De Ayer a Hoy
"El ritmo de la rutina diaria es lo que me mantiene vivo", resaltó Longoni
Pringlense, forjó su destino en Bahía siendo parte del desarrollo de la ciudad. “En Argentina estamos frente a un cambio de escenario que a otros países les llevó hasta 15 años salir de la crisis”, analizó.
Por Leandro Grecco
Facebook: Leandro Carlos Grecco / Instagram: @leandro.grecco / X: @leandrogrecco
En la sección de los sábados “De Ayer A Hoy” de La Brújula 24, Jorge Longoni repasó su recorrido personal y profesional, marcado por la actividad privada, la función pública y su participación en instituciones locales.
Con más de dos décadas vinculado al Grupo Bonacorsi y una presencia sostenida en la Corporación del Comercio, Industria y Servicios, manifiesta que la región atraviesa “un gran cambio” que exigirá adaptación y constancia.

“Soy de Coronel Pringles, viví allá hasta los 17 años con mis padres y mi hermano dos años mayor. Vine a Bahía para la Universidad”, recordó. Su llegada a la ciudad estuvo vinculada a la decisión de estudiar Contador Público, aunque reconoció que no fue la única opción que evaluó en su juventud.
“Cuando tuve que definir qué iba a hacer con mi vida, tenía dos inclinaciones: en ese momento estaba en auge el tema de inseminación artificial de ganado. Tenía un amigo que laburaba muchísimo con esa práctica y me había embalado. Pero al final seguí con la carrera de Contador Público, que era lo que siempre había pensado”.
De su infancia destacó episodios muy puntuales: “Lo que más recuerdo de mi infancia son las vacaciones de invierno y verano en el campo de mi abuelo en Saldungaray. Era un viejo espectacular y me encantaba estar con él, me hacía participar de todas las tareas”. Ese vínculo temprano con la cultura del trabajo marcó su formación.

Llegó en soledad a Bahía en 1974, con el equipaje lleno de sueños por cumplir. “Alquilé un departamento y paralelamente trabajaba. A los tres meses de estar cursando ya era empleado en una empresa donde hacía tareas administrativas y aprendí un montón”. Se trataba de la metalúrgica Zunza Zuntini Hermanos, a la que definió como “única fábrica argentina de surtidores”.
Tras recibirse, coincidió con el retorno de la democracia y ese contexto despertó su interés por la participación pública. “Volví a Pringles con ganas de hacer un aporte a la ciudad que me vio crecer”. Fue electo concejal y luego ocupó cargos ejecutivos. “Ya me había casado, pero aún no teníamos hijos cuando resulté electo concejal, fui secretario de Gobierno y también de Hacienda del municipio. Fueron cuatro años dedicados a la función pública, aunque siempre seguía con alguna actividad privada”.

El vínculo con Bahía Blanca nunca se interrumpió. “La familia de mi esposa estaba acá, por eso es que empecé a venir a menudo con una empresa de servicios fúnebres de Pringles donde ejercía como contador y con el paso del tiempo terminé atendiendo a todo el Grupo Bonacorsi, una tarea que desempeño hace más de 20 años”.
Longoni revela que nunca sintió el desarraigo como una dificultad. “No soy de las personas que se aferran a un mismo lugar”. Desde aproximadamente el 2000 integra la Corporación del Comercio, Industria y Servicios. “Hemos participado activamente de lo que pasa en la ciudad”, señaló, en referencia al rol institucional del sector empresario local.
Sobre el presente económico, consideró que el país atraviesa un proceso estructural. “Creo que estamos frente a un gran cambio que, como tal, trae consecuencias. La adaptación, esa internalización de lo nuevo, a todos los países que han salido de las crisis como la que tenemos nosotros les ha llevado no menos de 10 a 15 años hasta normalizar la situación”. Como ejemplo mencionó experiencias internacionales: “Así sucedió en Israel, Irlanda o Portugal, con lo cual uno se tiene que adaptar a las nuevas circunstancias”.

En ese marco, sostuvo que las consecuencias serán diversas en resultados. “En este nuevo escenario habrá gente que va a ganar, aquellos que podrán seguir adelante amoldándose y los que lamentablemente se van a quedar en el camino. Por eso lo mejor es entender esta coyuntura y tratar de subirse a algo positivo”.
También hizo referencia a los fenómenos climáticos que afectaron a Bahía Blanca en los últimos tiempos. “Fueron episodios inimaginables, pero lo que más puedo rescatar como lo más digno de ver cómo la gente de alguna manera ha resurgido, lo cual considero que es un potencial enorme”.

Desde su actividad cotidiana observa señales de recuperación. “Ya sea por la actividad profesional o por las relaciones, percibo que la gente sigue apostando. Pese a las dificultades, a los temas negativos que podemos encontrar, todas las semanas aparecen nuevos emprendimientos en la ciudad”.
En cuanto a las nuevas generaciones, planteó que el cambio cultural es evidente. “No son fáciles de entender, hay de todo. Quizás la juventud está negada a asumir compromisos. Está como en el aire, no son como nosotros que queríamos tener nuestro trabajo y tratar de que dure toda la vida. Hoy en día, el cambio es permanente”.
No obstante, el entrevistado destacó el rol indisimulable que pueden cumplir dentro de las estructuras productivas. “Es cierto que el gran desafío lo tienen las empresas familiares de seguir con sus actividades apoyándose en los que empujan desde atrás con la fuerza de la juventud”.

Entre sus actividades institucionales se encuentra la participación en la organización de la FISA. “Ser parte de uno de los tantos engranajes que trabajan en el armado del evento cada año es un orgullo”. La próxima edición será en noviembre y el trabajo ya comenzó. “Hace 20 días que empezamos a pensar la forma de encararla, a partir de las primeras reuniones del año de los equipos de trabajo. Siempre se trata de ir mejorando, incorporando propuestas”.
En paralelo, desarrolla un emprendimiento turístico en la comarca serrana. “Paralelamente, junto a dos amigos, estamos a cargo de un complejo de glamping que se encuentra entre Villa Ventana y Sierra de la Ventana, con las mismas comodidades de un hotel”. La iniciativa combina naturaleza y servicios, en línea con las nuevas tendencias del turismo.

Lejos de pensar en el retiro, afirma que la actividad constante es una elección. “No está en mis planes dejar mi agenda diaria, todo lo contrario, me mantiene vivo el ritmo de la rutina. Tengo tiempo libre, salir o tomar vacaciones, es cuestión de organizarse”. Y concluyó con una definición personal: “Lo más importante para la gente mayor es estar activo, creo que es la mejor medicina que puede haber”.
Cultor del perfil bajo, no cesa en el objetivo de marcar un camino, enarbolando las banderas de la responsabilidad y el compromiso. La ciudad cuenta con capital humano de excelencia que invita a seguir proyectando un futuro mucho más próspero y seres como Jorge Longoni son imprescindibles para concretar dicho anhelo.
-
Noticias B21 horas agoDomingo trágico: otro joven en moto murió en un choque contra un camión
-
Noticias B20 horas agoMonte Hermoso confirmó las bandas para la Fiesta de la Primavera: dos pesos pesados del rock nacional
-
Noticias A20 horas agoLunes feriado: así funcionan los servicios públicos en la ciudad
-
Noticias B19 horas agoCómo hacer jabón casero con aloe vera y cáscaras de naranja: la receta paso a paso
-
Noticias B17 horas agoViolencia en Punta Alta: destrozan el auto del árbitro de Sporting-San Francisco
-
Noticias B20 horas agoEl Gobierno inicia los preparativos para la visita del papa León XIV en noviembre
-
Deportes21 horas agoCoudet explotó contra un periodista tras el triunfo de River: "Soy respetuoso, pero no boludo"
-
El Tiempo20 horas agoEl fin de semana largo termina con un día fresco y mayormente nublado
