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El programa "Buen Trabajo" ya lleva casi 20 años capacitando a jóvenes

Nació en 2007, a partir de una necesidad originada en Ingeniero White. Y capacitaron a más de 2.200 personas. Este año dictan cursos de soldadura, montaje de cañerías, electricidad y mecánica industrial.

Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco

Con casi dos décadas de trayectoria, el Programa Buen Trabajo puso en marcha una nueva edición en Bahía Blanca con el objetivo de formar personas en oficios vinculados al montaje y mantenimiento industrial, atendiendo especialmente a los perfiles que requieren las empresas del Polo Petroquímico, el Parque Industrial y sus contratistas.

Roberto Verna, secretario de Cultura y Extensión Universitaria de la UTN Facultad Regional Bahía Blanca, recordó que la iniciativa comenzó en 2007 luego de un planteo realizado por el Panel Comunitario de Ingeniero White ante las dificultades de los jóvenes para conseguir empleo. “En ese contexto aparecía la necesidad de formación en oficios que demandaban las empresas del Polo Petroquímico por medio de contratistas en las actividades de mantenimiento industrial”, explicó.

La Universidad Tecnológica Nacional ya había creado en 2005 su Escuela de Soldadura para atender una necesidad concreta del sector. A partir de aquella experiencia, la casa de estudios se vinculó con Dow y distintas empresas del Parque Industrial para poner en marcha Buen Trabajo. Desde entonces, entre 2007 y 2025, se concretaron 108 cursos y fueron capacitadas 2.243 personas.

Verna explicó que la oferta no se define de manera automática, sino que cada año se analiza cuáles son los perfiles que más cuesta encontrar. “Las capacitaciones se establecen testeando en qué oficios tienen mayor dificultad las empresas contratistas, las obras que se proyecten, sean nuevas, ampliaciones o mantenimiento, y la información de consultoras de trabajo”, detalló.

La UTN concentra el programa exclusivamente en actividades relacionadas con montaje y mantenimiento industrial. En ese universo, los oficios que mantienen mayor demanda son soldadura, cañerías, electricidad y mecánica industrial. Por eso, durante este año se dictan capacitaciones de soldadura multiproceso, montador cañista, montador electricista y montador mecánico.

Los requisitos también fueron modificándose con el paso del tiempo. En sus comienzos se priorizaba a personas desempleadas, residentes en Ingeniero White y sectores cercanos, de entre 18 y 35 años. Posteriormente se eliminó el límite de edad y se incorporó como prioridad a mujeres desempleadas, además de mantener la preferencia para habitantes de White y zonas aledañas.

También comenzó a valorarse especialmente que los aspirantes hayan terminado la escuela secundaria. Según explicó Verna, entre 2018 y 2019 se detectó que no contar con ese título constituía una barrera concreta para acceder posteriormente a un empleo formal.

Todas las personas inscriptas son convocadas a una entrevista obligatoria. La evaluación está a cargo de un equipo integrado por estudiantes del Instituto Juan XXIII, psicólogos y representantes de consultoras laborales. A partir de allí se conforman los grupos que colman los cupos disponibles en cada especialidad.

Uno de los aspectos centrales del programa es la formación práctica. “Tiene un gran porcentaje de instancia práctica, con un máximo de dos personas por máquina, o una persona por máquina-herramienta, para favorecer su formación”, señaló Verna. Los instructores, además, son trabajadores en actividad o profesionales con experiencia previa en cada uno de los sectores.

La UTN se encarga de diseñar los programas formativos, seleccionar a los instructores y desarrollar las capacitaciones en el Centro de Capacitación y Certificación de Competencias que posee en el Parque Industrial. El Municipio participa a través del área de Empleo, con talleres y orientación laboral, mientras que las empresas intervienen en determinados módulos, aportan profesionales, trabajan sobre habilidades blandas y contribuyen al financiamiento.

También forman parte del esquema la Unión Industrial de Bahía Blanca y el propio Parque Industrial, que junto con las empresas colaboran en la difusión de las bases de datos y los currículums de quienes completaron las capacitaciones.

El impacto laboral del programa atravesó diferentes etapas. Hasta 2014, según precisó Verna, más del 60% de los egresados conseguía empleo inmediatamente o dentro de los tres meses posteriores a la finalización de los cursos. Muchos de ellos ingresaban en empresas con obras no sólo en Bahía Blanca, sino también en Neuquén y Comodoro Rivadavia.

Con el correr de los años esa tasa se redujo. La menor cantidad de grandes obras nuevas o ampliaciones llevó la inserción laboral a niveles cercanos al 25% o 30% anual, mientras que en los últimos tiempos predominan las contrataciones temporarias vinculadas con trabajos específicos de empresas contratistas.

De todos modos, las expectativas para los próximos años abren nuevas posibilidades. “Por las perspectivas que están a la vista, está la chance de lanzar nuevos cursos a inicios de 2027 considerando los proyectos de gas, líquidos de gas, granos y derivados, y fertilizantes”, anticipó Verna.

Pese a ese escenario, Buen Trabajo conservará su perfil territorial. Desde la UTN descartaron por el momento una extensión regional del esquema. “Seguirá siendo un programa centrado en Ingeniero White y zonas aledañas prioritarias”, concluyó.

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