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"Punch", el monito que es sensación en redes pero esconde una triste realidad

El análisis del médico veterinario Ariel Saráchaga.

El caso de “Punch”, el mono nacido en un zoológico de Japón que fue rechazado por su madre y adoptó un peluche como objeto de apego, generó debate y emoción en redes sociales. En diálogo con el programa "Nunca es tarde", por La Brújula 24, el médico veterinario Ariel Saráchaga explicó que el comportamiento del animal no puede analizarse sin tener en cuenta el contexto de cautiverio.

“Cualquier animal que viva en cautiverio, su comportamiento cambia completamente. No se puede trasladar lo que pasa en libertad a lo que ocurre dentro de una jaula”, señaló. Y fue más allá: “Punch nació para vivir en cadena perpetua en una jaula. Nunca va a conocer la vida en libertad. Eso es hasta más triste que lo que pasó”.

Saráchaga explicó que en grupos sociales de primates que viven en libertad, si una madre abandona a su cría, otras hembras suelen intervenir y adoptar al pequeño. En cambio, en un zoológico, la dinámica se altera. “Es un comportamiento antinatural que se da por el mismo cautiverio”, sostuvo. Sobre la teoría de que el rechazo pudo deberse al olor humano, consideró que en un zoológico esa hipótesis pierde fuerza, ya que todos los animales están habituados al contacto con personas.

El especialista también se refirió a la tendencia a humanizar a los animales. “Compartimos el 98% de nuestros genes con los primates. Cuando vemos un bebé mono, nos genera ternura y ganas de cuidarlo”, explicó. Sin embargo, advirtió que no cualquier especie puede convertirse en mascota. “Nuestros perros y gatos ya llevan muchísimo tiempo conviviendo con nosotros. Pero no recomiendo llevar a casa monos, serpientes o animales silvestres. Lo que hacemos es sacarlos de su vida natural y ponerlos en cautividad”, afirmó.

Finalmente, el veterinario abordó un tema frecuente entre quienes adoptan cachorros: el momento adecuado para separarlos de la madre. Si bien durante años se habló de los 45 días, hoy la recomendación es distinta. “Mínimo 60 días, ideal 90 días. Antes es muy problemático para toda la vida del animal, porque le falta desarrollo que solo puede tener conviviendo con sus hermanos y su madre”, explicó. Y agregó: “Sí, sufre mucho cuando se lo separa. Por eso los primeros días en la nueva casa deben ser tranquilos, sin estrés ni presentaciones sociales”.

La viralización del caso de Punch reabrió así un debate más amplio sobre el cautiverio, la humanización y la responsabilidad de las personas frente a otras especies.

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