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Fórmula 1: Hamilton aguantó a Verstappen, ganó en su casa e hizo historia

El británico rompió el maleficio, se impuso por novena vez en el GP de Silverstone y batió un nuevo récord. Max finalizó segundo y Norris completó el podio.

Lewis Hamilton tuvo que esperar 945 para volver a festejar en la Fórmula 1. Sufrió, tragó veneno, se bancó los problemas de Mercedes y vio los triunfos constantes de Max Verstappen. Sin embargo, recuperó la sonrisa. Y lo hizo en el patio de su casa: en Silverstone, donde se corrió la mejor carrera de toda la temporada (hubo cinco líderes diferentes), cosechó su primer triunfo del año y el primero en más de dos años y medio (Yeda 2021). Como era de esperar, terminó con lágrimas en los ojos, emocionado.

El siete veces campeón del mundo, que llegó a su éxito 104 en la Máxima, siempre soñó con que corearan su nombre en las tribunas del mítico circuito en el que comenzó toda la historia de la F1 en 1950. A una hora de Stevenage, el lugar en el que creció con su padre Anthony -su gran pilar- y en el que construyó su carrera en los kartings, aprovechó la chance que se le presentó para festejar con su gente. Y el público, que colmó las tribunas desde temprano y se bancó los constantes cambio de clima, le hizo saber la muestra de apoyo en cada giro.

Ahora bien, Hamilton no la tuvo fácil. Sabía que cualquier cosa podía pasar y que debía estar atento para cazar la oportunidad que se le presentara. En ese sentido, dominó a la perfección el manejo en la lluvia, decidió cuándo debía ingresar a los boxes a cambiar los neumáticos -pese a los llamados de su equipo- y aprovechó el error de Norris para asaltar la cima. “Yo me encargo”, dijo cuando sus ingenieros le hablaran. Y vaya que se encargó.

Cuando parecía que la pelea sería solo con el volante principal de McLaren, Hamilton vio sobre el final el color azul de Max Verstappen. El neerlandés, que padeció el fin de semana y mostró algunas imperfecciones en su auto, aplicó la estrategia más inteligente en el tramo final, descontó tiempo y soñó con el triunfo. Sin embargo, Hamilton empujó hasta el final, utilizó el resto que tenía y despertó la fiesta en Silverstone.

Por segunda semana al hilo, Mercedes celebró un triunfo (el anterior fue George Russell en Austria) y encima tuvo un premio doble, dado que Hamilton batió un nuevo récord en la categoría: se convirtió en el primer piloto de la historia en ganar nueve veces en un mismo circuito. Muchos decían que no volvería a ganar. No obstante, uno de los más grandes de la F1 volvió a demostrar que nunca se puede dudar de un campeón.

Fuente: LB24 / Olé.

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