Seguinos

Paladar Negro

Caldo de pollo: receta nutritiva y perfecta para los días más frescos

Versátil, rendidor y lleno de sabor. Ideal para consumir solo o como base de otras preparaciones.

Cuando las temperaturas empiezan a bajar y los días se vuelven más frescos, hay recetas que parecen cobrar un protagonismo especial. Entre ellas, el caldo de pollo ocupa un lugar privilegiado. Simple, nutritivo y cargado de sabor, es uno de esos platos que evocan hogar, reuniones familiares y momentos de descanso.

No es casualidad que cada otoño vuelva a convertirse en una de las preparaciones favoritas en muchas cocinas argentinas. Además de ser fácil de hacer, combina ingredientes frescos y saludables que aportan vitaminas, minerales y una sensación de bienestar difícil de igualar.

El secreto de un buen caldo de pollo no está en técnicas complejas ni en ingredientes difíciles de conseguir. Todo lo contrario: su magia surge de la cocción lenta y paciente, que permite que cada elemento libere sus aromas y sabores.

La preparación consiste en cocinar el pollo junto con distintas verduras a fuego bajo durante, al menos, una hora. Ese tiempo es fundamental para que el caldo adquiera profundidad, cuerpo y un sabor equilibrado que resulta tan reconfortante como delicioso.

Mientras la olla trabaja lentamente, los ingredientes se fusionan y crean un caldo aromático que puede disfrutarse por sí solo o utilizarse como base para otras recetas.

Foto: Magnific.

Ingredientes (rinde 12 porciones)

  • 1 pollo entero
  • 2 zanahorias grandes
  • 2 tallos de apio
  • 1 cebolla grande
  • 4 dientes de ajo
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cdta. de granos de pimienta
  • Sal, a gusto

Preparación

  1. En una olla grande, colocar el pollo y cubrir con agua fría. Llevar a ebullición hasta que hierva y reducir el fuego al mínimo. Retirar la espuma que se forma en la superficie.
  2. A continuación, agregar las verduras cortadas en trozos, las hojas de laurel y los granos de pimienta a la olla.
  3. Cocinar el caldo a fuego lento durante 1 hora y media. Durante la cocción, agregar agua adicional si es necesario para mantener los ingredientes cubiertos.
  4. Retirar las piezas de pollo y reservar para usar en otras comidas. Luego, colar el caldo para eliminar los ingredientes sólidos y obtener un líquido claro.
  5. Por último, dejar enfriar el caldo de pollo y retirar por completo la capa de grasa solidificada que se forma en la superficie. Condimentar y servir.

Con información de Diario Uno Recetas

Más Leídas