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La columna de Miguel Asad: la necesidad de ser conscientes de nuestra finitud en tiempos de pandemia

Miguel Asad abordó hoy un tema complejo en su tradicional columna de los días jueves: la muerte y la necesidad de hablar de ella sobre todo en estos tiempos de pandemia

"Casi nadie habla de la muerte. Buda decía que el lugar donde la muerte no nos alcance no existe. No existe en el espacio, en el océano, ni aunque trepemos a la cima de la montaña. Martín Heidegger, en tanto, decía que tampoco sabemos dónde nos espera la muerte, y que por eso hay que esperarla en todas partes. Quien aprender a morir, desaprende a servir. Hay que hablar de la muerte, porque quien se niega a dialogar con ella, se niega a dialogar con la vida", expresó el magistrado.

Según Asad, el COVID llegó "para demostrar que el ser humano no está preparado para pensar "en la parca".

"La pandemia vino a recordarnos nuestra mortalidad y en el medio apareció un personaje con un rol protagónico que es el miedo".

"Por el miedo renunciamos al contacto con amigos, con familiares, al abrazo y nos guardamos. Ni siquiera acompañamos a los seres queridos a su última morada. También renunciamos a exhibir nuestros rostros. Los conteos de muertes en esta era con exceso de información nos llenó de pánico. Un minúsculo parásito derrumbó la soberbia del nuevo hombre adánico que volvió a comer del árbol de la sabiduría para ser como Dios, repitiendo lo sucedido en el génesis", agregó.

Para cerrar, Asad mencionó que "(Immanuel) Kant decía que Dios no dotó al ser humano de las garras del león, de los cuernos del toro o los dientes del perro, sino que le dio manos. Lo creó para estar condenado a ser libre y escribir la novela de su vida de manera original o en forma plagiaria, es decir copiando con miedo la vida de los demás".


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