Seguinos

Destacada A

La desigualdad de ingresos subió levemente en el segundo trimestre

Los datos oficiales muestran fuertes diferencias entre estratos, empleo formal e informal y también entre varones y mujeres.

La desigualdad en la distribución de los recursos registró un leve aumento durante el segundo trimestre de 2026. Según el Indec, el coeficiente de Gini se ubicó en 0,428, frente al 0,424 del mismo período de 2025.

El coeficiente de Gini es uno de los indicadores más utilizados para medir cómo se distribuyen los recursos dentro de una sociedad. Su escala va de 0 a 1: cuanto más cerca de cero se encuentra, mayor es la igualdad; mientras que un valor próximo a uno refleja una concentración más elevada.

Otra manera de observar la desigualdad es dividir a la población en deciles, es decir, diez grupos de igual tamaño ordenados desde quienes menos reciben hasta quienes concentran mayores recursos. Durante el segundo trimestre, el 10% situado en la parte superior percibió 13 veces más que el 10% ubicado en el escalón inferior.

Entre las 18,8 millones de personas que declararon alguna entrada de dinero, el promedio individual fue de $1.094.136 mensuales. Sin embargo, existen grandes diferencias: los cuatro deciles inferiores promediaron $382.621, mientras que los dos superiores alcanzaron $2.641.394.

El ingreso per cápita familiar, que surge de dividir todos los recursos de un hogar por la cantidad de integrantes, fue de $688.496. La mediana quedó en $500.000: esto significa que la mitad de la población estuvo por debajo de ese nivel y la otra mitad, por encima.

También hubo una marcada diferencia según la formalidad laboral. Los asalariados con descuento jubilatorio cobraron en promedio $1.433.794, frente a los $706.204 de quienes trabajaron sin registración.

La brecha entre hombres y mujeres también persistió. En la ocupación principal, los varones recibieron en promedio $1.280.538 y las mujeres $943.439, una diferencia del 26,3%.

Finalmente, el 78,1% de los recursos de los hogares provino del trabajo. Sin embargo, entre el 10% más vulnerable, jubilaciones, pensiones, subsidios y otras fuentes no laborales representaron el 67,3% del total, mostrando su mayor peso entre los sectores de menores recursos.

Con información de DIB

Más Leídas