Seguinos

Noticias B

Cae el consumo de pan en la provincia: qué pasa en Bahía

Un informe advierte que la retracción alcanza el 45%. Desde el Centro Industrial de Panaderos local analizaron cómo se vive la situación en la ciudad.

Foto ilustrativa generada con IA.

La fuerte caída en el consumo de pan que distintos informes ubican en torno al 45% en la provincia de Buenos Aires encendió las alarmas en el sector panadero. La situación genera preocupación por el cierre de comercios y la pérdida de puestos de trabajo, en un contexto marcado por la caída del poder adquisitivo y el aumento de los costos de producción.

Desde el Centro Industrial de Panaderos de Bahía Blanca reconocieron que el escenario también impacta a nivel local. Pablo Cesari, presidente de la entidad, confirmó a la redacción de La Brújula 24 que las panaderías de la ciudad atraviesan un momento complicado, aunque aclaró que la crisis no es reciente.

“La situación en Bahía también está complicada. No de ahora, sino desde hace rato”, explicó.

Cesari señaló que algunos de los datos que circulan a nivel provincial podrían tener matices, aunque admitió que el sector enfrenta una caída real en la actividad. De igual modo, remarcó que el contexto económico afecta directamente a las panaderías, que dependen del consumo cotidiano de los vecinos. “Seguramente hubo cierres de panaderías, seguramente ha quedado gente sin trabajo, no escapa a la ley general que nos toca vivir a todos hoy”, agregó.

Entre los principales factores que golpean al sector aparecen la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de los costos de los insumos y la caída en las ventas. “Está complicado por varios factores. La gente no tiene dinero, las ventas están contraídas y uno va tratando de sostener el negocio como se puede”, sostuvo.

En una publicación del diario Infobae se señala que en los últimos dos años ya cerraron alrededor de 2.000 panaderías en todo el país y se perdieron cerca de 16.000 puestos de trabajo. Además, se menciona que la baja en el consumo se refleja mayoritariamente en productos como las facturas, cuyo nivel de ventas se redujo de manera marcada.

Frente a este panorama, muchos comercios optaron por reducir la variedad de productos, producir en menor escala o elaborar únicamente por encargo, con el objetivo de evitar pérdidas.

Mientras tanto, desde el sector mantienen expectativas de una recuperación de la actividad en los próximos meses. “Estamos esperando que esto pueda reactivarse”, concluyó Cesari.

Más Leídas