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Londres rechazó la protesta argentina por el paso del buque HMS Medway

La controversia se originó por el recorrido realizado entre el 4 y el 5 de julio.

El Reino Unido rechazó la protesta presentada por la Cancillería argentina por el paso del buque HMS Medway desde las Islas Malvinas hacia Punta Arenas, Chile, y respondió con una nota entregada a la embajadora Mariana Plaza. Londres sostuvo que la operación se realizó conforme a los procedimientos habituales y negó haber incumplido los mecanismos de confianza establecidos tras la guerra de 1982.

La controversia se originó por el recorrido realizado entre el 4 y el 5 de julio. Argentina cuestionó la forma y el momento en que fue comunicado el desplazamiento, mientras que el gobierno británico aseguró que el aviso se cursó correctamente. Además, acusó a Buenos Aires de interpretar de manera incorrecta la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, que reconoce el “paso inocente” de buques de guerra por aguas territoriales cuando la navegación es continua, rápida y no implica amenazas ni maniobras hostiles.

La Cancillería había expresado “su más enérgico rechazo” y afirmó que el Reino Unido incumplió compromisos de notificación previa incluidos en las medidas de fortalecimiento de la confianza acordadas en 1991 y 1993. Según la posición argentina, Londres debía informar el tránsito con 48 horas de anticipación. La parte británica, en cambio, sostuvo que “toda la operación con el HMS Medway fue ajustada a los procedimientos habituales”.

El episodio se produjo en medio de un cruce bilateral por Malvinas, amplificado por el triunfo de la selección argentina frente a Inglaterra y por la bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” desplegada por jugadores durante los festejos. El gobierno británico reiteró que las islas son británicas y defendió el principio de autodeterminación, mientras manifestó preocupación por las declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien calificó a los británicos como “piratas usurpadores”.

Javier Milei buscó separar el gesto de los futbolistas de la política exterior. Dijo que fueron “cosas que pasan en la cancha” y consideró “entendible” la reacción, aunque cuestionó el “patrioterismo berreta”. El conflicto ocurre mientras el Gobierno prepara una misión comercial a Londres para octubre y procura avanzar en acuerdos de inversión y comercio con el Reino Unido.

Con información de Infobae

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