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Paladar Negro

Cómo hacer papas smash: crocantes por fuera y cremosas por dentro

Fáciles de preparar y perfectas como guarnición.

Las papas smash, o papas aplastadas al horno, se volvieron una de esas recetas que saltan de las redes directo a la mesa. Y no es casualidad: combinan lo mejor de dos mundos, con una capa exterior bien dorada y crocante, y un centro suave, cremoso, casi irresistible.

La preparación no tiene demasiados secretos, lo que explica buena parte de su éxito. Primero se hierven las papas hasta que queden tiernas, luego se aplastan sobre una placa y finalmente van al horno con aceite, sal, pimienta y los condimentos que más gusten. Así, sin vueltas, se consigue una guarnición rendidora y con pinta de plato elaborado.

El gran atractivo está en la textura. Al aplastarlas, las papas ganan superficie de contacto con la placa caliente, lo que permite que se doren mejor y formen esos bordes crocantes que hacen la diferencia. Por dentro, en cambio, conservan una consistencia cremosa que contrasta perfecto con el exterior.

Para que salgan bien, conviene elegir papas pequeñas o medianas, ya que mantienen mejor la forma y se cocinan de manera más pareja. También es importante no pasarse con el hervor: deben quedar blandas, sí, pero no desarmarse antes de llegar al horno.


Ingredientes

  • 1 kg de papas pequeñas
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • Sal, a gusto
  • Pimienta negra
  • Ajo en polvo
  • Pimentón dulce o ahumado
  • Romero fresco o seco (opcional)
  • Queso parmesano rallado (opcional)

Preparación

  1. Lavá bien las papas y cocinalas con cáscara en abundante agua con sal durante 20 a 25 minutos, hasta que estén tiernas pero sin deshacerse.
  2. Retiralas del agua y dejalas reposar unos minutos para que eliminen el exceso de humedad.
  3. Colocalas sobre una placa para horno y aplastá cada una con la base de un vaso o un pisa papas hasta formar discos de aproximadamente un centímetro de espesor.
  4. Rocialas con aceite de oliva y agregá sal, pimienta, ajo en polvo, pimentón y romero. Si querés un extra de sabor, espolvoreá queso parmesano rallado.
  5. Llevalas a un horno precalentado a 220 °C durante 35 a 45 minutos, al darlas vuelta a mitad de cocción para que se doren de ambos lados.
  6. Retiralas cuando estén bien crocantes y doradas. Servilas de inmediato para disfrutar al máximo su textura.

Con información de TN Recetas

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