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Por César García

Planes sociales: una política desde los hechos    

Cuando se habla de planes sociales ¿Qué se piensa? Se escucha que son vagos, que son “planeros”, que no quieren trabajar.

Por Cesar García, dirigente de la Corriente Clasista y Combativa                                    

Cuando se habla de planes sociales ¿Qué se piensa? Se escucha que son vagos, que son “planeros”, que no quieren trabajar, etcétera, etcétera. Que es la política de un gobierno en particular, y se podría seguir. Los hechos demuestran que fue en el período de Macri que más SSC (Salario Social Complementario, hoy llamado Potenciar Trabajo) se dieron. Más de 700.000, del millón que hay en la actualidad.

Segundo, son las organizaciones (como la CCC), que pintaron escuelas, están arreglando más de 22 clubes en nuestra ciudad, o recuperando espacios verdes en su barrios, y que todos los días dan de comer a miles de personas. Ni hablar el trabajo que realizaron en plena pandemia con los talleres de costura, llegando con tapabocas a hospitales de todo Bahía. Esto, cobrando 16.000 pesos por mes ¿Alguno puede en verdad vivir con eso dignamente, cuando la canasta básica esta en 92.000 pesos?

La realidad es que trabajan y son muy mal remunerados. También se busca  estigmatizar, a veces, sin saber que fue el Diputado Juan Carlos Alderete, dirigente nacional de la Corriente Clasista y Combativa, el que presentó el proyecto de ley de Tierra Techo y Trabajo, que generaría 355.000 soluciones habitaciones y más de un 1.500.000 puestos de trabajo en la construcción en cooperativas. Además plantearon en la ciudad la ordenanza (que duerme en el Concejo Deliberante) del cordón verde que generaría oportunidades en lo rural para el que quiera trabajar la tierra, como mostraron los productores en la Feria de la Economía Popular.                                        

La pregunta es ¿por qué no se hace? ¿Quién no quiere pleno empleo en la Argentina? ¿Será que las grandes multinacionales necesitan un ejército de desocupados para usarlas para chantajear con bajos salarios a la clase trabajadora para que no reclame por mejores condiciones laborales, y así aplicar la flexibilización laboral?

Claro que las organizaciones sociales están de acuerdo con trabajar y lo demuestran en los hechos, pero desde hace mucho que se habla del Plan Empalme, para pasar de las ayudas sociales a un trabajo que nunca llega.

Mientras no se recupere una política que apueste a la industria nacional, eso no va a pasar. Y van a seguir las luchas por lo urgente de cubrir las necesidades de nuestro pueblo. Y seguiremos discutiendo corte sí o corte no, para nunca debatir el problema de fondo.

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