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En el día de su natalicio: el recuerdo vivo de Natty Petrosino

Su hijo, Juan Petrosino, habló con La Brújula 24.

Natty Petrosino en una de sus visitas a los estudios de La Brújula 24. Foto de archivo

Hoy, 4 de junio, Juan Petrosino recordó con profunda emoción a su madre, Natty, que este miércoles hubiera cumplido 87 años. Esta abanderada de la solidaridad bahiense falleció el 26 de julio de 2021, víctima del Covid. Poco antes de ser distinguida como Embajadora para la Paz por la Federación Universal de la Paz, Natty sostuvo: "Yo ingreso como embajadora de paz para hablarle a la humanidad sobre la trascendencia para poder pasar al otro plano. Ellos hablan para futuras generaciones y yo para que no teman a la muerte. Volví para eso; la muerte no existe, es un cambio de residencia".

"Es algo impresionante. Hoy estuve hablando con mucha gente de las charlas que tenía con ella. Mamá dijo hace veinte años que, por el cambio climático, iban a pasar cosas como lo del 7 de marzo", dijo a la redacción de La Brújula 24. Juan es testigo del avance del barrio Miramar, donde la tarea de Natty tuvo un positivo impacto. "Eso fue una toma y ahora ves el barrio iluminado, con asfalto y la gente progresando. Mamá estuvo más de 20 años en el Hogar. Es una historia difícil de contar y poco 'creíble'. Tuvimos la suerte de que es nuestra, es de Bahía, y de saber que dio todo, no se guardó nada", indicó.

Un quiebre que marcó su vida

Natty Petrosino nació en 1939. A los 27 años, casada y con dos hijos, estuvo clínicamente muerta durante unos segundos al ser operada de un cáncer en un oído. Vivió una experiencia mística que cambió su vida, al punto que creó una red de hogares para ayudar a los más pobres, enfermos y discapacitados del país. Con el tiempo, extendió su labor a Nicaragua, Rusia, Ucrania y Kazajistán.

En una furgoneta, visitó a los mapuches, huarpes y los wichis. Construyó escuelas, salas de primeros auxilios y más de medio centenar de casas sin subsidios oficiales, algo que rechazaba de plano. También ayudó -sorteando las restricciones de la pandemia- a comunidades de Formosa. "Cuando volvía de Formosa, enseguida empezaba a cargar otro mientras se encontraba bajo tratamiento médico. El médico me decía que le partía el alma porque era una mujer con tanta entrega que no sabían cómo iba a estar cuando saliera del hospital", expresó. "Es una felicidad enorme y eterna haber tenido a ella como mamá. Obviamente se la extraña y durante la inundación, yo pensaba qué haría ella y cómo atendería la emergencia", agregó.

El quiebre en su vida le ayudó a descubrir a Dios. Le dijo a sus allegados: “Mi familia terrenal tiene de todo, pero mi familia celestial está en la calle. Yo me voy con mi familia celestial a la calle”.

Un reconocimiento infinito

En 1978 fundó el Hogar Peregrino San Francisco de Asís, el primero de una red destinada a ayudar a pobres y enfermos. En los ‘90, dejó esa entidad en manos de la Curia para recorrer la Argentina en una casilla rodante. “No hago discursos con el Evangelio, simplemente lo practico. No tengo ni hago papeles. No soy una burócrata, sino una intérprete de Jesús”, afirmó alguna vez.

El 14 de diciembre de 2006, el Concejo Deliberante le otorgó el título de Ciudadana Ilustre y en ese mismo mes fue elegida "Mujer del Año" por el concejo regional de Aosta, Italia, que año tras año distingue a mujeres del mundo que se destaquen por su labor humanitaria. En 2013 recibió el Premio Jaime Brunet a la promoción de Derechos Humanos y el mismo Papa Francisco se comunicó con ella y la felicitó por su labor.

En los últimos años de vida, Natty llegó este medio y tuvo durante la emisión del programa "Bahía Hoy", que conduce el periodista Germán Sasso, una columna semanal donde hablaba sobre temas de interés comunitario.

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