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El error más común al usar el lavarropas que puede dañarlo antes de tiempo

Un hábito muy común al cargarlo puede afectar el resultado del proceso y acortar la vida útil del equipo. Qué recomiendan para distribuir las prendas y evitar sobrecargas.

Lavarropas. Foto: Unsplash

Llenar el lavarropas hasta el tope para aprovechar cada ciclo puede parecer una buena idea, pero en realidad puede generar el efecto contrario: empeorar el lavado, dañar la ropa y reducir la vida útil del electrodoméstico.

Uno de los errores más frecuentes es colocar demasiadas prendas dentro del tambor. Cuando la ropa queda comprimida, el agua y el detergente tienen más dificultades para circular y las prendas no pueden moverse correctamente durante el lavado.

La sobrecarga también puede provocar desequilibrios, vibraciones excesivas y un centrifugado menos eficiente, además de exigir de más al mecanismo del lavarropas.

Cuál es el mejor lavarropas para el hogar Foto: Pinterest

En los equipos de carga frontal, una de las recomendaciones habituales es ocupar aproximadamente tres cuartas partes del tambor y dejar un espacio libre en la parte superior. Una prueba sencilla consiste en intentar colocar una mano entre la ropa y el techo del tambor sin necesidad de presionar las prendas.

También conviene introducir la ropa suelta y no apelmazada. Remeras, pantalones y toallas deberían distribuirse de manera uniforme para favorecer el paso del agua y del jabón.

Combinar prendas de distintos tamaños, siempre que sean compatibles por tejido y programa, puede ayudar además a repartir mejor el peso y evitar que toda la carga se concentre en un mismo sector durante el centrifugado.

El error frecuente que puede arruinar tu lavarropas

Otro aspecto importante es separar correctamente la ropa. Las toallas, por ejemplo, pueden desprender pelusa que termina adherida a otras prendas, mientras que las telas delicadas suelen necesitar programas específicos.

En los lavarropas de carga superior con agitador tampoco es recomendable enrollar la ropa alrededor de esa pieza, ya que puede favorecer los enredos y dificultar el movimiento dentro del tambor.

Especial atención requieren los acolchados, mantas, alfombras de baño y juegos de sábanas. Aunque al colocarlos pueda parecer que todavía queda espacio disponible, al absorber agua aumentan considerablemente su peso.

Lavarropas. Foto: Freepik

Por eso, con este tipo de prendas no conviene completar el tambor con más ropa. Lo aconsejable es dejar espacio suficiente para que puedan desplazarse y, cuando el lavarropas lo permita, utilizar el programa específico para prendas voluminosas.

Otro hábito útil es sacudir las prendas antes de colocarlas en el equipo. Fundas, remeras u otras piezas pueden quedar plegadas y atrapar ropa en su interior, lo que impide que el agua y el detergente lleguen correctamente a todas las superficies.

En definitiva, cargar más ropa no necesariamente significa ahorrar. Respetar la capacidad del equipo y dejar que las prendas se muevan dentro del tambor permite mejorar el resultado del lavado y, al mismo tiempo, evitar un desgaste innecesario del lavarropas.

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