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Resfrío y congestión: alertan sobre uso innecesario de antibióticos contra virus del invierno

Los expertos de la Sociedad Argentina de Infectología explicaron por qué son ineficaces en estos casos.

Durante el invierno aumentan los casos de enfermedades respiratorias causadas por virus como la influenza, el virus sincicial respiratorio (VSR), el SARS-CoV-2 y el del resfrío común. Al compartir espacios cerrados o transportes con personas enfermas, se incrementa la circulación de estos virus y la aparición de síntomas leves como tos, congestión nasal o estornudos.

Ante esta situación, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) alertó a la población sobre el uso inadecuado de antibióticos. Recordó que estas enfermedades son virales, por lo tanto, no deben tratarse con antibióticos, ya que estos solo actúan sobre bacterias. Su uso inapropiado no solo resulta ineficaz para tratar una virosis, sino que puede generar efectos negativos como la resistencia antimicrobiana, es decir, la pérdida de eficacia de los antibióticos frente a bacterias reales.

La SADI calificó como “peligrosa” la automedicación y destacó que frenar el uso indebido de antibióticos es fundamental para evitar el avance de esta resistencia. Además, recomendó que las personas incluidas en grupos de riesgo se vacunen contra la gripe y que las gestantes lo hagan también contra el VSR, siguiendo los calendarios establecidos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que la resistencia a los antimicrobianos –que incluye antibióticos, antivirales y antiparasitarios– es una de las diez amenazas más graves para la salud global. Este fenómeno ocurre cuando microorganismos como bacterias, virus, hongos y parásitos evolucionan y dejan de responder a los tratamientos disponibles.

Como consecuencia, las infecciones comunes se vuelven difíciles o imposibles de tratar. La OMS alerta especialmente sobre las llamadas "superbacterias", que ya no responden a los antibióticos convencionales. Ejemplos de estas son Escherichia coli, asociada al Síndrome Urémico Hemolítico, y Klebsiella pneumoniae, común en hospitales.

Además del impacto en la salud, la resistencia antimicrobiana tiene un alto costo económico: prolonga las enfermedades, requiere tratamientos más costosos y genera internaciones más largas. Sin medicamentos efectivos, la medicina moderna enfrenta serias limitaciones en procedimientos como cirugías mayores o tratamientos oncológicos.

Con información de DIB

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