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Ganancias se actualiza en julio: cuánto será el nuevo piso

La inflación acumulada entre enero y junio elevará mínimos, escalas y topes, aunque las retenciones tendrán una aplicación parcial hasta la liquidación definitiva de 2027.

El esquema del impuesto a las Ganancias se actualizará en julio de acuerdo con la inflación acumulada durante el primer semestre de 2026. El porcentaje definitivo se conocerá cuando el Indec publique el IPC de junio, aunque las estimaciones privadas ubican la variación semestral cerca del 17%.

Con ese reajuste, el salario promedio más bajo alcanzado por el tributo rondaría los $2,91 millones netos mensuales para una persona sin familiares ni gastos deducibles. Esa cifra equivale a una remuneración bruta cercana a los $3,5 millones. Para quienes deduzcan dos hijos menores de 18 años, el umbral anual promedio se ubicaría alrededor de $3,39 millones netos, es decir, unos $4,1 millones brutos.

Sin embargo, durante los próximos meses las retenciones podrían aplicarse desde niveles inferiores. Para un trabajador sin deducciones, los descuentos podrían comenzar con ingresos netos de aproximadamente $2,7 millones, equivalentes a $3,25 millones brutos. Esto ocurre porque ARCA utilizará inicialmente una actualización parcial, mientras que el impacto completo de la inflación semestral recién se reflejará en la liquidación definitiva de 2026, que se realizará con los sueldos de abril de 2027.

Los parámetros reajustados rigen para las remuneraciones percibidas desde el 1° de julio. Por ese motivo, si el sueldo de junio fue abonado durante este mes, los empleadores deberán recalcular la retención y devolver o compensar cualquier diferencia cobrada de más.

La actualización también elevará los tramos de las alícuotas y reducirá la carga fiscal para quienes mantengan el mismo ingreso nominal. Además, aumentarán los topes de varias deducciones personales.

Entre los conceptos que pueden declararse mediante el servicio Siradig-Trabajador de ARCA figuran hijos, cónyuge, alquileres, personal doméstico, medicina prepaga, honorarios médicos, donaciones, seguros de vida o retiro, gastos educativos, intereses hipotecarios e indumentaria o equipamiento de uso laboral.

La situación individual dependerá también de los ingresos acumulados desde enero y de las deducciones informadas, por lo que dos personas con remuneraciones similares podrían enfrentar retenciones distintas durante la transición inicial.

El mismo índice inflacionario se aplicará al monotributo, tanto para actualizar los límites de facturación de cada categoría como los importes mensuales que deben pagar los contribuyentes.

Con información de La Nación

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