Seguinos

Paladar Negro

Galletitas de naranja caseras: suaves, esponjosas y con ese toque cítrico perfecto

Foto: Freepik.

¿Hay algo más tentador que un aroma a galletitas recién horneadas llenando la casa? Y si encima son de naranja, con ese perfume fresco y dulce que despierta los sentidos, la tentación se vuelve doble. Estas galletitas no son solo un clásico de la pastelería casera: son el tipo de receta que te saca de apuro, te reconforta y, de paso, te convierte en la estrella de cualquier merienda.

Con ingredientes que seguramente ya tenés en tu alacena, podés armar unas galletitas crocantes por fuera, suaves y esponjosas por dentro. Sí, esa textura soñada que parece de panadería pero con el plus de estar hecha en casa.

Un detalle que las hace únicas es el equilibrio perfecto entre el dulzor del azúcar y la frescura cítrica de la naranja. Además, son súper versátiles. Podés comerlas con el mate de la tarde, acompañar un café cargado a media mañana o sorprender a los chicos en la vianda escolar.

Y si sos de los que disfrutan darle un toque personal, estas galletitas se prestan a todo: un puñado de chips de chocolate, un glaseado liviano o un poco de coco rallado encima y listo, quedan como de revista.

Foto: Freepik.

Ingredientes (salen aproximadamente 20 galletitas)

  • 100 g de manteca
  • 1 huevo
  • Esencia de vainilla (unas gotas)
  • Ralladura de 1 naranja
  • 1/3 taza de jugo de naranja
  • 180 g de azúcar
  • 250 g de harina (se puede usar mix sin gluten)
  • 1/4 cucharadita de bicarbonato de sodio o 1/2 cucharadita de polvo de hornear

Preparación

  1. Precalentar el horno. Encendé el horno a 180 °C para que esté listo al momento de hornear.
  2. Preparar la mezcla base. En un recipiente amplio, batí la manteca junto con el azúcar hasta obtener una crema suave y homogénea. Agregá el huevo, unas gotas de esencia de vainilla, la ralladura y el jugo de naranja. Mezclá bien hasta integrar todo.
  3. Incorporar los secos. Sumá la harina tamizada junto con el bicarbonato o el polvo de hornear. Uní con una espátula o cuchara de madera hasta que la masa se forme y quede manejable.
  4. Dar forma a las galletitas. Con las manos, formá pequeñas bolitas y aplastalas suavemente para darles forma.
  5. Colocalas en una placa previamente enmantecada o con papel manteca, dejando un poco de espacio entre cada una para que no se peguen al crecer en el horno.
  6. Hornear. Llevá la placa al horno precalentado y cociná por unos 12 a 15 minutos, o hasta que veas que los bordes empiezan a dorarse.
  7. Enfriar y disfrutar. Sacalas del horno, dejalas enfriar unos minutos en la placa y luego pasalas a una rejilla.

Con información de Los Andes Recetas

Más Leídas