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INFORME ESPECIAL

Los bomberos voluntarios bahienses “apagan el incendio” de la pandemia

En White, Cerri y Cabildo, los cuarteles iniciaron el lento regreso a la normalidad. Los subsidios, la infraestructura y la legislación vigente invitan a pensar un futuro mejor. La opinión desde adentro.

Por Leandro Grecco / [email protected]
Instagram: @leandro.grecco – Twitter: @leandrogrecco

Vocación. Una palabra no tan de moda, pero que aún figura en el diccionario de la Real Academia Española gracias a un puñado de personas que sigue su instinto para cumplir con su objetivo. Y cuando lo hacen de manera desinteresada, dejando de lado la zona de confort, se transforma en una cualidad entrañable, tan indispensable como el aire que el ser humano respira para vivir.

Existen distintas vertientes para entregar parte del tiempo en virtud del bien común. Una de ellas está ligada con el servicio público y, más específicamente, desde la existencia de los bomberos voluntarios, personas que transforman su apego a un fin solidario con un estilo de vida.

En el partido de Bahía Blanca existen tres cuarteles activos. Ingeniero White, General Daniel Cerri y Cabildo son sede de decenas de ciudadanos que se capacitan, en paralelo a sus obligaciones laborales diarias, para intervenir en emergencias diversas, poniendo en riesgo hasta la propia vida. Esa voracidad por ser generosos se percibe ante el sonido de la sirena, que los convoca frente a las urgencias de la vida cotidiana.

La Brújula 24 se mete de lleno en la realidad de estas tres instituciones que trabajan de manera silenciosa y que son mucho más que extinguidores de incendios. Es hora de subir a la autobomba y evacuar todas las inquietudes, ¿nos acompañás?

La actualidad del cuartel de White

Marcelo Godoy es el presidente de la Asociación Voluntaria de Bomberos de Ingeniero White y fue el primero en conversar con este diario digital. Sus primeras palabras están vinculadas con la realidad de la institución, en un contexto tan complejo como inédito, en el que se pone a prueba la astucia para generar recursos.

“Ingresé como bombero en 1982. Por razones laborales tuve que renunciar en el 2000, después de esos 18 años en el cuerpo activo, que fueron una gran enseñanza. Luego, la vida y sus vueltas me llevaron a integrar la CD en 2012 como secretario de actas y, dos años después, tuve el honor de haber sido elegido para encabezarla”, empezó explicando Godoy.

Quien además ostenta el principal puesto en la Federación Centro Sur en la Provincia, explicó que “en el principio de la pandemia tuvimos que suspender la ampliación del destacamento y las construcciones que teníamos previstas en el cuartel central, a mitad de año retomamos de a poco y durante este año pudimos seguir avanzando, pero obviamente no al ritmo que teníamos previsto”.

“Ya terminamos el lavadero, el museo, la nueva sala de capacitación, y tenemos la obra del destacamento en un 60%. También compramos en el exterior un generador para el edificio, un autobomba cero kilómetro que nos llegó al cuartel la semana pasada”, mencionó, en otro tramo de su testimonio.

Con relación a los subsidios que recibe, diferenció que “depende de cada uno ya que difieren los montos y los métodos de rendición, pero al momento nos estamos manejando dentro de los tiempos previstos para las compras y/o rendiciones”.

Por último, se expresó respecto a la Ley que atiende el fortalecimiento nacional del sistema de Bomberos Voluntarios que presentó el diputado nacional Eduardo ‘Bali’ Bucca reveló: “Tenemos grandes expectativas con esta ley aunque aún falta la reglamentación para ver como se pondrá en práctica algunos puntos. El ítem más importante sería la devolución del IVA en las compras, pero al disminuir los gastos de los servicios eso nos dará mas oxígeno financiero para invertir en otras cosas que necesitamos”.

“La administración de los subsidios es cautelosa”

Pablo Ariel Jofré encabeza desde hace cinco años la cúpula dirigencial de los Bomberos Voluntarios de General Daniel Cerri. Al igual que Godoy, describió un escenario promisorio de cara al futuro, más allá de las vicisitudes que debieron atravesar, en especial, durante los primeros meses de la pandemia.

“Entré al cuartel por mi hijo mayor, Valentin, que comenzó con la escuela de cadetes en 2011. Fue acompañarlo en su vocación de bombero que ya la tenía desde los dos años. Ese mismo año con mi esposa entramos a la Comisión Directiva para dar una mano en tan grande institución”, recordó Jofré, al tiempo que sumó: “En la actualidad contamos con 64 bomberos, 51 cadetes y 12 en el cuerpo de reserva”.

Con respecto a lo vivido allá por marzo de 2020, resaltó: “Al principio tuvimos que dejar de dar clases presenciales a los cadetes y volcarnos al Zoom, restringir la entrada al cuartel y suspender todas nuestras actividades en el mismo, por miedo al contagio y fue imposible contar con personal para acudir a las diferentes emergencias. No poder durante más de un año hacer las academias que veníamos realizando para estar en forma”.

“En la actualidad, con las vacunas y muchos cuidados, se está volviendo a la normalidad con burbujas para capacitar a los nuevos bomberos que han egresado de la escuela de cadetes y son nuestro mejor semillero, retomando las clases presenciales”, indicó durante otro tramo de la charla con este portal digital.

Sobre los proyectos, apuntó que “tenemos varios: el principal es el de la nueva cuadra. Así llamamos al lugar donde guardamos nuestros móviles. Además, anhelamos terminar los vestuarios femeninos, el piso de la cuadra número uno y el piso de goma para el Salón de Usos Múltiples, donde está ubicado el lugar para esparcimiento. Incluso, pensamos en seguir proveyendo de indumentaria y herramientas para la emergencia”.

“La administración de los subsidios es muy cautelosa. Sacamos muchas cuentas y ponemos en la balanza que es lo primordial. Recién ahí avanzamos con las diferentes compras”, destacó, añadiendo que “con la pandemia, se nos hizo cuesta arriba al no poder participar de eventos con público como es la exposición de Bordeu, en la que cocinábamos durante cuatro días para mucha gente. Era un clásico que extrañamos”.

En tal sentido, incorporó otra disciplina que no pudieron cristalizar: “El Aeroclub, donde estábamos, en la entrada ordenando el estacionamiento de autos y la seguridad del evento contando con una autobomba y Bomberos en el área de los aviones. Y diferentes eventos que nos llamaban, armábamos nuestro equipo y salíamos”.

“Las expectativas sobre el proyecto de fortalecimiento nacional del sistema bomberil son muy buenas. Por fin alguien se puso a pensar en nuestros cuarteles. Con las nuevas normas vamos a poder bajar el costo mensual, que es muy alto, y nuestros bomberos van a estar más protegidos”, finalizó.

Qué ocurre con los bomberos de Cabildo

El tercero de los cuerpos de bomberos voluntarios del partido de Bahía Blanca es el de Cabildo. Actualmente lo preside Daniel Oscar Fernández, quien también asumió el difícil desafío de comandar al organismo, pero jamás imaginaba encontrarse con una situación desconocida, donde se gestionó el déficit “surfeando la ola”, como si fuera algo tan frecuente.

“Ingresé al Consejo en 2007, pasé por distintos cargos y soy el presidente desde 2015. Ya estoy en mi última etapa, porque la idea es dar oportunidad a los más jóvenes, que vienen con muchas ganas e ideas”, sintetizó Fernández, puntualizando que “tenemos un cuerpo activo compuesto por 20 integrantes, de los cuales seis de ellos son mujeres. Contamos con un parque automotor de dos camiones y una camioneta con equipamiento para forestales, rescate y de apoyo”.

Consultado sobre el escenario crítico, sostuvo que “la pandemia nos afecta como a todas las demás instituciones. Se demoraron los cursos de aspirantes y, por ahora, suspendimos la escuela de cadetes. No obstante, no tuvimos muchos bomberos contagiados. Se trabaja por guardia, tratando en lo posible de no mezclar una con otra, para evitar en lo posible un brote masivo”.

“Nos mantenemos con los subsidios dado a que somos parte de un pueblo chico, de 2000 habitantes; no es posible recaudar de otro lado. Además, venimos implementando un bono contribución en la calle, el cual nos sirve para cubrir los gastos menores”, indicó en otro fragmento de la entrevista.

Y admitió que “administramos con mucha prudencia, porque los gastos son cada vez más grandes, todos el equipamiento se cotiza en dólares o euros. Además, empezamos hace algún tiempo a construir un cuartel nuevo, dado que el actual es muy chico”.

“El proyecto del legislador Bucca es muy interesante. Todos los cuarteles apoyamos cualquier beneficio que sea para la institución y si de los subsidios tenemos que pagar el 21% de IVA, ya no es el monto que nos entregan”, resaltó Fernández, señalando que “con el gas y electricidad pasa lo mismo. Lo único que no pagamos como cualquier vecino es el agua. Por ahora seguimos subsistiendo, pese a las adversidades y lo vamos a seguir haciendo por ser una entidad lamentablemente cada vez más indispensable”.

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