De Ayer a Hoy
"Reconforta haber tenido el voto de confianza de todos los intendentes"
Silvia Corinaldesi pasó 40 años al frente de la Dirección de Ceremonial de la Municipalidad. Atravesó distintas gestiones y divulgó valiosas anécdotas. “Vi llorar a dos jefes comunales”, reconoció con crudeza.
Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco
Hay profesiones que suelen permanecer muy lejos de los primeros planos, aunque resulten indispensables para que cada pieza ocupe su lugar. Silvia Corinaldesi hizo de esa tarea un oficio y construyó un recorrido ligado a sus raíces, sus instituciones y una forma de trabajar en la que los detalles nunca fueron menores. Sobre todo eso y mucho más, se expresó en la sección “De Ayer A Hoy” de LA BRÚJULA 24.
“Soy bahiense, me crié en una casa ubicada en Brandsen al 700”, comienza al remontarse a sus primeros años. La primaria la inició en la Escuela N° 7, cuando funcionaba en Sargento Cabral al 800, en la tradicional cortada ubicada después del arroyo Napostá. Desde cuarto grado continuó en el Colegio La Inmaculada, establecimiento en el que más tarde también completó el secundario.
En paralelo tomó clases de inglés y piano, aunque ninguna de esas dos actividades terminó de conquistarla. Sus padres tuvieron primero un taller metalúrgico y posteriormente se dedicaron al transporte, actividad que actualmente continúa uno de sus hermanos.
A los 17 años, la familia dejó aquella vivienda emplazada casi en el límite de Bella Vista y se mudó a un departamento de Lavalle al 100. Después de casarse, se instaló junto a su marido en un inmueble de Las Heras al 400, aunque con el tiempo regresaría al mismo edificio del macrocentro mencionado anteriormente.

Su camino profesional, sin embargo, estuvo muy lejos de aquello que había imaginado inicialmente. Estudió durante tres años la Licenciatura en Química y Bioquímica, aprobó varios finales, pero algo no terminaba de convencerla. “No me gustaba. Cursaba, rendía, aunque sentía que no era lo mío. Abandonar la carrera no lo sentí como una frustración, jamás fui de mirar hacia atrás”, recuerda.
Tenía apenas 20 años cuando apareció una posibilidad que modificaría definitivamente su recorrido para siempre. Durante la intendencia de Víctor Puente, allá por 1977, ingresó a la Municipalidad para cumplir una función en la que permaneció durante las siguientes cuatro décadas.
“De manera providencial me surgió la posibilidad de entrar a trabajar en la comuna para ejercer la misma función con la que más tarde me jubilé, en la Dirección de Ceremonial. Desde el primer día hasta el último estuve en la Secretaría Privada con cada uno de los jefes comunales que fueron pasando”, cuenta.
Al comenzar, no sabía siquiera si aquel mundo terminaría gustándole. Le resultaba atractivo porque le permitía alejarse completamente de las ciencias que había estudiado hasta entonces. Además, la figura de Puente sería decisiva para descubrir una vocación que todavía no reconocía.

“Don Víctor fue mi gran maestro, la persona que me abrió la cabeza en la disciplina que luego me acompañaría por tanto tiempo. Lo que más me deslumbraba de él era su forma de hablar y particularmente de escribir, más precisamente cuando redactaba los mensajes de condolencias”, señala.
Sus primeros pasos coincidieron con una etapa especial para Bahía Blanca: los actos por el sesquicentenario de la fundación de la ciudad. Integrar comisiones, organizar actividades y desenvolverse en ese contexto terminó de acercarla a un ámbito que calificó como “fascinante”.
Con el transcurso de los años acompañó desde su lugar a sucesivos gobiernos municipales. El único tramo en el que tuvo que repartir su labor llegó entre abril y diciembre de 2011, durante la administración de Christian Breitenstein, cuando asumió responsabilidades dentro del Instituto Cultural luego del alejamiento de Federico Weyland.
“Me preguntaron si me animaba y acepté de inmediato. Siempre estaré agradecida de esa oportunidad porque me permitió probarme también en otro lugar”, sostiene. Aun durante aquella experiencia nunca se desvinculó completamente de Ceremonial.

Ese período la llevó también a declarar en la denominada Causa Consorcio de Promoción y Desarrollo de las Actividades Turísticas (Coprotur), en el marco de aquella investigación que se llevó a cabo en la ciudad por el manejo de fondos entre 2008 a 2011.
Corinaldesi remarca que su participación estaba alejada del manejo económico de las contrataciones investigadas. “Dejé en claro que no tenía ninguna injerencia en los recursos para convenir un espectáculo. Lo mío pasaba por otro lado, más ligado a que el show saliera bien. Los que firmaron estaban más arriba”, explica.
Luego retomó plenamente su función habitual. Para 2015 ya estaba en condiciones de jubilarse, pero la llegada de Héctor Gay a la intendencia extendió su permanencia en el Palacio Municipal. Ante un pedido de quien por entonces era el flamante jefe comunal, en el inicio de su primera de las dos gestiones, resolvió continuar durante otros dos años.
“Creo que lo que volcó la balanza para aceptar el ofrecimiento fue encontrarme rodeada de gente que me hacía muy bien. Nunca me costó adaptarme a los entornos de cada uno de los gobiernos que fueron pasando”, afirma enfáticamente Corinaldesi.

Cuatro décadas junto a los principales despachos municipales le permitieron observar de cerca momentos determinantes para la ciudad. Sobre aquello que ocurre puertas adentro, mantiene una regla que sostuvo durante su carrera. “Me tocó presenciar decisiones difíciles en distintas gestiones, pero siempre seré muda y sorda”, dice entre risas.
Esa cercanía también le permitió a Silvia conocer una dimensión menos visible de la función pública: los pedidos de vecinos, las limitaciones presupuestarias y la frustración que puede generar la imposibilidad de resolver determinados problemas.
“Estando del otro lado del mostrador pude ver las ganas de un funcionario de solucionar una dificultad de la ciudadanía y, al mismo tiempo, convivir con el hecho de saber que la falta de recursos impide alcanzar lo que se demanda por las distintas trabas que aparecen”, analiza.
Según explica, muchas veces existe una distancia importante entre aquello que el vecino espera y las herramientas reales de las que dispone quien ocupa un cargo en el Ejecutivo. “Genera impotencia y pena porque el ciudadano que viene a golpear la puerta quizás no llega a conocer todos los obstáculos que pueden surgir y supone que es más sencillo”, agrega.

Cada recambio político representaba el comienzo de una nueva convivencia profesional. La entrevistada asegura que, ante la llegada de cada intendente, formulaba solamente un pedido: el acatamiento de las reglas de su disciplina. “Solicitaba que se respete mi profesión, los códigos y símbolos universales que son prácticamente sagrados. Gracias a Dios siempre logré que fueran considerados”, destaca.
La continuidad a través de las administraciones de los diferentes signos políticos fue, a su entender, una consecuencia de haber establecido claramente los límites de su función. “Para mí era un voto de confianza que todos los jefes comunales me dieran el visto bueno para seguir. Entiendo que tuvo que ver con que nunca invadía cuestiones que no tenían relación con mi campo de acción”, plantea.
El retiro del municipio lejos estuvo de significar el final de su actividad. Tiempo después, recibió una propuesta de Francisco Costa y el recientemente fallecido Horacio Levantesi para colaborar con la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Bares, Confiterías y Afines de Bahía Blanca.
“Descubrí un lugar atrapante, donde el trato con la gente y la comunicación están a la orden del día. También pone a prueba el armado de equipos de capacitación. Quizás no tenga directamente que ver con mis conocimientos como ceremonialista, pero hay algo que siempre se termina aplicando”, explica.

Su trayectoria trascendió, además, el ámbito local. Integra organismos especializados en ceremonial y protocolo tanto a nivel nacional como internacional, una disciplina que, según advierte, todavía no siempre cuenta con profesionales formados ocupando los puestos correspondientes. “El mío es un oficio no tan reconocido. En ocasiones se designan personas que no son profesionales”, sostiene.
Los cambios tecnológicos y la aceleración de los tiempos también modificaron aquella profesión que conoció cuando apenas tenía 20 años. Actividades que anteriormente demandaban jornadas completas hoy se resuelven en períodos mucho más breves. “Se pierden algunos usos o costumbres y tiene que ver con la celeridad. Antes los congresos se hacían en tres días y hoy apenas duran una jornada”, compara.
Entre los acontecimientos más importantes de su carrera aparece la visita de Juan Pablo II a Bahía Blanca, ocurrida en 1987. Corinaldesi participó en la logística desplegada para recibir al pontífice y posteriormente trabajó en distintas ceremonias vinculadas con autoridades eclesiásticas.
“El de la Curia es un espacio que me atrae mucho por la seriedad con la que se trabaja. Tal es así que dentro de la Academia hasta tenemos representantes que ejercen en el Vaticano”, comenta al recordar aquella experiencia.

Las cuatro décadas dentro del municipio dejaron, naturalmente, innumerables anécdotas. Una de ellas ocurrió durante un acto oficial en el Parque Independencia, cuando Virginia Linares se encontraba transitoriamente a cargo del Ejecutivo debido a un viaje de su hermano Jaime.
El palco había sido instalado el día anterior, pero una mañana especialmente fría lo cubrió con aproximadamente cinco centímetros de escarcha. Cuando las autoridades llegaron, nadie quería subir. “Pasaban los minutos y todos se quedaban abajo. A alguien se le ocurrió realizar la actividad a nivel del piso, pero me opuse categóricamente”, recuerda.
El problema era aún mayor porque Linares llevaba zapatos con tacos stilettos y cualquier movimiento sobre la superficie congelada podía terminar en una caída. Finalmente, entre varias personas lograron retirar el hielo y el acto pudo desarrollarse según lo previsto.
Otras situaciones tuvieron un carácter completamente distinto, donde la sensibilidad estaba a flor de piel y las emociones mostraban el lado más humano de los diversos referentes políticos. Corinaldesi recuerda haber visto a dos intendentes llorar dentro de sus despachos por circunstancias personales.

Con una postura intransigente planteada frente a este cronista, nunca reveló (ni revelará públicamente) quiénes fueron. “Fue duro estar al lado de ellos respetando ese momento. Para que no trascendiera tenía que estar atenta a que nadie ingresara y los viera atravesando esa tristeza”, relata.
También hubo episodios que, con el paso del tiempo, quedaron como historias para contar con una sonrisa. En una oportunidad, desde la Municipalidad organizaron un espectáculo musical frente al Palacio comunal y esperaban una convocatoria multitudinaria.
Nada salió como estaba previsto. “No fue nadie a ver al cantante. Tratábamos de cubrir el sector donde tenía que estar el público para que no se notara, pero era imposible”, recuerda ahora con una mueca de alegría en su rostro, al tratarse de un episodio que sucedió hace muchos años.
El paso del tiempo transforma escenarios, nombres y costumbres, pero hay experiencias que permanecen intactas en la memoria. Corinaldesi recorrió buena parte de su vida profesional observando la ciudad desde un lugar privilegiado y, al mismo tiempo, discreto: aquel donde cada gesto, cada símbolo y cada silencio tenían su razón de ser.

-
Noticias A11 horas agoDos detenidos por un robo en Palihue: secuestran droga y herramientas
-
Noticias B23 horas agoEscena de Netflix: Larriaga tiró teléfonos y droga al fuego cuando entraba la Prefectura
-
Noticias B12 horas agoSe perdieron más de 30.600 empresas registradas desde noviembre de 2023
-
Noticias B24 horas agoHacer un asado en Bahía Blanca se encareció 30,6% en el último año
-
Noticias B12 horas agoTrump advirtió que un conflicto por Malvinas sería un "desastre potencial" y dijo que podría intervenir
-
Noticias A10 horas agoFuerte advertencia por el nuevo régimen penal juvenil: "No están los recursos"
-
Noticias B21 horas agoCréditos hipotecarios UVA: los bancos bajan tasas y crece la competencia
-
Deportes23 horas agoMastantuono metió tres goles y rompió un récord de Messi
