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informe especial

Integrar, una ONG que lucha por la igualdad

Se trata de la Asociación de padres de personas con Síndrome de Down. Hace más de 30 años funciona en la ciudad. Cómo fueron sus inicios, un repaso por su historia y cuáles son sus proyectos inmediatos.

Por Juan Tucat, redacción La Brújula 24
[email protected]

En este informe especial de domingo te vamos a contar un poco sobre la Asociación de padres de personas con Síndrome de Down de Bahía Blanca. Se llama Integrar y desde hace algún tiempo viene trabajando sin descanso en nuestra ciudad, aportando algo más que un granito de arena en esa lucha permanente por generar un espacio de encuentro para todos.

Sus inicios, historia, proyectos y en especial sus expectativas. Un recorrido marcado por el aprendizaje, de propios y extraños. Y siempre con un norte claro, la concientización.

Pero vayamos por partes. ¿Qué es el síndrome de Down?

Es una condición genética que se origina cuando la división celular anormal produce una copia adicional total o parcial del cromosoma 21. Este material genético adicional provoca cambios en el desarrollo y características físicas.

Dentro de las particularidades que el síndrome provee se incluye la discapacidad intelectual y otras anomalías médicas, como trastornos digestivos y cardíacos.

Una mejor comprensión e intervenciones tempranas pueden incrementar mucho la calidad de vida de niños y adultos que poseen esta condición, y los ayudan a tener un desarrollo lo más integral posible.

Ahora hablemos de Integrar

Para el desarrollo de esta nota, contamos con el testimonio de dos referentes muy importantes de la ONG. Primero, conversamos con Lautaro Valente, presidente de la misma, quien compartió con La Brújula 24 diversos conceptos relacionados con el pasado, presente y futuro de Integrar.

“Esto surge de un grupo de padres que compartían inquietudes, problemáticas, porque quizás en ese momento –se fundó en 1991– no había muchas herramientas. Era todo muy nuevo en cuanto a terapias y demás, entonces empezaron a trabajar para sus hijos. Hoy el abanico se abrió un poco más y no es solo para padres. La idea es que cualquiera que se relaciona con personas con síndrome de Down pueda acercarse a la institución, encontrar esa contención y brindar algo recíproco para aquellos que se puedan ir acercando también”, explicó respecto de los inicios.

Y agregó: “Además tratamos de abrirnos a otras patologías, sobre todo en las actividades. Por ejemplo, tenemos la escuela deportiva que funciona los viernes en Bahiense del Norte y los sábados a la mañana en Uno Bahía Club, donde trabajamos con todo tipo de personas. Y lo propio ocurre en IncluSer, que es algo así como una ramificación de Integrar, en un principio con un servicio de mozos y catering, pero la pandemia nos obligó a buscar otras actividades y surgió el proyecto de digitalización de archivos”.

“Se elaboró una capacitación junto con la Universidad Nacional del Sur para que los chicos adquieran las herramientas necesarias. Y con varias empresas que nos fueron acompañando, tuvimos la posibilidad de comprar la maquinaria necesaria para que los chicos pudiesen tener este trabajo genuino. Y por supuesto seguimos fomentando otros cursos y talleres, como de cocina, arte y fotografía”, dijo.

Lo qué falta

“Creo que hoy en lo que tiene que ver con inclusión educativa se dio un paso importante, en la deportiva también. Me parece que la pata floja de la mesa es la inclusión laboral y ahí hay que concientizar más a la gente, dar el ejemplo desde el lado del Estado, donde no se ha logrado al cien por cien. Hay cuestiones a rever en ese sentido”.

Expectativas

“Seguir derribando estas barreras que no permiten la inclusión real, mantener las actividades que se vienen haciendo a lo largo de los años y en un futuro corto ponernos a planificar lo que será la carrera ‘Yo corro por la inclusión 2023’, que sería la décima vuelta. La sociedad de Bahía siempre ha sido muy abierta en los eventos que hemos desarrollado, y la intención es que todos pueda colaborar y participar. Por eso queremos celebrar en familia una nueva fecha del síndrome de Down, que es el próximo 21 de marzo”.

IncluSer, un proyecto que surge a partir de Integrar. (Foto Facebook)

Carolina Bostal, por su parte, es hija de los creadores de la asociación y también dialogó con este cronista al respecto. A modo de reflexión, dijo que “es increíble como cambian los conceptos con el tiempo y nuestra manera de enfrentarlos y verlos. Hasta hace poco la inclusión estaba en el top 1 de nuestros objetivos, pero hoy nos damos cuenta de que para que exista la inclusión es necesaria la discriminación. Entonces el objetivo sería que no sea necesaria la inclusión, porque eso significaría que no hay discriminación”.

“Integrar es el ejemplo más real y tangible de que cuando hay algo que no nos gusta tenemos que accionar y que contamos con las herramientas y recursos para hacerlo. Eso fue lo que hicieron un grupo de papás hace más de 30 años, cuando se dieron cuenta de que en esta ciudad y en el país no había mucha información ni posibilidades para las personas con síndrome de Down, pero no se quedaron con eso, sino que fueron un poco más allá. Dentro de ese grupo estaban mis padres, que tienen a mi hermano Sebastián con esta condición, mi hermano más pequeño”, recordó.

“Integrar nació como un portador de información y era el puente entre lo que se había logrado conseguir en ese momento con profesionales y congresos, viajes, y acercárselo a las familias de Bahía y a las personas que recibían la noticia de que tenían una persona con síndrome de Down. De a poco se fueron agregando misiones y objetivos, además de la contención a las familias”, aseveró.

Foto ilustrativa.

Un rumbo claro

“Nuestro objetivo es visibilizar las capacidades que se esconden detrás de patologías o condiciones y promover el derecho de las personas con discapacidad a llevar una vida lo más plena posible, tanto en lo social, como lo educativo, laboral y deportivo. En todos los ámbitos”.

“Creo que como sociedad hemos ido evolucionando mucho en relación a la aceptación e integración en sí misma, se ve en nuestra ciudad y el mundo. Pero nos falta un poquito. Hace algunos años la discapacidad era vista como una gran desgracia, esa persona era ocultada y hasta repudiada por el resto de la comunidad. Y a medida que se evolucionó, esa diferencia se fue tolerando y los dejaban participar de algunas actividades, se creaban centros especiales”, señaló Carolina.

Y recordó que “cuando fuimos un poco más, empezamos a aceptar esas diferencias y los invitamos a que participen, que entraran a las escuelas comunes, que puedan estar en el club del barrio, que realicen las mismas activades que cualquier otra persona. Y hoy falta un poco más, que es celebrar las diferencias para completarnos como comunidad”.

“Esa celebración estaría manifestándose en que la inclusión ya no debiera ser necesaria, por eso apostamos a que llegará un día en que todas estas acciones que desde Integrar se impulsan no van a ser necesarias porque la inclusión laboral estará implícita en los derechos de todos nosotros”, sintetizó.

Si querés conocer más sobre Integrar, colaborar con la ONG o participar de alguna de sus actividades, podés comunicarte al 0291 527-6610 o bien acercarte a calle Perú 347.

¡Inclusión es, simplemente, ponerse en el lugar del otro!

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