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El cuerpo habla: cómo asimilar el cambio que comprende la menopausia

Una convocatoria del Concejo Deliberante y el Consejo Local de las Mujeres puso el foco en los síntomas, controles y tratamientos sugeridos durante toda esa etapa. El multidisciplinario enfoque de especialistas.

Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco

El Honorable Concejo Deliberante de Bahía Blanca y el Consejo Local de las Mujeres realizaron un encuentro para analizar la perimenopausia y la menopausia desde una perspectiva integral, con aportes de profesionales de la cardiología, la psicología y la ginecología.

La actividad se desarrolló semanas atrás en el recinto de sesiones y reunió a mujeres interesadas en conocer los cambios físicos y emocionales que pueden presentarse durante esta transición biológica, además de las alternativas disponibles para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida.

La médica cardióloga Vanina Martínez explicó que la disminución de los estrógenos puede modificar distintos factores relacionados con la salud del corazón. “A partir de este momento es frecuente observar un aumento de la presión arterial, cambios en los niveles de colesterol, una mayor acumulación de grasa abdominal y una tendencia a desarrollar resistencia a la insulina”, indicó.

Según señaló, estas alteraciones favorecen el desarrollo de aterosclerosis e incrementan el riesgo cardiovascular. “Las enfermedades cardiovasculares constituyen la principal causa de muerte en las mujeres, incluso por encima del cáncer de mama. Sin embargo, muchas veces este riesgo es poco conocido y suele subestimarse”, advirtió.

Martínez remarcó que esta etapa no debe ser atravesada con temor, sino considerada como una oportunidad para realizar una evaluación general. “Es un momento para identificar factores de riesgo a tiempo e incorporar hábitos que protejan el corazón”, afirmó.

Entre las medidas preventivas mencionó una alimentación equilibrada, actividad física regular, descanso adecuado, manejo del estrés y eliminación del tabaquismo. También recomendó controlar periódicamente la presión arterial, el colesterol, la glucemia, el peso y la circunferencia de cintura.

“La frecuencia y el tipo de estudios complementarios dependen de las características de cada mujer, por lo que la evaluación debe ser siempre personalizada”, aclaró la especialista, quien también aconsejó informar al profesional sobre antecedentes familiares y otras condiciones previas.

La cardióloga pidió prestar atención al dolor u opresión en el pecho, la falta de aire, las palpitaciones persistentes, los desmayos y el cansancio inusual ante esfuerzos habituales. “En las mujeres, además, un infarto puede manifestarse con síntomas menos típicos, como molestias en la espalda, el cuello o la mandíbula, náuseas, sudoración o una fatiga intensa y repentina”, detalló.

Por su parte, la psicóloga Patricia Suklje sostuvo que las fluctuaciones de estrógenos y progesterona pueden alterar la producción de neurotransmisores vinculados con la estabilidad emocional. “Esto impacta directamente, provocando irritabilidad, tristeza repentina y ansiedad”, explicó.

Uno de los síntomas frecuentes es la denominada “niebla mental”, que puede expresarse mediante olvidos, dificultades para concentrarse, pérdida momentánea del hilo de una conversación o lentitud para procesar información. “No se trata de un deterioro neurológico permanente, sino de una desconexión temporal en la claridad del pensamiento”, precisó.

Suklje también se refirió a la relación entre los sofocos nocturnos, el insomnio y la ansiedad. “La falta de descanso reparador amplifica el agotamiento cognitivo, el embotamiento y la fatiga mental durante el día, alimentando a su vez los estados ansiosos”, manifestó.

La profesional señaló que esta transición puede reactivar cuadros preexistentes y recomendó solicitar asistencia cuando la tristeza, la angustia o los ataques de pánico se vuelven persistentes y afectan el trabajo, los vínculos o las actividades cotidianas. “Si dejan de ser fluctuantes y se vuelven constantes, ya no es solo un síntoma hormonal”, planteó.

Asimismo, advirtió sobre el impacto de los prejuicios culturales relacionados con la fertilidad, el envejecimiento y los mandatos de juventud. “El verdadero desafío de la menopausia radica en el derecho a habitar y reclamar la propia temporalidad con dignidad y sin vergüenza”, expresó.

Para atravesar el proceso, Suklje recomendó acceder a información confiable, evitar comparaciones, reconocer que cada experiencia es diferente y recurrir a equipos interdisciplinarios cuando los síntomas afecten de manera significativa el bienestar. También destacó el aporte de los espacios terapéuticos y los grupos de mujeres. “Compartir vivencias rompe el aislamiento, fomenta la identificación mutua y demuestra que ninguna está sola”, sostuvo.

La médica ginecóloga Gisela Virdis enumeró entre las manifestaciones habituales los sofocos, la sudoración nocturna, las alteraciones del sueño, el cansancio, la irritabilidad, la irregularidad menstrual, la disminución de la libido, la sequedad vaginal, los dolores musculares y articulares, el aumento de peso y los cambios en la piel y el cabello.

La especialista también abordó la terapia hormonal, que puede considerarse ante síntomas vasomotores moderados o severos, síndrome genitourinario, insuficiencia ovárica primaria o alto riesgo de osteoporosis. “La indicación debe ser individualizada y basada en la decisión compartida con la paciente”, remarcó.

Virdis aclaró que los estrógenos sistémicos no deben iniciarse en personas con determinados antecedentes, entre ellos cáncer de mama, endometrio u ovario, accidente cerebrovascular, trombosis, embolia pulmonar, enfermedad hepática grave, sangrado uterino no diagnosticado o tumores hormonodependientes.

En situaciones como hipertensión no controlada, enfermedad cardiovascular, tabaquismo, migraña sin aura o antecedentes remotos de tromboembolismo, la conveniencia del tratamiento requiere una evaluación particular de los riesgos y beneficios.

El encuentro, coordinado por la coordinadora del Consejo Local de las Mujeres y concejal Lucía Velaustegui (Fuerza Patria) contó con el aporte la edil Cecilia Borelli (Somos Bahía) para contactar a las profesionales, buscó aportar información para que la perimenopausia y la menopausia sean abordadas mediante controles médicos, acompañamiento psicológico y decisiones terapéuticas, adaptadas a una estrategia integral de prevención y cuidado.

Qué es el Consejo Local de las Mujeres

Creado por la Ordenanza N° 18.339 en el año 2015, está integrado por el Departamento Ejecutivo, el Honorable Concejo Deliberante, el Consejo Escolar, las Universidades, Organizaciones no Gubernamentales y/o Entidades, Sindicatos, Partidos Políticos y la Red Local de Violencia de Género. En La Brújula 24, Velaustegui resumió la identidad del ente.

Objetivos: 

- Promover acciones dirigidas a reafirmar y consolidar la equidad de género y la igualdad de oportunidades y trato entre varones y mujeres, tendientes a eliminar la discriminación contra la mujer en todas sus formas.

- Propiciar acciones tendientes a incorporar la perspectiva de género en las políticas públicas y erradicar la violencia en la vida pública y privada. 

- Promover una activa participación de mujeres bahienses, con responsabilidad en distintos ámbitos sociales, políticos, económicos, laborales, de organizaciones no gubernamentales y jurídicas.

Funciones:

- Generar un ámbito de encuentro y debate para el abordaje de temas referentes al rol de la mujer y problemáticas relacionadas.

- Proponer la implementación de programas en pos de la igualdad de oportunidades y la revalorización del rol de la mujer en la sociedad.

- Propiciar el asesoramiento en los temas referentes a la temática de la mujer.

- Trabajar intersectorialmente y en forma mancomunada con ámbitos estatales y Organizaciones No Gubernamentales con el fin de brindar respuestas a mujeres Víctimas de Violencia y/o situación en casos de madres solteras, madres solas, etc.

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