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Hasta cuántas tazas diarias y cuándo hay que tomar café para que no le haga mal a tu salud

Se basa en el análisis de datos de más de 2.000 adultos.

Un nuevo estudio publicado en European Heart Journal sugiere que tomar café por la mañana, en lugar de más tarde durante el día, podría estar vinculado a un menor riesgo de muerte prematura. Esta conclusión se basa en el análisis de datos de más de 42.000 adultos estadounidenses recopilados durante casi dos décadas, donde se identificaron dos patrones de consumo: quienes bebían café solo por la mañana y quienes lo hacían durante todo el día. Los resultados indican que el primer grupo mostraba una menor tasa de mortalidad, tanto general como por enfermedades cardiovasculares.

El estudio se alinea con investigaciones previas sobre los beneficios del café, destacando que el consumo moderado de hasta tres tazas diarias puede reducir riesgos de cáncer, diabetes tipo 2, obesidad y demencia. Ramiro Heredia, médico clínico, explicó que “lo novedoso es el dato del consumo matutino”, en alusión a la relevancia del momento del día en que se ingiere la bebida. Además, apuntó que la cafeína puede interferir con la melatonina, la hormona clave para un buen descanso nocturno, si se consume en horarios tardíos.

El cardiólogo Thomas F. Luscher también respaldó esta hipótesis y señaló que “muchos consumidores de café a lo largo del día sufren alteraciones del sueño”. Además, explicó que el sistema simpático —encargado de la respuesta al estrés— tiene su pico de actividad en la mañana, lo que podría hacer que el café matutino ayude a regularlo mejor y evite efectos negativos a largo plazo. Esto es relevante porque una mala calidad del sueño es un factor de riesgo importante para enfermedades del corazón.

Finalmente, los expertos destacan que el café contiene sustancias bioactivas con efectos antiinflamatorios, lo cual también tendría mayor impacto si se consume por la mañana, cuando ciertos marcadores inflamatorios están más elevados. Así, el estudio apunta no solo a cuánto café se consume, sino también a cuándo, como factor clave en su potencial protector para la salud.

Fuente: Un nuevo estudio publicado en European Heart Journal sugiere que tomar café por la mañana, en lugar de más tarde durante el día, podría estar vinculado a un menor riesgo de muerte prematura. Esta conclusión se basa en el análisis de datos de más de 42.000 adultos estadounidenses recopilados durante casi dos décadas, donde se identificaron dos patrones de consumo: quienes bebían café solo por la mañana y quienes lo hacían durante todo el día. Los resultados indican que el primer grupo mostraba una menor tasa de mortalidad, tanto general como por enfermedades cardiovasculares.

El estudio se alinea con investigaciones previas sobre los beneficios del café, destacando que el consumo moderado de hasta tres tazas diarias puede reducir riesgos de cáncer, diabetes tipo 2, obesidad y demencia. Ramiro Heredia, médico clínico, explicó que “lo novedoso es el dato del consumo matutino”, en alusión a la relevancia del momento del día en que se ingiere la bebida. Además, apuntó que la cafeína puede interferir con la melatonina, la hormona clave para un buen descanso nocturno, si se consume en horarios tardíos.

El cardiólogo Thomas F. Luscher también respaldó esta hipótesis y señaló que “muchos consumidores de café a lo largo del día sufren alteraciones del sueño”. Además, explicó que el sistema simpático —encargado de la respuesta al estrés— tiene su pico de actividad en la mañana, lo que podría hacer que el café matutino ayude a regularlo mejor y evite efectos negativos a largo plazo. Esto es relevante porque una mala calidad del sueño es un factor de riesgo importante para enfermedades del corazón.

Finalmente, los expertos destacan que el café contiene sustancias bioactivas con efectos antiinflamatorios, lo cual también tendría mayor impacto si se consume por la mañana, cuando ciertos marcadores inflamatorios están más elevados. Así, el estudio apunta no solo a cuánto café se consume, sino también a cuándo, como factor clave en su potencial protector para la salud.

Con información de La Nación

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