Seguinos

Noticias B

El drama del venezolano que sufrió el temporal de viento en Bahía y ahora el terremoto en su país

Héctor Fonseca habló en La Brújula 24 desde las zonas afectadas por los movimientos sísmicos: "La gente se tira encima por algo de agua".

Héctor Fonseca, un venezolano que vivió en Bahía Blanca y se encontraba en su país al momento de los dos terremotos registrados el miércoles por la tarde, describió el escenario que encontró en el estado La Guaira, una de las zonas más golpeadas por la catástrofe.

En diálogo con La Brújula 24, contó que su familia dejó Caracas por precaución, mientras él permaneció en su vivienda y luego se sumó como voluntario para llevar agua y comida a sectores afectados.

Según reflejó Fonseca, durante la noche recorrió en moto zonas de La Guaira donde encontró edificios colapsados, calles sin luz y vecinos esperando asistencia en la vía pública. Además, señaló que al llegar con agua y alimentos muchas personas se acercaban en busca de ayuda. “Cuando veían llegar las motos, se tiraban encima”, afirmó.

El testimonio también dio cuenta de las dificultades para comunicarse con quienes se encontraban en la zona afectada. “La señal de teléfono es mala. Cuando uno empieza a bajar, se pierde la señal de todo tipo eso causa que haya una gran incomunicación”, explicó.

El exresidente en Bahía Blanca sostuvo que la situación se vuelve más compleja por la falta de información precisa en algunos sectores. “Uno ve todo lo que puede ver por redes sociales, pero otra cosa es pasar por calles donde uno pasaba siempre para ir a la playa y ver toda esa escena”, indicó.

Fonseca vive en Caracas, en un piso 14, dentro de un complejo de edificios. Contó que allí el movimiento se sintió con fuerza, aunque la estructura no sufrió daños mayores. Sin embargo, las tuberías de agua se rompieron y el edificio quedó sin condiciones adecuadas para que su padre, que tiene movilidad reducida, pudiera permanecer en el lugar.

“Como no hay ascensor, se reventaron las tuberías de agua y caía todo el agua hasta abajo. Era totalmente imposible hacerlo subir”, explicó. Por ese motivo, su familia se trasladó a la casa de uno de sus hermanos, fuera de Caracas. “No es lo mismo estar en un piso 1 que en un piso 14”, señaló, al hacer referencia al temor generado por las réplicas.

Fonseca también indicó que algunos servicios comenzaron a restablecerse de manera parcial, aunque persisten problemas de agua, gas, electricidad y comunicación en distintas zonas. “En Caracas no se cortó la luz en todos lados, pero sí se ha interrumpido el suministro en ciertos lugares. Nosotros estamos sin agua”, detalló.

Sobre el número de víctimas, advirtió que los balances podrían aumentar. “Para mí esa cifra se queda corta”, dijo, al mencionar que durante el recorrido vio cuerpos cubiertos y sectores con edificios derrumbados donde todavía continuaban las tareas de búsqueda.

El hecho ocurrió durante una jornada festiva en Venezuela, lo que incrementó la presencia de personas en La Guaira. Fonseca explicó que el 24 de junio se celebran los Tambores de San Juan, una festividad popular que reúne a gran cantidad de gente en zonas costeras.

“Había muchísima gente. El terremoto fue justo cuando la celebración estaba en su máximo punto”, contó. Según relató, varios conocidos estuvieron desaparecidos durante horas por la falta de comunicación y algunos recién pudieron ser ubicados al día siguiente.

El joven también mencionó episodios de saqueos en comercios y entre escombros, aunque aclaró que las fuerzas de seguridad intervinieron en algunos casos. “Lamentablemente se han visto saqueos”, sostuvo.

Fonseca remarcó que la llegada de ayuda internacional será clave durante las próximas horas, especialmente para las tareas de rescate. “Todavía puede haber gente viva entre los escombros y cada hora que pasa es más complicado”, señaló.

Hacia el final, agradeció los mensajes recibidos desde Bahía Blanca y contó que mantiene vínculos con la ciudad, donde vivió durante varios años y donde aún residen dos de sus hermanos. “Es muy complicado comunicarse para los que estamos acá. Imaginate para la gente que está fuera del país”, expresó, al describir la angustia de quienes intentan contactar a familiares desde el exterior.

Más Leídas