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Paladar Negro

Cómo hacer nachos caseros para comerlos con el clásico guacamole

Foto: Freepik.

Hay comidas que parecen hechas para compartir, y los nachos están sin duda en el top de esa lista. Ya sea en una previa con amigos, una picada familiar o simplemente en modo sofá + peli, este dúo nunca falla.

Aunque hoy los nachos están por todos lados —bolsitas en góndolas, combos en restaurantes, y hasta versiones gourmet—, hacerlos en casa tiene un gustito especial. No solo sabés exactamente qué estás comiendo, sino que además podés comerlos bien crocantes y calentitos, recién salidos del horno o sartén.

Para entender por qué estos triangulitos dorados tienen tanto aguante, hay que viajar (aunque sea mentalmente) a la década del 40, a un pequeño restaurante de la ciudad de Piedras Negras, en el estado de Coahuila, México. Allí, un hombre llamado Ignacio "Nacho" Anaya tuvo que improvisar una entrada rápida para un grupo de clientas hambrientas. ¿Qué hizo? Cortó tortillas de maíz, las frió, les tiró queso por encima y unas rodajitas de jalapeños. Boom. Éxito total.

Tanto gustó esa combinación, que empezaron a pedir "los especiales de Nacho", y con el tiempo ese apodo simpático terminó dándole nombre a uno de los snacks más populares del mundo. Lo que se dice, una leyenda.

Foto: Freepik.

Receta de nachos caseros (para 4 personas)

Ingredientes

  • 1 taza de harina de maíz nixtamalizado
  • ½ taza de harina de trigo (opcional, para más elasticidad)
  • ½ cucharadita de sal
  • ¾ taza de agua tibia (aproximadamente)
  • Aceite para freír
  • Sal, pimentón, ajo en polvo o chile (para condimentar)

Preparación

  1. En un bowl, mezclar la harina de maíz, la harina de trigo y la sal. Agregar el agua de a poco, hasta formar una masa suave y maleable que no se pegue a las manos.
  2. Dividir en bolitas y estirar entre dos hojas de film o papel manteca hasta lograr una masa fina. Si se tiene prensa para tortillas, se puede usar.
  3. Cortar en triángulos del tamaño deseado.
  4. Freír en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Escurrir sobre papel absorbente.
  5. Condimentar a gusto mientras aún están calientes. Servir solos o con dips como queso, guacamole o salsa mexicana.
  6. Tip: Si se prefiere una versión más liviana, los triángulos también pueden hornearse a 200°C durante 10-12 minutos, girándolos a mitad de cocción.

Con información de TN Recetas

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