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Ocurrió en Punta Alta

Cómo trabaja la ONG estadounidense que colaboró en un caso de pedofilia

El pasado miércoles, la Gendarmería allanó una vivienda de la vecina localidad.

El pasado miércoles, la Gendarmería allanó una vivienda de la ciudad de Punta Alta por un caso de pedofilia y pornografía infantil investigado por la Fiscalía N° 14 de Bahía Blanca.

Los efectivos ingresaron al domicilio del barrio Albatros XXVII y secuestraron computadoras, tablets, notebooks, DVDs y otros elementos tecnológicos para que sean peritados.

Desde la fiscalía se ordenó identificar a las personas que viven allí. Una fuente judicial le confirmó a la redacción de LA BRÚJULA 24 que se encontraron videos de menores de edad con contenido sexual. En nuestro país, la tenencia de pornografía infantil es delito, y además deberá investigarse si alguna de las personas involucradas no era quien producía alguna de esas imágenes.

Para saber que algo grave ocurría en esa vivienda fue fundamental el trabajo de una ONG estadounidense con sede en Washington llamada National Center of Missing and Exploited Children (Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Víctimas de Explotación Sexual) o NCMEC.

Financiada por el congreso de los Estados Unidos, monitorea la web y además recibe información de las empresas más importantes de Internet de todo el mundo. Luego, gracias a un convenio especial, la facilita a las fiscalías de distintos países.

En el caso de Argentina, el acuerdo es con el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que, si detecta que el caso reportado se está llevando a cabo en algún otro lugar, envía rápidamente la información. Por el hecho ocurrido en Punta Alta, la derivó de forma confidencial al Ministerio Público Fiscal de la Provincia y a la Fiscalía N° 14, que investiga los delitos sexuales.

Según publicó en su momento el diario Página/12, los reportes que recibe el Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires, a partir del convenio nombrado, tienen cuatro categorías:

La primera, identificada formalmente con el número 1, refiere a que hay un menor en situación de peligro, es decir, cuando se detecta que el niño está siendo abusado en un video en vivo.

La segunda (2) advierte que hay un menor al alcance del denunciado, cuando, por ejemplo, toda la pornografía que se detecta proviene de un mismo menor o cuando existe información de que el menor es parte del entorno familiar.

La tercera (3) implica que las características de las imágenes son de factura amateur y no profesional, pero que en principio no hay datos ciertos de que ese menor tiene un contacto con el pedófilo.

Finalmente, la cuarta categoría (identificada con la letra E) significa que hay denuncias de las prestadoras de contenidos de internet, NCMEC no las analiza pero sí las envía al país correspondiente.

Uno de los casos más resonantes en los que esta ONG trabajó en nuestro país es el del pediatra del Hospital Garrahan Ricardo Russo, quien fue condenado a diez años de prisión por un caso de pedofilia.

En Bahía Blanca ya varios casos de este tipo se han resuelto anteriormente gracias al aporte de NCMEC y al serio trabajo de los investigadores y fiscales.


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