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Coaching y consultoría para líderes de equipos que no niegan el cambio

Cómo desarrollar todo el potencial dentro de una organización. La tendencia llegó a Bahía y optimiza la búsqueda de resultados tanto a nivel empresarial, como en otros ámbitos. Opina una especialista.

Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco

En un contexto donde las organizaciones enfrentan transformaciones permanentes, los espacios de reflexión estratégica y desarrollo profesional comenzaron a ganar protagonismo. En Bahía Blanca, cada vez más empresas, instituciones y profesionales recurren al coaching y a la consultoría organizacional como herramientas para mejorar su liderazgo, optimizar el trabajo en equipo y afrontar procesos de cambio.

No se trata solo de una tendencia global que llega a la ciudad, sino de una práctica que encuentra cada vez más demanda en el ámbito empresarial, educativo y profesional. En ese escenario se inscribe el trabajo de la Magíster Miriam Yrosalinsky, consultora especializada en desarrollo organizacional y ejecutivo, con más de 25 años de trayectoria acompañando procesos de transformación en personas, equipos y organizaciones.

Hay preguntas que tarde o temprano aparecen en la vida de cualquier persona que lidera o que aspira a crecer: ¿Estoy aprovechando todo mi potencial? ¿Mi equipo podría funcionar mejor? ¿Hacia dónde quiero llevar esta organización? Muchas veces, lo que hace falta no es más información ni más recursos, sino un proceso de reflexión estratégica bien acompañado.

“Eso es, en esencia, lo que hacemos desde el coaching y la consultoría”, explica Yrosalinsky. Formada como Magíster en Consultoría y Coaching Ejecutivo por la Universidad de Salamanca, su trabajo consiste en acompañar procesos de cambio tanto en el plano individual como en el organizacional.

El coaching, señala, es una disciplina que facilita el desarrollo del potencial de las personas a través de conversaciones estructuradas, preguntas poderosas y técnicas específicas orientadas a la acción.

“No es terapia, no es mentoría, no es dar consejos. Es un proceso donde la figura central es quien lo transita: la persona coacheada. Mi rol es acompañar, interpelar y generar las condiciones para que esa persona —o ese equipo— pueda ver con mayor claridad su situación, identificar sus recursos y avanzar hacia donde quiere llegar”, explica.

La consultoría, en cambio, suma una mirada experta sobre los procesos, las estructuras y las dinámicas organizacionales. En ese plano, el trabajo implica analizar el contexto de cada organización, detectar obstáculos sistémicos y diseñar estrategias de mejora concretas.

“Cuando trabajo con una empresa o institución analizo el contexto, identifico obstáculos sistémicos y propongo estrategias de mejora. Pero lo interesante es que no se trata solo de diagnosticar: también acompañamos la implementación del cambio”, detalla.

Justamente, esa combinación entre consultoría y enfoque de coaching es uno de los rasgos que caracterizan su labor. El proceso no se limita a elaborar informes o recomendaciones, sino que se centra en acompañar a todas aquellas personas que deben llevar adelante las transformaciones dentro de la organización.

Los perfiles con los que trabaja son diversos. Desde líderes que buscan desarrollar su potencial hasta empresas que atraviesan procesos de crecimiento o reestructuración.

“Trabajo con personas que ocupan posiciones de responsabilidad y quieren mejorar su liderazgo, tomar decisiones con mayor claridad y lograr mejores resultados. También acompaño a empresas en procesos de crecimiento y transformación, donde los cambios en la estructura, la cultura o la estrategia requieren que las personas estén preparadas para asumir nuevos desafíos”, explica.

Otro espacio especialmente significativo de su tarea se despliega en el ámbito universitario, donde acompaña el crecimiento y progreso de las habilidades socioemocionales en todos los futuros profesionales.

“Es un aspecto que cada vez se valora más. Las habilidades técnicas siguen siendo importantes, pero hoy sabemos que la capacidad de liderar, comunicarse, trabajar en equipo y gestionar la incertidumbre es fundamental para el desarrollo profesional”, sostiene.

En un campo donde los términos “coaching” y “consultoría” suelen utilizarse con cierta ligereza, Yrosalinsky subraya que la formación y la experiencia son factores determinantes. “La formación y la trayectoria no son un detalle menor: son la garantía de que el proceso va a tener metodología, ética y resultados”, afirma.

Lejos de prometer soluciones mágicas o transformaciones instantáneas, el enfoque apunta a generar procesos de desarrollo sostenibles. “Un acompañamiento bien conducido no promete milagros ni resultados inmediatos. Ofrece un espacio donde las transformaciones se construyen desde la propia persona o desde el propio equipo”, señala.

En tiempos donde la complejidad organizacional crece y los desafíos de liderazgo se multiplican, el coaching y la consultoría aparecen como herramientas cada vez más valoradas para pensar el futuro con mayor claridad.

“El cambio es complejo, pero no tiene que ser solitario. Mi trabajo es estar ahí, con las herramientas adecuadas y la experiencia necesaria, para que cada persona, equipo u organización pueda recorrer ese camino con más conciencia, más recursos y más confianza en lo que es capaz de lograr”, concluye.

Así, en Bahía Blanca, el crecimiento de estas disciplinas refleja también una transformación cultural: la creciente comprensión de que el desarrollo de las organizaciones comienza, en última instancia, por el desarrollo de las personas que las integran.

Diferencias Clave entre Coaching y Consultoría

Enfoque: El coaching se centra en el individuo/equipo para el crecimiento a largo plazo, mientras la consultoría se enfoca en resolver problemas empresariales específicos de manera inmediata.

Metodología: Los coaches utilizan preguntas para potenciar el aprendizaje, mientras los consultores ofrecen asesoramiento directo y técnico.

Resultados: El coaching busca maximizar el potencial y mejorar el rendimiento, mientras la consultoría busca corregir situaciones y mejorar resultados. 

Tipos de Coaching y Consultoría Organizacional

Coaching Ejecutivo: Orientado al desarrollo de líderes, gerentes y directivos, ayudándoles a mejorar su desempeño y superar desafíos.

Coaching de Equipos: Busca potenciar la productividad y efectividad de los grupos de trabajo.

Consultoría Organizacional: Asesora sobre gestión de talento, estrategias y estructuras para mejorar la organización. 

Iniciando un Negocio de Coaching o Consultoría

Para iniciar un negocio de consultoría o coaching, es crucial definir el enfoque, trabajar en la mentalidad emprendedora y utilizar herramientas de marketing digital. 

Posicionamiento: Definir el cliente ideal y cómo se quiere ser percibido, ya que intentar abarcar todos los temas es poco efectivo.

Presencia en línea: Crear una página web es fundamental para mostrar la experiencia, los servicios y los testimonios de los clientes.

Estrategias: Implementar una estrategia de contenidos y crear una lista de correos para atraer a los potenciales clientes.

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