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un nuevo aniversario

A cinco años de la muerte del fiscal Nisman, cuál es el estado de la causa

Son cinco los imputados. La Fiscalía profundiza la investigación con distintas medidas de prueba antes de su elevación a juicio.

La muerte de Alberto Nisman, con más dudas que certezas.

Una denuncia, un arma, una foto. El caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman tiene infinitos detalles, decenas de personajes y, cuando se cumple un lustro del suceso, aún toda la incertidumbre sobre lo que pasó en el baño donde se encontró el cadáver.

La sociedad quedó marcada desde ese momento por un motivo más, mientras que la Justicia a veces ha andado, otras ha desandado para volver a caminar sobre otros pasos y que ahora se prepara para posibles novedades.

La fiscalía a cargo de Eduardo Taiano analiza por estos días unas 25 mil imágenes producidas por las cámaras de seguridad del edificio que habitaba Alberto Nisman, 45 mil llamadas y 250 informes vinculados a los peritajes de elementos tecnológicos secuestrados a los imputados de la causa en la que se investiga el supuesto homicidio del fiscal de la causa AMIA.

Un homicidio

A cinco años de que el fiscal fuera encontrado muerto en el baño del departamento que ocupaba en una lujosa torre de Puerto Madero y a más de dos desde que el juez Julián Ercolini consideró un “homicidio” al hecho, los investigadores no lograron dar aún con indicios que permitan despejar los puntos más débiles de la investigación: quién fue el supuesto homicida y como entró y salió del complejo Le Parc sin ser visto.

Por lo pronto, Taiano -que tiene delegada la investigación- recibió a fin de año pasado el “análisis pericial complementario” realizado por el área de cibercrimen de la Gendarmería Nacional sobre elementos tecnológicos secuestrados en noviembre de 2017 en el marco de los allanamientos llevados adelante en los domicilios de los cuatro imputados de la causa, según señalaron las fuentes consultadas.

La fiscalía también recibió información extraída del sistema de control de acceso y visitas de la Casa Rosada y se encuentra bajo estudio de los investigadores.

En el último tiempo, la fiscalía recibió además el estudio de la actividad captada por las cámaras de seguridad que incluye más de 23 mil fotografías del fin de semana de la muerte de Nisman.

Más allá de la información que está siendo analizada por estos días, el fiscal Taiano evalúa la posibilidad de mandar a juicio oral a los custodios acusados de haber descuidado al fiscal Nisman.

Los acusados de haber desprotegido a Nisman son los policías que estuvieron a cargo de la custodia el sábado 17 de enero de 2015, Néstor Durán y Rubén Benítez, y los que estuvieron el 18, Luis Miño y Armando Niz, cuando el fiscal fue hallado muerto en el baño del departamento que habitaba en Puerto Madero.

Los cuatros custodio fueron procesados por la supuesta comisión del delito de violación de sus deberes de funcionarios públicos mientras que Benítez, Miño y Niz también fueron procesados por el delito de encubrimiento.

En el mismo tramo de la causa se encuentra procesado el técnico en informática Diego Lagomarsino como partícipe necesario del supuesto asesinato de Nisman, por ser el dueño del arma de la que salió el disparo que terminó con la vida del fiscal.

A pesar de que el procesamiento contra Lagomarsino está firme -su defensa no lo apeló con el objetivo de llegar más rápido al juicio oral para poder defenderse-, fuentes judiciales señalaron que la fiscalía considera que su situación aún no terminó de ser investigada.

Cuando Nisman apareció muerto el domingo 18 de enero de 2015, habían pasado apenas cuatro días desde que denunciara a la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, hoy vicepresidenta, y al día siguiente debía detallar dicha denuncia ante el Congreso, un momento crucial para su trayectoria.

La acusaba de uno de los delitos más graves que puede haber contra una persona en su país: intentar encubrir, junto a Timerman y otros colaboradores y a través de un acuerdo con Irán firmado en 2013, a los iraníes sospechosos del peor atentado terrorista de Argentina, que dejó 85 muertos en la AMIA.

“El kirchnerismo se portó antes de su muerte como si quisiera matarlo y después de su muerte como si lo hubiese matado”, dijo a Efe el diputado opositor Waldo Wolff, del macrista Juntos por el Cambio.

Wolff insiste en que no tiene pruebas ni le “interesa” vincular al entonces Gobierno de Cristina Fernández en la muerte de Nisman, pero considera que aquel Ejecutivo es “responsable de su muerte incluso con las dudas (sobre) la manera en que murió”.

Las opiniones son de igual manera sólidas en el otro lado del tablero. “Me parece muy difícil que él hubiera podido defender la denuncia, a mí me resulta muy claro que a pocos días de concretada la denuncia se concretaron las primeras desmentidas”, indica el abogado Alejandro Rúa, que llegó defender a Cristina en la causa de la denuncia de Nisman y que dirigió la unidad fiscal AMIA.

En la actualidad, después del último giro en la investigación producido en 2017 durante el Gobierno de Macri a partir de un peritaje policial que reconstruyó los hechos de una manera diferente a lo que la causa sostenía hasta ese momento, Lagomarsino está procesado por ser “partícipe necesario de homicidio” y porta una tobillera electrónica.

Pero ese último giro bien podría ser el penúltimo en los próximos meses, ya que el nuevo Gobierno de Alberto Fernández, que tiene a la acusada por Nisman Cristina Fernández como vicepresidenta, anunció una revisión técnica del peritaje que llevó a cabo la Gendarmería argentina.

Fuente: LB24 / Diario Popular / El Día.


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