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Crecen las opciones de inyecciones para adelgazar

El desembarco de una marca internacional en octubre marcó un hito y se suma un lanzamiento local.

El uso de inyecciones para bajar de peso crece en Argentina tras la llegada de nuevas opciones. El fenómeno coincide con una declaración reciente de la OMS, que respaldó el empleo de terapias con GLP-1 para combatir la obesidad. Según el organismo, estos fármacos no resolverán por sí solos el problema, pero pueden ayudar a millones de personas a disminuir riesgos asociados. Más de mil millones de habitantes en el mundo viven con obesidad, condición vinculada a millones de muertes y a enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y algunos cánceres.

En el país, el desembarco del Wegovy en octubre marcó un hito, ya que es considerado una versión más potente del Ozempic. A esto se suma el lanzamiento local de Obetide, producción nacional que utiliza el mismo principio activo (semaglutida) y ofrece un precio sensiblemente más bajo. Mientras una caja del fármaco importado cuesta más de 700 mil pesos, la alternativa argentina ronda los 234 mil. Ambas presentaciones están pensadas para tratamientos de obesidad, y se aplican semanalmente con dosis escalonadas que superan a las utilizadas contra la diabetes.

El ingreso de competencia local generó expectativa sobre una posible baja de precios del Wegovy, aunque el laboratorio Novo Nordisk sostuvo que sus valores reflejan inversión en innovación y evidencia científica. Desde Elea, fabricante de Obetide, respondieron que las copias nacionales amplían el acceso al tratamiento, más que quitar mercado al original. Como ejemplo, citaron lo ocurrido con Dutide, que permitió multiplicar la cantidad de pacientes tratados con GLP-1 e incluso ingresar al PAMI con cobertura total para ciertos casos.

En este contexto, se espera la llegada de la tirzepatida, droga de doble acción que actúa sobre dos receptores y promete mayor pérdida de peso. Estudios recientes señalan descensos que alcanzan el 24%, frente al 17% logrado con semaglutida. Sin embargo, esta última mantiene ventaja en beneficios cardiovasculares comprobados. Mientras crece la oferta, especialistas advierten que los tratamientos deben estar acompañados por cambios de hábitos y supervisión médica. También recuerdan que la obesidad es una enfermedad crónica, y que suspender la medicación sin control puede llevar a recuperar los kilos perdidos.

Con información de Clarín

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