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Paladar Negro

Budín de zanahoria casero: receta para que salga húmedo y esponjoso

Ideal para el desayuno o la merienda, con ingredientes simples y pasos claros.

Hay recetas que no fallan nunca, y el budín de zanahoria casero es una de ellas. Su miga húmeda, la textura suave y ese sabor delicado —ni empalagoso ni aburrido— lo convierten en un comodín total para el desayuno o la merienda. Va bien con mate, café, té… lo que haya.

Lo mejor de todo es que no tiene vueltas raras: se hace con ingredientes simples, de esos que suelen estar dando vueltas en la cocina, y no necesitás ser ningún crack de la pastelería para que salga espectacular.


Ingredientes

  • 2 zanahorias medianas ralladas finitas
  • 2 huevos
  • 1 taza de azúcar (puede ser blanca o rubia)
  • ½ taza de aceite (girasol o maíz)
  • 1 ½ tazas de harina 0000
  • 1 cucharadita de polvo de hornear
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 1 pizca de sal
  • Opcional, pero suma: ralladura de naranja o limón / nueces picadas / canela

Preparación

  1. Arrancá por lo básico: En un bowl, batí los huevos con el azúcar hasta que se vean apenas más claros. No hace falta batidora, con un tenedor o batidor de mano alcanza y sobra.
  2. Sumá lo húmedo: Agregá el aceite y la vainilla. Mezclá.
  3. Incorporá la zanahoria rallada. Acá ya empieza a tomar forma.
  4. En otro recipiente mezclá la harina, el polvo de hornear y la pizca de sal. Sumalo de a poco a la preparación, integrando con movimientos envolventes.
  5. Extras: Si vas a usar ralladura, nueces o especias, este es el momento.
  6. Volcá la mezcla en una budinera enmantecada y enharinada. Llevá a horno precalentado a 170 °C durante unos 40–45 minutos. Probá con palillo: si sale seco, está listo.
  7. Dejalo entibiar antes de desmoldar.

Tips para que quede bien húmedo

  • No te pases de horno: ese es el error número uno.
  • Zanahoria bien rallada y jugosa, nada de pedazos gruesos.
  • El aceite es clave para la humedad, no lo reemplaces por manteca si buscás ese resultado.

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