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Básquet de la NBA

Flojo partido de Campazzo en una nueva derrota de Denver

El argentino estuvo errático ante la canasta y no escapó a un rendimiento de bajo vuelo de todo el equipo.

Facundo Campazzo y los Denver Nuggets se llevaron una paliza de Arizona por parte de los Phoenix Suns, el segundo mejor equipo de la temporada NBA, que jugó un partido estupendo, sin fisuras, y ganó por 123-98. Así, el local se adelantó 2-0 en la serie de semifinales de la conferencia Oeste, que continuará este viernes desde las 23 de Argentina.

El cordobés no pudo escapar al flojo rendimiento del equipo: apenas anotó 3 puntos con 1 acierto en 7 lanzamientos al aro, tomó 4 rebotes, dio 2 asistencias y robó una pelota en 29 minutos.

Devin Booker fue el goleador de los Suns con 18 y 10 rebotes, Deandre Ayton aportó 15 y 10 y Chris Paul aportó 17 puntos y 15 asistencias.

Ahora, los Nuggets intentarán remontar en los dos partidos que jueguen como locales en el Ball Arena del estado de Colorado, a sabiendas de que, hasta el inicio de los actuales playoffs, los registros históricos indicaban que los equipos que ganan los dos primeros partidos de una serie han ganado la misma un 93,4% de las veces (297 triunfos contra 21 derrotas).

Los Nuggets no estuvieron finos de cara al aro en el primer cuarto, pero de todas maneras se las arreglaron para que Phoenix no se les escapara (14-17 en los primeros 8 minutos de juego).

Michael Porter Jr., jugador importante de la rotación, comenzó con un flojísimo 0-5. Arrastraba una dolencia en la parte baja de la espalda, lo cual tal vez podría explicar parte de su ineficacia.

Aaron Gordon anotó apenas 2-6 y Austin Rivers, 1-3. Campazzo tampoco pudo anotar en ese rato en su único lanzamiento.

Sólo Nikola Jokic, reconocido el martes como el Jugador Más Valioso de la temporada, estuvo acertado en el canasto (3-5, 2-2 en libres, 5 rebotes y 2 asistencias), demostrando su valía como a lo largo de toda la campaña.

En este partido retornó Will Barton, escolta del equipo que se ausentó desde el 23 de abril, cuando sufrió una lesión en los isquiotibiales de la pierna derecha. Su regreso es una herramienta necesaria y quedó claro a partir de su acierto con el triple, el primero en 10 intentos del equipo y que sirvió para quedar a 1 (21-22).

Fue negocio para la visita irse abajo sólo por cuatro de esos primeros 12 minutos y Barton aportó cinco tantos en cuatro minutos.

Los primeros minutos del segundo cuarto agudizaron la problemática para Denver y los Suns lo aprovecharon, escapándose a la momentánea máxima de 10 (35-25) con un parcial de 10-4 en tres minutos y medio.

Incluso el ingreso de Dario Saric, reemplazo del interno Ayton, no fue aprovechado por los Nuggets para sacar ventaja de la presencia del croata, que no es un pivote natural. Los de Michael Malone cometieron muchas pérdidas, en contraposición a un conjunto de Monty Williams que cuidó mucho mejor la pelota.

Al cabo, esa primera mitad arrojó un saldo desfavorable de 7-26 en tiros de cancha para los cuatro titulares a excepción de Jokic. Mucho tuvo que ver la asfixiante defensa local, que casi no permitió tiros cómodos de la visita.

Los 10 puntos de desventaja casi que tuvieron gusto a victoria para los Nuggets después de tamaño fiasco de cara al aro, pero todo empeoró al inicio del tercer parcial. Un arranque de 10-1 en menos de 2 minutos dejó a Phoenix arriba por 19 (62-43) que llegaron a ser 21.

Al cabo, Phoenix expuso todas las carencias de Denver, que habían quedado maquilladas ante un equipo como Portland que no tuvo suficientes herramientas como para contrarrestar: la dependencia de una única estrella, la ausencia de una segunda guitarra de peso (el joven Porter Jr. era el apuntado), las apariciones apenas esporádicas que salvaron alguna noche (Austin Rivers, Monte Morris), la falta de una defensa sólida…

En el tercer cuarto fue incluso más notoria la diferencia: los Suns se lo llevaron por 9 puntos y al comienzo del cuarto la ventaja llegó a ser de 25 (95-70), como para que Malone tomara la decisión obvia de cara al último parcial: reemplazar a todos los titulares, cuidar los físicos y dejar a los últimos jugadores de la rotación en cancha.

Lo propio hizo Williams, claro, luego de que los suyos dieran un espectáculo y una clínica de juego ofensivo y defensivo de conjunto, con un Chris Paul estelar: 17 puntos, 15 asistencias y ninguna pérdida, rendimiento que repitió por tercera ocasión, más de las que, por ejemplo, tuvo el mítico Magic Johnson.

Fuente: Clarín


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