, lo tengo porque tiene mi nombre; lo tiene que haber escrito mi madre seguramente. Yo nací en el 87”, recordó.

Consultado por la figurita más difícil que consiguió, aclaró que no fue una de fútbol. Mencionó una pieza de Reino Natural, una colección de los años 90, que pudo obtener hace poco tiempo. “Fue el escarabajo estercolero, que lo conseguí hace un mes y medio, dos meses atrás”, señaló. Y explicó que, muchas veces, el problema no es el precio sino encontrar a quien tenga la figurita: “Son difíciles de conseguir por la escasez, pero no es que sean caras en sí. Lo difícil es dar con la figurita”.

La organización de su colección también tiene una lógica precisa. Según detalló, separa cartas, álbumes de fútbol argentino, Champions, Copa América, álbumes 365, colecciones infantiles y materiales de otras épocas. Algunos los guarda en folios A4, aunque no todos entran por el tamaño particular que tenían las ediciones antiguas.

López Lapira también habló del álbum del Mundial 2026, que ya consiguió aunque todavía no completó. Contó que el lanzamiento fue el 30 de abril, fecha que coincidió con su cumpleaños, y que varios conocidos comenzaron a regalarle figuritas. Sin embargo, aclaró que esta vez no quiere apurarse demasiado. “En el 2022 lo llené después del Mundial y salimos campeones. No quiero llenarlo todavía”, dijo entre risas.

El coleccionista también se refirió a una práctica habitual cada vez que aparece una nueva edición mundialista. “Ya se ha transformado como una maña esconder las figuritas al principio, subir los precios y después largarlo cuando termina”, comentó sobre las dificultades para conseguir paquetes o álbumes en los primeros días de venta.

Además de su faceta como coleccionista, contó que trabaja en bordado industrial y en el rubro textil, una actividad que definió con humor como “la parte aburrida de la vida”. Hincha de San Martín de Mendoza por influencia del padre de su mejor amigo, también contó que hoy acompaña a su suegro, simpatizante de Independiente Rivadavia.

Hacia el final, los conductores le plantearon la posibilidad de transformar su colección en un museo. “Si pagan la entrada, sí, no hay problema”, respondió entre risas. Y enseguida coincidieron en que, por el valor histórico de las piezas y el atractivo turístico de Mendoza, podría convertirse en una parada obligada para fanáticos del fútbol, las figuritas y la memoria mundialista.

Para quienes quieran seguir su trabajo o sumarse al intercambio de material, López Lapira contó que tiene un canal de YouTube llamado Locos por el coleccionismo de figuritas y trading cards, además de grupos de Facebook bajo el nombre La Taberna de los Álbumes.

Su historia, atravesada por la paciencia, la búsqueda y la emoción de completar lo que falta, resume una pasión que va mucho más allá del fútbol. En cada álbum, Rodrigo guarda una parte de la historia de los Mundiales, pero también una forma de volver a la infancia a través de esos pequeños papeles que marcaron a generaciones enteras.

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