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crimen de la verdulera

"Si tiene pruebas, que las presente y no me acuse solo por trabajar en la cárcel"

El dueño del local se defendió tras la imputación que realizó el papá de Sandra Arbilla. Y apuntó contra un durlero, ex cuñado de la joven.

El verdulero Alejandro Fernández visitó esta mañana los estudios de LA BRÚJULA 24.

Alejandro Fernández y Natalia Córdoba son los dueños de la verdulería donde hace algo más de dos años fue brutalmente asesinada Sandra Arbilla y, en su visita a los estudios de LA BRÚJULA 24, salieron al cruce de las acusaciones que el papá de la víctima, había disparado horas antes en este mismo medio.

"No ensuciamos ninguna escena del crimen, no encubrimos, ni fue un ajuste de cuentas narco", sintetizó Fernández, el principal apuntado por Roberto Arbilla, quien consideró que el empleador de su hija sabe bien lo que ocurrió aquella tarde de febrero de 2018.

"Tanto mi señora como yo estamos en silencio por respeto a la familia, somos padres y no sabemos qué ocurrió. Nadie sabe nada y hay muchas hipótesis", sostuvo el titular del comercio, en su charla con el periodista Germán Sasso, al tiempo que agregó: "No tenemos nada que ver con lo que este hombre dice. Desde el primer día ruego a Dios que aparezca el autor del crimen. Somos gente de trabajo".

A su turno, Córdoba sostuvo enfáticamente: "Queremos dejar en claro que nosotros también buscamos justicia. Antes el papá de Sandra hablaba sobre la hipótesis de lo que pudo haber pasado, pero lo de ayer fue una acusación".

Los momentos posteriores al crimen

El dueño de la verdulería recordó que cuando llegó al lugar, "un efectivo me mostró la foto de cómo estaba Sandra. Eso me hizo re mal. Un rato más tarde recién me dieron autorización para entrar y limpiar, con la Policía afuera. Una vez en el interior del local, vi dos bolsas de mercadería sobre la balanza como que el atacante habría sido el mismo que estaba comprando".

"Cuando se retiran los peritos y los muchachos de la DDI me dicen que me fije si había algo raro que no sea de la verdulería. Miro y encuentro detrás de los cajones un disco de amoladora que ellos mismos levantaron", agregó.

Y su pareja se explayó respecto a este elemento: "Sandra me había contado que había tenido problemas porque el ex cuñado la buscaba para tener algo y ella no quería saber nada. Incluso me confesó que este hombre le agarró la mano y le hizo tocarle sus partes íntimas".

"El papá de ella me comentó que la noche anterior al episodio habían ido a Bailotage a ver a Los Dragones y que habían tenido problemas con familiares del ex yerno que, según me comentó, es durlero y vive muy cerca de la verdulería", esgrimió.

Con relación a la hipótesis, señaló que: "Ahí le recuerdo a Roberto que en ese rubro se manejan con amoladoras. Le dije que por favor declare el lunes en Fiscalía. Y me respondió que no podía porque ese día trabajaba. Esa contestación me dio mucha indignación".

"Creemos que esto viene por el lado pasional", señaló la mujer.

El apuntado por el papá de la víctima, resaltó: "Quiero que se sepa la verdad, hubo negligencias en la investigación, pero no fue culpa mía ni de mi señora. El que lo hizo, que lo pague. Si tiene algún tipo de pruebas, que se las lleve al fiscal ya mismo".

"Por más que yo trabaje en un Servicio Penitenciario no significa que estemos todos en una misma bolsa. Nos rompemos el orto trabajando, no es fácil hacerlo allá. Y juzgar, te juzga cualquiera", agregó Fernández.

Por último, el comerciante reconoció que si tuviera la posibilidad de hablar con el papá que busca justicia, le diría "que siga para adelante por su hija y si tiene que hacer 50 mil marchas la haga. Nos sentimos muy dolidos como padre por todo lo que se ha dicho".


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