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Paladar Negro

El postre de limón que se hace en minutos y lleva apenas 2 ingredientes

Hay días en los que aparece el antojo de algo dulce, pero la sola idea de prender el horno ya da fiaca. Por suerte, no hace falta complicarse demasiado para preparar un postre rico. Esta receta de limón y leche condensada es de esas que conviene tener a mano: se hace en pocos minutos, necesita apenas dos ingredientes y el resultado es una crema suave, fresca y con ese toque cítrico que la hace irresistible.

La clave está en una combinación tan simple como efectiva. Por un lado, la leche condensada aporta dulzura y una textura bien cremosa. Por el otro, el jugo de limón suma la acidez necesaria para equilibrar el sabor y, además, ayuda a que la preparación tome una consistencia más espesa, parecida a la de una mousse.

Y lo mejor de todo: no lleva horno, no requiere técnicas complicadas y ensucia muy poco.


Ingredientes

  • 1 lata de leche condensada
  • 120 ml de jugo de limón fresco

Preparación

  1. Exprimir los limones hasta obtener aproximadamente 120 ml de jugo. Lo ideal es utilizar jugo recién exprimido para conseguir un sabor más intenso.
  2. Colocar la leche condensada en un recipiente amplio.
  3. Agregar el jugo de limón de a poco mientras se mezcla con un batidor de mano o una cuchara.
  4. Continuar mezclando durante unos minutos. El jugo de limón hará que la preparación comience a espesarse y tome una consistencia cremosa.
  5. Distribuir la preparación en vasos, copas o pequeños recipientes individuales.
  6. Llevar a la heladera durante al menos una hora para que tome una textura más firme y quede bien frío.

Cuánto tiempo dejar en la heladera el postre de limón

La preparación demanda aproximadamente 5 minutos, aunque después es necesario dejarla reposar en la heladera para que alcance una mejor consistencia.

Si se quiere servir bien frío, se recomienda prepararlo con anticipación y dejarlo refrigerado durante varias horas.

Con información de TN Recetas

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