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Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron después de seis años de noviazgo

La pareja dio el sí en el Registro Civil de San Isidro, acompañada por familiares y un reducido grupo de amigos. Buscaron mantener la ceremonia en secreto hasta último momento.

Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron este martes después de seis años de relación. La conductora y el músico formalizaron su vínculo al mediodía en el Registro Civil de San Isidro, en una ceremonia íntima y con pocos invitados.

La pareja intentó mantener la boda en reserva y varios de los familiares y amigos fueron avisados con muy poca anticipación. “No le avisamos a nadie a propósito. Están los que tenían que estar; quisimos hacer algo muy tranquilo”, explicó Ortega luego de la ceremonia.

Entre los presentes estuvieron Palito Ortega y Evangelina Salazar, padres del cantante, y sus hijos India y Bautista. Por parte de Prandi participaron sus padres y su hermana, además de algunos allegados de la pareja.

Para el civil, la conductora eligió un traje de seda en tono crema, con el pelo suelto, maquillaje natural y un ramo de flores confeccionado especialmente para la ocasión. Emanuel, en tanto, optó por un clásico traje oscuro.

Después de firmar la libreta, los recién casados salieron del registro entre aplausos y una lluvia de arroz. Luego compartieron un almuerzo con sus familiares y amigos más cercanos.

“Estoy muy feliz, es un momento esperado, querido y elegido”, sostuvo Prandi, quien remarcó que la decisión de casarse tuvo principalmente un valor simbólico porque llevan varios años juntos y ya habían consolidado su convivencia.

La historia de amor entre ambos comenzó en 2020, durante la pandemia. El primer contacto fue a través de Instagram y, debido a las restricciones de aquellos meses, mantuvieron durante un tiempo el vínculo a distancia antes de encontrarse personalmente. Cuatro años atrás decidieron comenzar a convivir.

Tras el casamiento, la pareja tiene previsto tomarse unos días para disfrutar de su luna de miel y descansar después de una celebración que, tal como habían planeado, mantuvo un perfil familiar y alejado de una gran convocatoria.

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