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El gesto de Ginóbili con un joven que padece una enfermedad poco común: "Está creciendo y no para"

Soledad Rupell, mamá de Yamir Schnaider, habló de la situación de su hijo, que mide 2,30 metros de altura y cuyo crecimiento no se detiene.

Una historia solidaria nacida en Río Colorado llegó hasta Manu Ginóbili y tuvo una respuesta inmediata del exbasquetbolista bahiense. El protagonista es Yamir Schnaider, un joven rionegrino de 21 años que mide 2,30 metros y padece Síndrome de Weaver, una enfermedad congénita poco común que provoca un crecimiento excesivo de los huesos.

La situación fue contada por su mamá, Soledad Ruppel, quien explicó que Yamir nació “ochomesino” y con un peso de 4,300 kilos. Desde ese momento comenzaron las complicaciones, ya que incluso necesitaba incubadora, pero no entraba por su tamaño. Luego de distintos estudios, llegó el diagnóstico que marcó la vida de la familia.

Con el paso de los años, las dificultades se fueron multiplicando. Yamir nunca habló, antes podía caminar, pero en los últimos meses dejó de hacerlo. Además, su familia enfrenta problemas cotidianos para conseguir ropa, calzado y adaptar la vivienda a sus necesidades. Actualmente necesita zapatillas número 56.

En ese contexto, una campaña familiar logró llegar hasta Ginóbili. “El video lo hizo mi hija, con un pedido para llegar a Manu Ginóbili. A la semana se contactó una chica, Cinthia Salinas, de Bahía, que me comentó que su esposo y sus hijos juegan al básquet, que tienen contacto con la familia Ginóbili”, contó Soledad.

Según relató, el video llegó primero a Leandro, hermano de Manu, y luego a Raquel, la madre del exjugador, quien estaba por viajar a Estados Unidos. Cuando Ginóbili se enteró del caso, se puso en movimiento para ayudar. “Cuando Manu se enteró se puso en carrera para conseguirle zapatillas y ropa. Zapatillas nuevas, que él se las mandó a hacer. Llegaron hace una semana y también envió ropa que es de Manu, de la Selección Argentina de Básquet”, remarcó.

El gesto fue recibido con enorme emoción por la familia, aunque también permitió advertir una nueva señal de alerta: Yamir volvió a crecer. “La ropa le quedó bien, pero el calzado le queda justo. Nos dimos cuenta por eso, porque la medida de su pie era de 39 centímetros y ahora está en 40. Así que las puede usar, pero justas. Si le vuelve a crecer así el pie ya no. Nos dimos cuenta de que está creciendo y no para”, señaló su mamá.

Soledad explicó que, según los médicos, el crecimiento debería detenerse alrededor de los 21 años, pero en el caso de Yamir eso todavía no ocurrió. “El 3 de enero cumple los 22, esperemos que ahí se detenga. Pero la verdad es que no sabemos”, expresó.

La enfermedad también le provoca dolores permanentes, con días en los que no puede levantarse de la cama ni ser trasladado a la silla para ir al baño. “Esos días se retrae, no quiere comer, no lo podés ni tocar. El resto de los días, cuando tiene menos dolor, es distinto”, describió su madre.

Mientras tanto, la familia avanza con la remodelación de su habitación y la construcción de un baño adaptado. Soledad contó que los materiales llegaron a partir de una gestión municipal con la Provincia, mientras que la mano de obra corre por cuenta de la familia. “Lo estamos esperando con ansiedad, porque el baño que tenemos es chico y ya no entra en la ducha”, explicó.

Con información de NoticiasNet

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