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La emoción de una bahiense que viajó sola a Kansas para ver a Messi

En la previa del partido de la Selección, el enviado especial de La Brújula 24 se cruzó con una hincha nacida en Bahía Blanca que llegó desde Barcelona para alentar al equipo de Scaloni.

Foto de Instagram

La previa del debut de Argentina en el Mundial dejó una historia con sello bahiense en Kansas City. En medio del movimiento de hinchas alrededor del estadio, Lucho Castañares, enviado especial de La Brújula 24 en Estados Unidos, se encontró con Gabriela, una mujer nacida en Bahía Blanca que viajó sola para ver a la Selección.

El cruce fue espontáneo. “Yo soy de Bahía Blanca”, dijo ella, y la sorpresa fue inmediata. “No puede ser”, respondió el periodista. Gabriela contó que es oriunda de Villa Harding Green y que, aunque hace años vive fuera del país, la ciudad sigue ocupando un lugar central en su historia personal.

“Bahía es mi infancia. Me fui a los 13 porque mi viejo estaba en la Base Espora. Mi época más feliz es, sin duda, mi infancia en Bahía Blanca”, relató emocionada Gabriela Braca. También recordó postales bien locales: ir al Centro de Compras, pasear por la ciudad y comer helado en París como “un lujo” de aquellos años.

Gabriela llegó a Kansas City desde Barcelona, donde vive actualmente. El viaje no fue sencillo: hizo escala en Ámsterdam, corrió por el aeropuerto para no perder la conexión, esperó una demora arriba del avión, pasó por Detroit y finalmente llegó a Kansas a la noche. “Llegué al hotel a las diez y media. Dormí un poco, pero a las siete y cuarto ya no podía más”, contó.

La razón del esfuerzo fue clara: estar presente en lo que considera el último Mundial de Lionel Messi. “Lo amo con todo mi corazón. Nadie me hizo más feliz en mi vida que Messi”, relató. Y dejó un dato que alimenta la ilusión: “Nunca vi perder a la Selección”.

La hincha bahiense reconoció que pagó una suma alta por la entrada, aunque prefirió no decir el monto exacto. “Mi papá, si se entera lo que pagué esta entrada, me mata”, bromeó. Ante la insistencia, admitió que fue “un poquito” más de 700 dólares. “Todo por Messi”, resumió.

Además, llevó consigo un amuleto especial: un colgante de la Finalissima 2022, partido que presenció en Londres, donde vivió casi diez años. “Cuando se anunció que se jugaba en Londres, me morí de la emoción. Saqué la entrada al toque y lo vimos ahí, 3 a 0”, recordó.

Antes de despedirse, también hubo lugar para el costado local y familiar. Gabriela contó que tiene a su padrino, Leandro, viviendo en Bahía Blanca, cerca del Hospital Penna, y le mandó un saludo al aire. “Hace bastante que no puedo ir, pero siempre está en mi corazón”, cerró.

En una ciudad tomada por camisetas argentinas, banderas y expectativa mundialista, la historia de Gabriela volvió a mostrar que Bahía también juega su propio partido. Esta noche, en Kansas, la Selección debuta y entre los miles de hinchas habrá una bahiense convencida de que tenía que estar.

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