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Paladar Negro

Salsa de ajo: receta cremosa, liviana y llena de sabor

Foto: Magnific.

El ajo tiene eso que pocos ingredientes logran: transforma cualquier comida común en algo mucho más tentador. Y cuando se convierte en salsa, bueno… ahí directamente juega en otra liga. Cremosa, intensa y súper versátil, la salsa de ajo casera es de esas recetas salvadoras que levantan desde unas simples papas fritas hasta un sándwich improvisado a las corridas.

Lo mejor de esta versión es que no lleva mayonesa. En lugar de recurrir a esa base clásica, esta preparación apuesta por una emulsión liviana que logra una textura suave y sedosa, pero sin resultar pesada. Ideal para quienes quieren cuidar un poco más la comida diaria sin resignar sabor.

Foto: Magnific.

Ingredientes

  •  3 dientes de ajo
  • 1/2 taza de leche fría
  • 1 cdta. de sal
  • 1 taza de aceite de girasol
  • Jugo de 1/2 limón
  • Perejil picado y chile en polvo

Preparación

  1. Pelar los dientes de ajo y colocarlos en la licuadora, junto con la leche fría y la sal. Procesar hasta que se forme una pasta consistente. También se puede usar un mixer.
  2. Incorporar de a poco y en forma de hilo el aceite para que no se corte.
  3. Luego, sumar el perejil picado, jugo de limón y chile en polvo. Revolver bien hasta que todos los ingredientes queden integrados.
  4. Llevar la salsa a un recipiente que se pueda cerrar bien y refrigerar en la heladera.
  5. Dejar reposar la salsa por media hora, para que cada uno de los ingredientes terminen de arrojar sus aromas naturales.

Con información de Diario Uno Recetas

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