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Nunca lo hagas: el peligroso motivo por el que no hay que colgar el repasador en el horno

Aunque parece un hábito inofensivo, puede convertirse en un peligro para la salud. Los expertos explican por qué esta práctica es riesgosa.

Aunque es una imagen habitual en muchas cocinas argentinas, colgar el repasador en la puerta del horno no es una buena idea. Ese simple gesto, que parece inofensivo o incluso decorativo, puede tener consecuencias negativas para la salud.

Sin embargo, los expertos advierten que este hábito puede tener consecuencias negativas en la salud, ya que favorece la proliferación de bacterias y malos olores.

Por qué nunca se debe colgar el repasador en el horno

El principal problema está en las condiciones del horno: aunque esté apagado, la puerta suele mantener cierto nivel de humedad y calor residual, lo que genera un entorno perfecto para que se acumulen gérmenes en la tela.

Repasador de cocina. Foto: Freepik.

Por eso, lo ideal es colgar el repasador en un espacio más seco y ventilado, alejado de fuentes de calor para prevenir enfermedades. Lugares como un gancho en la pared cerca del fregadero, un perchero en la cocina o un lugar específico para paños permiten que se sequen correctamente y evitan la acumulación de bacterias.

Además, el problema se incrementa si ese mismo paño se usa para manipular alimentos o secar utensilios, ya que puede producirse lo que se conoce como contaminación cruzada. En estos casos, las bacterias del repasador pueden transferirse a los alimentos crudos y provocar enfermedades.

Se recomienda lavar los repasadores con frecuencia. Foto: Unsplash.

Para evitar riesgos, se recomienda lavar los repasadores de cocina con frecuencia, usando agua caliente y jabón blanco, para mantener la higiene en uno de los espacios más sensibles del hogar.

Fuente: LB24 / Diario 26.

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