De Ayer a Hoy
"Siempre quise la unidad del peronismo por encima de cualquier cargo"
El histórico dirigente Hugo Márquez evaluó su recorrido de militancia. El vínculo con Cafiero. La influencia para impulsar a Lopes a la intendencia. Y las obras que deberían hacerse para evitar otra inundación.
Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco/Instagram: @leandro.grecco/X: @leandrogrecco
“La experiencia es un peine que te da la vida cuando te quedás pelado” es un dicho popular atribuido al mítico boxeador argentino Oscar "Ringo" Bonavena. La misma bien se podría aplicar a la política, como en todos los ámbitos de la vida, alcanzando más preponderancia en tiempos en los que la sociedad elegirá a sus representantes a través de las urnas.
Resulta siempre una dinámica preguntar, escuchar y nutrirse de aquellos actores que fueron protagonistas en el pasado de la ciudad. Si bien los tiempos han cambiado y las formas de llevar adelante la labor destinada a administrar recursos en la búsqueda del bien común lejos están de las tradicionales, sería poco menos que ingrato no reconocer la forma de gestión y armado de antaño.
Hugo Márquez forma parte de la vieja tropa del peronismo bahiense. En su casa se respira la doctrina del legendario espacio, dado que Marta Castaño, su esposa, es una militante de la primera hora como lo ha sido él en todas estas décadas. En la sección “De Ayer A Hoy” de LA BRÚJULA 24, la propuesta es adentrarnos en su mundo, rodeado de vivencias y enseñanzas.

“Nací el 8 de marzo de 1950 y me crié en una casa ubicada en la intersección de la Avenida Alem y Florida, donde hoy hay un mercadito. Mi papá llegó un año antes a Bahía Blanca desde General Acha, él era integrante del Regimiento 13 de Caballería. Comenzó a haber movimientos en el Ejército y junto con mi mamá y mi hermano mayor se radicaron acá. Mi niñez está muy arraigada al barrio que en ese entonces llevaba el nombre de Florida y del otro lado ya era Universitario, todo sector de quintas, con casas dispersas”, recordó Márquez, en la génesis del ida y vuelta con este cronista.
Y evocó que “el Parque de Mayo fue mi patio, un lugar donde nos reunimos con chicos de mi edad y también mayores. Junto a ese grupo fundamos un club de softbol en ese sitio, con la cancha que aún existe en ese espacio. Fui a la Escuela Primaria 17, donde actualmente funciona el Jardín de Infantes 904 Enrique Julio ubicado en la esquina de Alem y San Juan. Allí terminé sexto grado y la secundaria la hice en el turno nocturno de un establecimiento de Empleados de Comercio donde me recibí junto a mi esposa Marta (Castaño)”.
“Mi primer trabajo fue en el Club de Golf Palihue como caddy, siendo aún un adolescente, pero debo admitir que nos trataban muy bien. Llegué allí gracias a un chico al que le pregunté si sabía de alguna changa y me sugirió ir los sábados para ganarme unos pesitos. Allí estuve dos años, hasta que entré a trabajar con Néstor Soria, que fue gerente de LU2 y un ejemplo para mi vida, en su agencia de publicidad”, sintetizó con un dejo de indisimulable melancolía.

Paralelamente, sostuvo que “mi primer rol fue el de cadete, pero con una condición: me manifestó que debía prepararme para ocupar un lugar importante en el periodismo. Era un hombre que se fue de su casa buscando mejorar su situación económica, llegando a Buenos Aires desde Uruguay, luego pasó por el sur donde trabajó como ayudante de cocinero en una empresa, más tarde pasó a desempeñarse como personal de maestranza en la radio de Bahía Blanca, mientras ejercía como boxeador. Tenía una capacidad de redacción impresionante y se hizo bien de abajo”.
“En mi caso estaba a cargo de la parte gráfica y Soria me enseñó a escribir en rimas para que hagan la lectura los locutores, como se hacía en ese entonces. En una oportunidad fui a Canal Siete para hacer algún trámite con la agencia y me encontré con (Omar) Gómez Sánchez que era el gerente de una de las áreas más importantes de la señal. Me propuso si quería sumarme a la emisora, pero mi primera respuesta fue negativa porque le debía respeto a mi empleador”, aseguró, en un tramo en el que tenía que definir su derrotero.

Y prosiguió con el relato: “Se ofreció a hablar con mi superior y comentarle que la propuesta económica iba a ser del doble de lo que venía ganando, un sueldo de empleado de comercio, porque me necesitaba de manera urgente. Volví con vergüenza y temor de hacerle daño a mi empleador, que me había dado mucho, aunque del otro lado recibí una devolución hermosa y entendió que era mi momento de crecer”.
“Fueron tres años ahí, hasta que una persona compró Canal Siete y los empleados técnicos que hacían programas sábados y domingos dejaron de percibir el dinero de las horas extra. Se decidió que incluía también al resto del personal, por lo que se redactó una nota que firmé junto al resto de los trabajadores. El lunes, cuando volvimos a cumplir nuestro horario, la persona que estaba en la puerta, con tristeza nos manifestó que no nos podía dejar ingresar”, rememoró, sobre un episodio dolorosamente puntual.
Consultado respecto de quiénes estaban en esa nómina, detalló: “Éramos 17 en total, entre los que estaban (Jorge) Capdeville, (Eduardo) Cenci y (Rafael Emilio) Santiago que luego pasó a LU2. Fue un momento difícil, pleno gobierno de Onganía, allá por finales de la década del 60, por lo que decidí volver a trabajar de caddy en el club Palihue para ganar mi sustento los fines de semana. Jugaba muy bien al golf, a punto tal que me ofrecieron ser aspirante a profesional y, paralelamente, Vicente Pedro Baldino, que era Fiscal de Cámara, me hizo llegar la oferta para entrar a Tribunales”.

“Marta (Castaño), mi pareja de toda la vida, me estaba pidiendo que nos casáramos, por lo que opté por esta segunda propuesta que me daba más estabilidad económica. Ingresé en el 74, después de haber incursionado brevemente como albañil de obra. Mi actividad en la política comenzó en 1955, cuando se dio el bombardeo a la Plaza de Mayo, pese a que yo era muy chico. Son imágenes que uno no puede borrar más allá de la corta edad, fue un momento de terror que quedó grabado para siempre”, aludió con firmeza y convicción.
No es casual su identificación con el movimiento que expresó con el paso del tiempo: “En mi casa se respiraba peronismo, mi papá había trabajado en el frigorífico CAP, en la parte gremial donde también abrazó la doctrina y luego se sumó a la compañía de transporte de la familia Lemos. En casa se hicieron varias reuniones en clandestinidad, se llevaba a los chicos y los ubicaban aparte, además de colocar una torta en una mesa que no se podía tocar. Cuando quien estaba afuera avisaba que venía la Policía, se juntaba a todos y se cantaba el feliz cumpleaños para disimular que no era una de las juntadas prohibidas por el Plan Conintes”.

“Con 14 años ingresé a lo que fue mi primera reunión política en Empleados de Comercio y allí conocí a Ezequiel Crisol, del cual tenía referencias, y a muchos de los muchachos que trascendieron en el gremio. En esos encuentros se conformó la Juventud Peronista. Fui concejal entre 1991 y 1999, un total de dos períodos y para los que veníamos de formación militante, el cargo era algo que no se valoraba. Le dábamos real importancia a la potencia de la voz que se escuchara en las asambleas del peronismo en la ciudad”, aseguró sin dudar.
No obstante, refirió que “entre el 64 y el 83 fueron dos décadas de militancia en las que no tuve nunca un cargo. En ese año acompañamos la candidatura de Antonio Cafiero, lo fuimos a ver a su propia casa porque veíamos que era el hombre que en la interna podría enfrentar a un candidato (Ítalo Luder) que no nos representaba. Nos tocó trabajar en toda la Sexta Sección Electoral y, al momento de las definiciones, crecimos para obtener un buen resultado, siendo renovación pura”.
“Corría diciembre de 1982 y por un lado estaba el sector prestigiado y honorable de Crisol y Eugenio Martínez, con los cuales nos formamos, pero que sentíamos que ya habían cumplido un ciclo porque incluso no tenían definición a nivel nacional y, por el otro lado estaba Julio Cortina. En la interna ganó Crisol por muy pocos votos y luego de una serie de conversaciones, logramos que le brinden el apoyo a Cafiero”, admitió.

En el armado electoral surgía una alternativa que, a todas luces, no resultó viable: “Ante ese escenario, Cafiero me ofreció ser senador provincial, pero me tomó en un momento difícil porque nuestra agrupación estaba siendo muy agredida y el peligro era real. Nos habían roto nuestro local partidario de calle Vieytes y existían denuncias penales en tal sentido. Mi negativa a la propuesta de ser postulante para una banca para la Legislatura se sustentó también en que corríamos el riesgo de perder en Bahía y, por ende, no ganar la Sexta si se modificaban las listas porque conocía la forma de pensar y la forma de manejarse de Crisol y Martínez”.
“Estaba en serio riesgo la unidad, por eso le expresé a Antonio que de mi parte no iban a existir rencores, que ya se iba a dar en algún momento y prefería seguir trabajando en Tribunales. Al principio le costó comprender mis argumentos, pero luego utilicé otro ardid que era real y tenía que ver con el embarazo de Marta, con quien llevábamos diez años de casados”, apuntó, promediando la entrevista.

La confianza entre las partes llevó a la negociación a un nivel de cotidianidad: “Venía en camino nuestro primer hijo y fue la esposa de Cafiero la que lo convenció; le dijo ‘vos ya tenés 11, dejalo a Huguito que disfrute de su paternidad’. Así fue que ganamos en Bahía y, de esta forma, Crisol fue el candidato a Intendente municipal, pese a que luego perdió en los comicios generales contra el doctor (Juan Carlos) Cabirón, en el regreso de la democracia”.
“Cuando terminé mi mandato en el HCD en 1999 volví a Tribunales, para la elección de medio término de 2001 estuve trabajando sin ningún tipo de postulación, pero en 2003 le di impulso a la candidatura de Rodolfo Lopes con la premisa de alcanzar la conducción del peronismo local. El objetivo era vencer en las urnas a Jaime (Linares) que había sido un excelente Intendente y una buena persona que en un comienzo de su gestión tenía un equipo capacitado”, disparó Márquez.
Su objetivo estaba claro: “Le llevé mi idea a Rodolfo, que estaba al frente de Región Sanitaria, y me pidió un tiempo para pensarlo un poco más. Tras unas semanas me manifiesta que no tenía intenciones de candidatearse, pero a los cinco días recibí el llamado de Dámaso Larraburu para reunirnos un domingo a la mañana en el Hotel Austral. Me propuso una lista de unidad, me preguntó si le podíamos ganar a Linares, a lo que le respondí afirmativamente, que el radicalismo tenía una crisis interna y nosotros como oposición estábamos prestigiados”.

“La única condición que puse es que Lopes sea el elegido, a lo que me contestó que en caso de otorgar esa prerrogativa, yo no podía ir a la lista seccional porque solo podía darme un solo lugar de los llamados grandes. Le dije que no tenía ningún inconveniente de mi parte, que yo no estaba detrás de ningún cargo, pese a que sentía que podía ser mi momento en el Congreso provincial, pero en estos casos hay que priorizar otras cosas, vinculadas con la unidad”, formuló Hugo.
Y lo trajo al presente: “Se necesita bajar todas las apetencias, buscar que el bloque sea lo más sólido posible, algo que se está viendo ahora con los armados electorales. El abrupto final como jefe comunal me dolió porque se trata de una persona que conocí en 1968, en una reunión de la JP, que era una clase de doctrina a la que fue junto con su novia de aquel entonces, la cual luego se convertiría en su esposa. Cuando lo propuse sabía qué tipo de persona era, pero desconocía sus formas de conducir tan bruscas que le trajeron una gran cantidad de enemigos. Pese a ello, Lopes fue un excelente intendente municipal y un buen compañero”.

“La inundación de marzo marcó un antes y un después, independientemente de la crisis que vive el país y a lo que se le sumó el temporal de diciembre de 2023. Lo que angustia es que no se ve en el horizonte cercano la solución para evitar que la ciudad se vuelva a inundar. Estamos más desprotegidos que antes, el Canal Maldonado está destruido porque si viniera la mitad de agua que en el episodio sucedido meses atrás se van a llevar las paredes linderas. Las corrientes de agua podrían desbordar la contención, a lo que se le suma un entubado que achica al Arroyo Napostá, por lo que está en riesgo la ciudad entera”, afirmó con una postura claramente tomada en ese sentido.
Asimismo, opinó que “hay que hacer las obras, lo que uno espera es que frente a situaciones como esta, los representantes de la ciudad no antepongan la camiseta partidaria. Todos deben encolumnarse, sin importar a quién se va a molestar y perder algunas amistades, reclamando lo que corresponde. El dinero de los bahienses debe volver a la ciudad en un momento como este”.
“El poder político debe estar más presente que nunca, arrastrando y traccionando a la Corporación del Comercio y la Industria, la Unión Industrial, gremios, sociedades de fomento y clubes barriales. Lo único que faltaría sería que nos traigan espejitos de colores como cuando se prometió que iban a traer el agua con bombas desde Río Negro y hacer un Jardín del Edén. En 1992 se inundó Epecuén, Duhalde era gobernador y prometió edificar en un sector alto, utilizó la partida para catástrofes y al año inauguró el pueblo”, finalizó el entrevistado.

La verborragia es un sello distintivo de Hugo Márquez pero, a diferencia de muchos de los que suelen alardear del itinerario, cuenta con herramientas para defender cada una de las posturas. Es tolerante con quienes piensan distinto, enarbola las banderas de una forma de analizar y debatir, sin elevar la voz ni esgrimir agravios. Puede argumentar con fundamentos y, pese a su escasa visibilidad en la esfera pública, sigue siendo un referente en la ciudad.

-
Noticias B15 horas agoAdvierten que Bahía estará 36 horas sin agua: cuándo será el corte de suministro
-
Uncategorized23 horas agoIntensa búsqueda de un preso que escapó de la cárcel de Saavedra
-
Noticias B23 horas agoDetienen a un hombre acusado de balear a otro en la pierna
-
Noticias B13 horas agoRecapturan al segundo fugado de la cárcel de Saavedra
-
Noticias B12 horas agoAllanan comisaría de Punta Alta: investigan si un policía era cómplice de narcos
-
Noticias B13 horas agoDetienen a un robacables en el Barrio Patagonia luego de una persecución de película
-
Noticias A7 horas agoLos diálogos entre narcos que comprometen a un policía de Punta Alta
-
Noticias A9 horas agoPresentan una nueva edición de la Fiesta del Cubanito en el Parque de Mayo
