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El Gobierno financiará el gas importado durante el invierno: cuándo pasará el costo a las facturas

El gasto será cubierto por el Estado entre mayo y octubre, pero los usuarios deberán afrontar el costo más adelante, en seis cuotas. La medida no incluye a grandes industrias

El buque metanero Mubaraz, un transportador de gas natural licuado (GNL), transita sobre aguas abiertas con su carga de energía.

El Gobierno nacional financiará durante el invierno el costo del gas natural licuado importado que se destinará a hogares, hospitales, escuelas y otros servicios prioritarios, con el objetivo de evitar aumentos abruptos en las facturas durante los meses de mayor consumo. La diferencia será trasladada a los usuarios recién desde noviembre y en seis cuotas.

La medida fue dispuesta por el Ministerio de Economía y apunta a moderar el impacto tarifario en plena temporada de bajas temperaturas, cuando crece la demanda residencial por calefacción y agua caliente.

Según publicó Infobae, el mecanismo permitirá que el Estado cubra inicialmente la diferencia entre el costo internacional del Gas Natural Licuado, estimado en unos 20 dólares por millón de BTU, y el precio local de abastecimiento, que promedia los 3,79 dólares. Esa brecha se acumulará durante el invierno y luego será incorporada en las facturas.

El sistema se conoce como Diferencias Diarias Acumuladas y funciona como una herramienta regulatoria para evitar subas concentradas en los meses de mayor demanda. De esta manera, las distribuidoras no absorberían pérdidas y los usuarios pagarían el costo diferido una vez superado el pico invernal.

De acuerdo con cálculos del medio especializado Econojournal citados por Infobae, el monto financiado por el Estado podría ubicarse entre 150 y 200 millones de dólares.

La medida alcanzará a usuarios residenciales y servicios esenciales, pero no incluirá a las grandes industrias. En ese sector, las empresas deberán afrontar el costo pleno del gas importado si necesitan utilizarlo durante el invierno.

El cambio marca una diferencia respecto de esquemas anteriores, en los que el Estado también subsidiaba el gas importado utilizado por grandes consumidores industriales. Ahora, la prioridad estará puesta en garantizar el abastecimiento de la denominada “demanda prioritaria”.

En ese grupo se incluyen hogares y servicios públicos esenciales, mientras que los contratos interrumpibles de la industria podrían quedar expuestos a restricciones de suministro en jornadas de temperaturas bajas si no aseguran previamente la compra del gas a valores internacionales.

Aunque Argentina registró en el primer trimestre del año un superávit energético de 2.405 millones de dólares, el país todavía necesita importar GNL durante el invierno por limitaciones estructurales en la red de transporte y por el fuerte aumento estacional de la demanda.

Para los usuarios residenciales, el punto clave será que el mayor costo no se aplicará de lleno durante el invierno, sino que se trasladará desde noviembre en seis cuotas. En la práctica, el Gobierno busca aplanar las facturas de gas en los meses fríos y postergar el impacto para el período posterior.

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