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La caída de la tasa de natalidad golpea a las escuelas y tiene su impacto

Estudios advierten que, durante la última década, los nacimientos bajaron entre 40% y 45%. El fenómeno no solo se refleja en el nivel inicial, también se siente en el primario. La opinión de una autoridad regional.

Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco

La fuerte caída de la natalidad registrada durante la última década comenzó a modificar el mapa educativo de la región. Según explicó Claudio Martini, inspector jefe de Educación de la Región 22, en algunos distritos la disminución de los nacimientos alcanza entre el 40% y el 45%, una tendencia que obliga a revisar matrículas, cargos docentes, cantidad de secciones y hasta la necesidad de construir o ampliar establecimientos.

“Uno de los trabajos que tenemos como conducción del sistema a nivel regional, distrital y provincial es trabajar con índices. Los más significativos son los de natalidad y matrícula porque eso define cómo vamos a tener las perspectivas hacia adelante”, explicó Martini en diálogo con La Brújula 24.

El funcionario sostuvo que, además de la matrícula, las autoridades educativas analizan de manera permanente los índices de ingreso, egreso, alfabetización y repitencia para establecer políticas y anticiparse a los cambios que puedan producirse dentro de las escuelas.

Sin embargo, reconoció que el indicador que más preocupación genera desde la pandemia es el vinculado con los nacimientos. “Tenemos una caída registrada de la natalidad muy pronunciada. Es un fenómeno mundial, latinoamericano, nacional, provincial, regional y distrital”, señaló.

En la Región 22, los registros se encuentran en línea con la tendencia general. “En algunos distritos estamos con un porcentaje de descenso en los últimos diez años del 40 o 45%”, precisó Martini. El seguimiento, agregó, se profundizó después de la pandemia, aunque las autoridades ya observaban señales de este proceso anteriormente.

Los números nacionales permiten dimensionar la magnitud del fenómeno. En 2014 se registraron 777.012 nacidos vivos en la Argentina, mientras que en 2024 fueron 413.135, de acuerdo con las estadísticas vitales de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS). En una década, la cantidad de nacimientos se redujo así alrededor de un 47%, con casi 364.000 nacimientos menos por año.

El impacto se percibe actualmente con mayor claridad en los jardines de infantes. De acuerdo con las proyecciones que manejan las autoridades educativas regionales, la reducción de la matrícula comienza ahora a alcanzar a las escuelas primarias y, si la tendencia continúa, alrededor de 2030 empezaría a sentirse en los primeros años del nivel secundario.

Frente a este escenario, el sistema educativo realiza todos los años una revisión de la Planta Orgánico Funcional de los establecimientos. Esa herramienta permite definir la apertura o cierre de secciones y la asignación de cargos de acuerdo con las variaciones en la cantidad de alumnos.

Foto: Pablo Noir (La Brújula 24).

La estrategia, según explicó Martini, no apunta solamente a reducir estructuras ante una menor matrícula. En el nivel inicial se avanzó, por ejemplo, con la universalización de las salas de tres años, la reorganización de las salas multiedad y la apertura de espacios para niños de dos años. Durante este año, incluso, comenzaron a funcionar salas destinadas a chicos de un año.

La ampliación de la oferta permite, al mismo tiempo, sostener puestos de trabajo docentes. En las escuelas primarias, en tanto, la disminución de alumnos posibilitó contar con cursos menos numerosos y avanzar en la cobertura de cargos que anteriormente permanecían vacantes, como preceptores, bibliotecarios, ayudantes de laboratorio y personal de apoyo pedagógico.

“No deja de preocuparnos porque el descenso sigue sostenido”, reconoció Martini, quien señaló que para los próximos años se proyecta una disminución importante de la matrícula en toda la provincia de Buenos Aires.

El análisis, de todas maneras, no se limita exclusivamente a la cantidad de nacimientos. Los movimientos de población entre ciudades y distritos también pueden modificar las proyecciones. Por eso, las autoridades comparan anualmente los datos de natalidad con la matrícula efectiva de cada establecimiento.

Ese seguimiento también resulta clave para definir inversiones de infraestructura. Educación trabaja junto con las jefaturas distritales y los municipios para determinar dónde es necesario crear una escuela, ampliar un edificio o, por el contrario, evitar nuevas obras frente a sectores donde se anticipa una reducción de estudiantes.

“Es importante tener una mirada proyectiva y, a ojos vista, no tenemos una curva ascendente en lo cercano”, resumió Martini. Y remarcó que, aunque el fenómeno adquirió mayor visibilidad pública durante este año, dentro del sistema educativo es una tendencia que se estudia de manera sistemática desde el año 2020.

Un fenómeno para analizar e intentar comprender

La tasa de natalidad en Argentina cayó de manera drástica, situándose en un promedio de 1,2 a 1,3 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional. Esta baja responde a una transformación cultural y socioeconómica profunda en la sociedad.

Factores culturales y personales

  • Nuevos proyectos de vida: Las prioridades de las personas jóvenes cambiaron, enfocándose en el desarrollo personal, profesional y educativo antes que en la formación de una familia numerosa.
  • Postergación de la maternidad: La edad media para tener el primer hijo se atrasó, ubicándose entre los 27 y 29 años.
  • Nuevas estructuras familiares: Hay un aumento sostenido de hogares sin hijos y familias unipersonales o monomarentales.

Acceso a la Salud y Planificación

  • Mayor control reproductivo: Existe un acceso más amplio y efectivo a métodos anticonceptivos modernos, además de procedimientos quirúrgicos voluntarios como ligaduras de trompas y vasectomías. 
  • Disminución en la maternidad adolescente: Se registró una reducción notable en los embarazos tempranos o no intencionales en menores de edad. 

Factores Económicos y Contexto

  • Dificultades de conciliación: La falta de estabilidad económica y las complicaciones para compaginar el mercado laboral con los costos y tiempos de la crianza desincentivan tener más hijos.

La postal que empieza a dibujarse no es solamente la de aulas con menos chicos, sino la de un sistema obligado a reconsiderar las perspectivas antes de que el cambio se materialice. En ese desafío, la escuela debe leer a tiempo la transformación demográfica que ya dejó de ser una proyección lejana para convertirse en parte del presente. 

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