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Fórmula Uno

En otra carrera de locos y con accidentes, Hamilton no permitió sorpresas

El GP de la Toscana en Mugello tuvo tres largadas por los sucesivos choques. A diferencia de lo ocurrido hace una semana, el británico pudo salir adelante, sumó otra victoria y se encamina al título.

El Gran Premio de la Toscana, milésima carrera en la historia para Ferrari, vio un nuevo éxito de Lewis Hamilton a bordo de su Mercedes. El británico sigue su marcha sin titubeos camino al título y ahora, además, quedó a un triunfo del récord de Michael Schumacher en la Fórmula 1.

El comienzo no defraudó: una largada llena de acción, sobrepasos e incidentes que terminó con Lewis Hamilton perdiendo el liderazgo y Charles Leclerc metiéndose en posición de podio.

Valtteri Bottas no dudó y atacó a su compañero de Mercedes, el británico seis veces campeón del mundo, y lo pasó apenas tomada la primera curva. Leclerc, en tanto, salió determinado a mejorar el papelón histórico del Cavallino Rampante en la fecha pasada y saltó del quinto al tercer lugar.

Su compañero en la escudería italiana, Sebastian Vettel, no corrió con tanta suerte: quedó en medio del caos que se armó a partir de la pérdida de potencia de Max Verstappen, que de repente empezó a ser sobrepasado por todos los pilotos. En ese río revuelto, Pierre Gasly se tocó con Carlos Sainz y al holandés le dieron atrás, empujándolo fuera de la pista y dejándolo fuera de carrera.

De inmediato, entró el auto de seguridad. Y a su salida, de nuevo los problemas: en plena recta principal, otro accidente que involucró a casi una decena de autos, incluyendo a Sainz, Roman Grosjean, Nicholas Latifi y Antonio Giovinazzi.

El francés no se guardó nada en ese momento: “¡Fue una estupidez de quien sea que haya sido! ¿Nos quieren matar o qué? ¡Esto esto es lo peor que he visto!”, se descargó según se lo pudo escuchar por radio.

El español de McLaren dio su explicación de lo sucedido: “Por la mitad trasera de la parrilla creíamos que la carrera ya se había lanzado, y luego hemos tenido que frenar y hemos hecho efecto domino. Ha sido una sensación que no se la deseo a nadie, iba a velocidad muy alta".

El propio Hamilton fue elocuente: "Esto pasa cuando el auto de seguridad apaga las luces tan tarde".

Esta nueva colisión no sólo provocó el ingreso del safety car otra vez, sino que directamente la carrera se suspendió para volver a colocar a los autos en la grilla de partida y relanzar la competencia después de limpiar la pista.

Para la reanudación, los Mercedes, líderes, fueron de los pocos que eligieron salir con gomas medias, mientras que el resto se volcó con los neumáticos blandos.

Y Hamilton, tal como le había sucedido a él mismo, le pagó a Bottas con la misma moneda al reanudarse la competencia: en la primera curva se tiró por afuera y superó a su coequiper. Vettel, por su parte, pudo resistir el embate del Force India de Lance Stroll.

A partir de entonces, los Mercedes se adueñaron de la carrera, como es habitual. La atracción quedó para lo que podía pasar detrás. En ese marco, en la vuelta 18 Leclerc fue superado por Stroll, pero no fue su única preocupación: un giro más tarde, Daniel Ricciardo (Renault) también le arrebató el cuarto lugar.

Y hubo más lugar para la decepción, porque el monegasco cayó en un espiral descendiente: también perdió la posición con Alexander Albon (Red Bull) y el mexicano Sergio Pérez (Force India). Con un problema en los neumáticos, Leclerc directamente hizo una parada en boxes para cambiarlos por gomas duras.

En la parte de adelante, y lejos de rendirse, Bottas eligió cambiar de estrategia y le pidió a su equipo "los neumáticos contrarios a los de Lewis". La idea le permitió recortar casi dos segundos, pero lejos estuvo de ser suficiente.

Y entonces otra de las situaciones a seguir fue la de Ricciardo avanzando hasta el tercer lugar y aguantando a Stroll y Albon. No sólo había un lugar en el podio en juego: también una insólita apuesta entre el australiano y el jefe de equipo de Renault, Cyril Abiteboul. Ambos prometieron tatuarse si Daniel conseguía un podio para el final del campeonato.

Entonces, cuando parecía que la única lucha posible era por el tercer puesto, volvieron los imprevistos: el canadiense Stroll perdió el control de su auto, que se estrelló, y las autoridades dispusieron que volviera a aparecer la bandera roja ante la amenaza de incendio en la máquina. Había nueva largada y volvía a abrirse el escenario, aunque de nuevo los Mercedes saldrían adelante.

Y en la reanudación después de la espera, Hamilton no titubeó. Mantuvo la punta mientras atrás Ricciardo le birlaba el lugar de escolta a Bottas, algo que apenas duró un rato: el finlandés se recuperó pronto y volvió a quedar detrás de su compañero para completar el 1-2 de Mercedes.

Fuente: Clarín


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