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Paladar Negro

Cómo cocinar coliflor sin mal olor: trucos sencillos y efectivos

El coliflor es una de esas verduras que genera una grieta entre sus amantes y quienes la odian por el olor que desprende al cocinarlo.

El culpable es el azufre. Esta verdura crucífera contiene compuestos sulfurosos que, al calentarse, se liberan como gases con un olor poco amable. Pero antes de renunciar al coliflor por completo, tené en cuenta algo: es un alimento súper nutritivo. Tiene fibra, vitamina C, antioxidantes, y casi no aporta calorías. Además, es versátil como pocos: va bien en purés, sopas, al horno, salteado, e incluso como sustituto del arroz.

¿Querés evitar que tu cocina se convierta en una nube de olor? Acá van los trucos más efectivos (y caseros) para cocinar coliflor sin escándalo.


Consejos para evitar el olor a coliflor

  1. Un chorrito mágico: limón o vinagre al agua: Si vas a hervirlo, agregá una cucharada de vinagre blanco o el jugo de medio limón al agua. Esto ayuda a neutralizar los compuestos de azufre y suaviza muchísimo el olor. No te preocupes, el sabor final no se ve afectado. Al contrario, puede darle un toque más fresco.
  2. Nada de tapar herméticamente: No le pongas la tapa como si fuera un cofre del tesoro. Dejá una pequeña rendija para que los gases escapen. Así evitás que se concentren y exploten como bomba olorosa cuando la abras. Si tenés campana extractora, usala sin miedo.
  3. Cocción al vapor: una gran aliada: Cocer al vapor no solo mantiene más nutrientes que hervir, sino que también reduce el olor notablemente. Y como el agua no hierve directamente con el coliflor, los compuestos sulfurosos no se dispersan tanto. Bonus: queda más firme y sabroso.
  4. Al horno, como un manjar gourmet: Probá cortarlo en ramitos o rodajas, rociarlo con aceite de oliva, sal, pimienta, pimentón o curry, y llevarlo al horno. No solo huele menos: queda con bordes crocantes, caramelizado y lleno de sabor. Una delicia sin drama.
  5. Tiempo justo, ni más ni menos: Cuanto más lo cocines, más olor se libera. La clave es hervirlo o cocinarlo solo hasta que esté tierno, pero aún firme. Si se deshace, ya es tarde… y el olor lo va a delatar.

Con información de TN Recetas

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