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Paladar Negro

Receta para preparar scones de queso fáciles y esponjosos

Foto: Freepik.

Si hay algo que combina a la perfección con una tarde de lluvia, un matecito o un café humeante, son los scones de queso. Crujientes por fuera, suaves por dentro y con ese aroma irresistible que invade la cocina… una verdadera tentación.

Prepararlos no tiene ciencia, y lo mejor es que no necesitás ser un experto en panadería para lograr un resultado espectacular. Acá te contamos cómo hacerlos, paso a paso y sin vueltas.

Foto: Freepik.

Ingredientes (para unas 12 unidades medianas)

  • 250 g de harina común (0000)
  • 2 cucharaditas de polvo de hornear
  • 1 pizca de sal
  • 60 g de manteca fría (en cubitos)
  • 100 g de queso rallado (puede ser pategrás, cheddar o mezcla)
  • 1 huevo
  • 100 ml de leche (aprox., puede variar según la masa)

Preparación

  1. Precalentar el horno: encendé el horno a 200 °C. La temperatura es clave para que los scones crezcan y se doren bien.
  2. Mezclar ingredientes secos: en un bol grande, colocá la harina, el polvo de hornear y la sal. Revolvé para integrar.
  3. Incorporar la manteca: agregá los cubitos de manteca fría y, con las yemas de los dedos, desmenuzala hasta lograr una textura arenosa. Evitá calentarla demasiado para que no se derrita.
  4. Sumar el queso: añadí el queso rallado y mezclá. Este paso ya empieza a perfumar la preparación.
  5. Formar la masa: batí el huevo y sumalo a la mezcla junto con la leche, de a poco. Integrá con cuchara de madera o con la mano, pero sin amasar demasiado: solo hasta que todo se una.
  6. Cortar los scones: estirá la masa sobre la mesada ligeramente enharinada, dejándola de 2 a 3 cm de espesor. Con un cortante o vaso, formá los scones y colocalos en una placa enmantecada o con papel manteca.
  7. Hornear: llevá al horno por 12 a 15 minutos, o hasta que estén dorados y tentadores.

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