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Paladar Negro

Merengue italiano: tips para lograr una cobertura brillante, firme y deliciosa

Hay preparaciones de repostería que parecen sencillas hasta que llega el momento de hacerlas. El merengue italiano es una de ellas. Sin embargo, con un poco de paciencia y prestando atención a un par de detalles, se puede conseguir una cobertura espectacular: bien blanca, brillante, firme y con una textura suave que se deshace en la boca.

Es un clásico que no falla para decorar tortas, tartas, cupcakes y postres, aunque probablemente su combinación más famosa sea con el tradicional Lemon Pie. Y no es casualidad: además de quedar precioso, este tipo de merengue mantiene mejor su estructura que otras variedades.

La clave está en un paso fundamental: preparar un almíbar y sumarlo caliente a las claras mientras se baten. Parece un detalle menor, pero ahí está buena parte del secreto.

Foto: Magnific.

Ingredientes

  • 240 g de azúcar
  • 4 claras de huevo
  • 80 ml de agua
  • Unas cdtas. de jugo de limón

Preparación

  1. Primero, en una olla a fuego medio, coloca el azúcar y el agua.
  2. Cuando rompa hervor, comenzar a batir las claras en un bol junto con unas gotas de limón hasta que estén a punto nieve.
  3. Una vez que el almíbar llegue a 118°C (debe poder formarse una bolita), retirarlo del fuego y comenzar a agregar suavemente a las claras de huevo, sin dejar de batir a máxima velocidad.
  4. Una vez que esté bien incorporado el almíbar, continúa batiendo hasta obtener un merengue italiano brillante y denso. Estará listo cuando el bol esté frío y se logren picos.

Trucos para que el merengue italiano quede perfecto

  • Usar claras a temperatura ambiente: montan mejor y permiten conseguir mayor volumen.
  • El bol debe estar completamente limpio y seco: cualquier resto de grasa puede impedir que las claras monten correctamente.
  • No debe caer nada de yema: una pequeña cantidad de grasa puede arruinar el batido.
  • Controlar la temperatura del almíbar: el azúcar y el agua deben alcanzar los 118 °C. Lo ideal es utilizar un termómetro de cocina.
  • No revolver el almíbar mientras hierve: para evitar que el azúcar se cristalice, dejalo cocinar sin remover.
  • Incorporar el almíbar en forma de hilo: agregalo lentamente sobre las claras mientras la batidora continúa funcionando. Evita que caiga directamente sobre las varillas.
  • Batir hasta que el bol se enfríe: no alcanza con que el merengue esté firme. Continuá batiendo hasta que la preparación pierda el calor.
  • Buscar una textura brillante: el merengue debe formar picos firmes y mantener su forma cuando levantás las varillas.
  • No apurarse al batir: el merengue italiano necesita varios minutos de batido para alcanzar su consistencia característica.
  • Usarlo cuando esté listo: una vez preparado, es perfecto para decorar Lemon Pie, tortas, tartas y otras recetas dulces.

Con información de Diario Uno Recetas

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