Seguinos

Noticias B

Bahiense del Norte: "No estuvo en manos de Ginóbili evitar la tragedia", dijo su abogado

Sebastián Cuevas adelantó la estrategia con la que buscará desligar al presidente del club de la imputación por estrago culposo.

Leandro Ginóbili, presidente de Bahiense del Norte (archivo La Brújula 24)

El abogado Sebastián Cuevas, flamante defensor de Leandro Ginóbili en la causa por la tragedia del club Bahiense del Norte, adelantó cuál será la estrategia con la que buscará despegar al dirigente de la responsabilidad penal por la muerte de 13 personas durante el temporal de viento del 16 de diciembre de 2023. En diálogo con el programa “Bahía Hoy”, por La Brújula 24, sostuvo que el hecho fue imprevisible, que la alerta naranja no obligaba a suspender el festival de patín y que la normativa de habilitaciones para clubes es confusa y no contempla la realidad de las asociaciones sin fines de lucro.

Cuevas comenzó remarcando que su tarea como defensor no implica desconocer el drama que atraviesan los familiares de las víctimas. “Tenemos que aclarar que hay una cuestión de defensa técnica que no implica como contrapartida menoscabar el sufrimiento de las víctimas”, señaló. Y definió el eje central de su postura: “Nosotros creemos que esto fue una tragedia y lo que vamos a intentar demostrar en la causa es que no estuvo en manos de mi defendido la posibilidad de evitarla”.

El letrado explicó que su planteo se apoya en dos grandes ejes: “uno tiene que ver sobre la previsibilidad de la catástrofe climática y otro punto tiene que ver con la evitabilidad teniendo el trámite administrativo de la habilitación municipal”. Reconoció como hechos “inexorablemente acreditados” la tragedia, la caída del paredón y la falta de habilitación municipal, pero sostuvo que la tormenta fue imprevisible en los términos en que finalmente se desató. Según describió, “si bien hubo alertas no fueron claras en primer término, por lo menos en la magnitud en que se desarrollaron, porque las alertas son o fueron naranjas”.

En ese punto, marcó una diferencia clave con la acusación del fiscal Jorge Aguilar, que imputa a Ginóbili por estrago culposo agravado. Mientras el Ministerio Público considera que la alerta naranja obligaba a suspender toda actividad, Cuevas planteó la interpretación contraria: “Las alertas naranjas implican, a contrario de lo que ocurrió, que aconsejan que los eventos sean en lugares cerrados”. Y agregó que, según las recomendaciones de Defensa Civil, lo indicado es “no encontrarse bajo tendidos eléctricos, toldos, no conducir, y justamente recomiendan estar en lugares cerrados”.

Sebastián Cuevas habló esta mañana con el equipo de "Bahía Hoy", por La Brújula 24.

Cuevas remarcó que, antes de la tragedia, no existía un protocolo claro que ordenara suspender espectáculos ante una alerta de ese tipo, y que el propio club había soportado “por más de 40 años vientos de características similares”. Incluso mencionó que el mismo día había otros eventos previstos en clubes como Estudiantes y Tiro Federal y que, según lo que fueron reconstruyendo, “en ningún momento nadie suspendió actividades”. A partir de lo ocurrido, admitió, cambió la mirada social sobre los avisos meteorológicos y “hay proyectos para que cambie la ley, para que cambien las ordenanzas”.

El abogado también hizo foco en la normativa de habilitaciones municipales, a la que calificó como “preocupante”. Explicó que hay obras con permiso, en las que existe proyecto, cálculo y dirección técnica, y obras sin permiso, que luego se regularizan con la presentación de planos. En estos casos, precisó, “no hay ninguna persona, tanto privada como pública, que efectúe un contralor o un análisis cualitativo de la estructura”. Y sintetizó: “No se hace ningún tipo de expertise para verificar la estructura, la calidad de la estructura o la calidad de la construcción”.

Sobre el paredón que se derrumbó, Cuevas recordó que se trata de una obra realizada “en el año setenta y cinco, ochenta” y subrayó que la deficiencia constructiva es materia de imputación para los profesionales, no para su cliente. “Yo estoy defendiendo a un ciudadano lego, es decir, no es experto en construcciones”, aclaró. Según dijo, el club buscó asesorarse con un profesional y presentó la documentación en el municipio, en el marco de un proceso de regularización. “El club venía funcionando, se crean las ordenanzas, el club quiere regularizar esa situación, presenta los trámites y durante ese trámite también los funcionarios municipales explican que no hubo tampoco ningún tipo de intimación de cese de actividades”, planteó.

Cuevas insistió en que la ordenanza de habilitaciones fue pensada para actividades comerciales y no refleja la realidad de clubes y asociaciones civiles sin fines de lucro. “Esa ordenanza municipal está destinada a habilitaciones comerciales, es decir, actividades con fines de lucro, no a la realización de actividades sin fines de lucro como son los clubes”, explicó. Y remarcó que, aun cumpliendo al pie de la letra la norma vigente, “aún cumpliendo la norma existe ese punto vulnerable de las construcciones”, porque nadie revisa en profundidad la solidez estructural de edificios antiguos levantados sin permiso.

En relación a la imputación por no haber suspendido el festival de patín, el letrado admitió que Ginóbili conocía perfectamente la actividad. “El festival de patín tengo entendido hace más de diez años, con lo cual no hay forma de que no lo sepa, porque además él se sentaba en la grada que terminó siendo víctima del decaimiento del muro, y se encontraba su hijo en el club y su madre también”, señaló. Sin embargo, volvió a poner el foco en la falta de previsibilidad: “Lo que nosotros decimos es que lo que no hubo es una advertencia para él de la magnitud de lo que iba a ocurrir. Por eso una cuestión es enterarse de que eso iba a suceder y de todas formas no realizar una conducta tendiente a la interrupción de la actividad, y otra cosa es no preverlo. Acá hubo imprevisibilidad de la cuestión”.

El abogado confirmó que su defendido se presentará a declarar ante el fiscal Aguilar. “Nosotros entendemos que tiene que prestar declaración”, dijo, aunque advirtió sobre el contexto emocional del proceso: “Yo creo que este juicio no lo va a ganar nadie y hay gente que se llevó el peor resultado, pero las consecuencias fueron para todos, es decir, no hay nadie que esté ni contento ni intentando zafar ni intentando ver qué estrategia utilizar, o sea, acá hay que hacerse responsable y evaluarlo técnicamente”. También admitió que no es fácil litigar frente al dolor de los familiares: “Es muy difícil litigar con eso enfrente porque nadie está negándolo”.

En otro tramo de la charla, Cuevas se refirió a las críticas de algunos querellantes, que remarcan que Bahiense del Norte es un club poderoso que “tenía todo para tener bien las cosas, para tener bien los papeles, para tener bien el paredón”. El defensor dijo disentir “un poco” con esa mirada, pero aclaró que no polemizará con quienes perdieron a sus seres queridos: “Nunca me pondría a discutir con una víctima porque perdieron lo más valorable que tienen, con lo cual el derecho a la opinión de ellos es sumamente respetable y yo jamás voy a discutir con ninguna de esas personas. Sí voy a dar un debate técnico donde hay que hacerlo, lo que es en la justicia”.

Cuevas también respondió a las versiones que señalan que el apellido Ginóbili podría influir en el resultado del proceso, ya sea para favorecerlo o para perjudicarlo. “Yo no creo en ningún tipo de poder sobre la justicia, menos la de Bahía Blanca, que me merece el mayor de los respetos”, aseguró. Y diferenció su postura jurídica del respeto personal hacia el fiscal: “Yo disiento totalmente con la imputación, pero eso no quiere decir que yo no respete al doctor Aguilar y no sepa de su compromiso y trabajo día a día. Estoy en las antípodas de la interpretación de esta causa penal, yo creo que es todo lo contrario”.

Finalmente, para explicar por qué la falta de habilitación no implica por sí sola un delito, trazó una analogía con la ley de tránsito: “La persona que no tiene licencia de conducir justamente para manejar un vehículo y se ocasiona un accidente o no hay lesionados, la sola falta del registro de conducir no hay un reproche penal, habrá una infracción administrativa”. Y trasladó esa lógica al caso Bahiense del Norte: la discusión penal, dijo, pasa por “la posibilidad de evitar ese resultado” y por si hubo previsibilidad y evitabilidad, los “requisitos típicos de cualquier figura culposa”.

A las puertas de la declaración indagatoria de Ginóbili, la causa ingresa en una etapa clave. Del cruce entre la acusación de estrago culposo agravado, la interpretación de las alertas meteorológicas, la normativa de habilitaciones y el análisis de las pruebas dependerá si la Justicia considera que el presidente de Bahiense del Norte pudo, o no, haber evitado una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de Bahía Blanca.

Más Leídas